Un frente común de economistas y líderes del sector empresarial ha lanzado una contundente advertencia a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP): México necesita un plan de choque para acelerar su crecimiento económico, y las propuestas ya están sobre la mesa.
Con el Paquete Económico 2027 a punto de ser presentado al Congreso, un grupo de alrededor de cien especialistas, provenientes de instituciones de renombre como la UNAM, el CIDE, la UAM y el Tecnológico de Monterrey, ha culminado un exhaustivo ejercicio de seis meses para delinear una agenda ambiciosa. El objetivo es claro: revertir la tendencia de crecimiento anémico que ha caracterizado a la economía nacional y que ha sido objeto de preocupación incluso en los más altos niveles del gobierno.
La Inversión, Motor Olvidado
El diagnóstico central, compartido por figuras como Juan Carlos Moreno-Brid, académico de la UAM, apunta a la inversión como el pilar fundamental que México ha descuidado. La baja inversión, tanto pública como privada, ha estrangulado la capacidad productiva del país, impidiendo que alcance tasas de crecimiento sostenidas y robustas. La incertidumbre, un fantasma que paraliza las decisiones empresariales, ha llevado a una cautela excesiva, frenando la inyección de capital necesaria para la expansión.
Moreno-Brid fue enfático al señalar que los motores que impulsaron el ingreso en años anteriores, como los aumentos al salario mínimo y las transferencias públicas, enfrentan ahora limitaciones significativas, especialmente ante una recaudación fiscal insuficiente. La tarea, por tanto, recae en crear un entorno propicio para que la inversión privada florezca, una tarea que el gobierno, si bien puede influir en las condiciones, no puede dictar directamente.
La presidenta Claudia Sheinbaum ya había puesto el dedo en la llano en enero pasado, al reunirse con economistas para discutir las causas del estancamiento. En aquella ocasión, la baja inversión, las dificultades de financiamiento, la política industrial y la incertidumbre global, incluida la relación con Estados Unidos y la revisión del T-MEC, fueron señalados como los principales obstáculos.
Finanzas Públicas Bajo la Lupa
Héctor Villarreal, investigador del Tecnológico de Monterrey, puso el foco en la urgencia de replantear el esquema fiscal mexicano. El déficit público, advirtió, ha adquirido características estructurales, mientras las presiones sobre el gasto se intensifican y las opciones para equilibrar las cuentas mediante recortes o subejercicios se agotan.
Las propuestas para sanear las finanzas públicas incluyen una revisión profunda del gasto en pensiones, la ampliación de las fuentes de ingresos fiscales y una mejora sustancial en la calidad del gasto público. Asimismo, se subraya la necesidad de fortalecer la responsabilidad recaudatoria de los gobiernos estatales, un aspecto crucial para la salud financiera del país.
La participación privada en proyectos de infraestructura, si bien es bienvenida, debe ser evaluada bajo criterios de viabilidad económica y no como un simple sustituto de la falta de presupuesto gubernamental. Esta tensión entre la necesidad de inversión y la contención del endeudamiento será un eje central en la elaboración del Paquete Económico 2027, especialmente ante las advertencias de las calificadoras crediticias sobre el déficit fiscal.
Innovación y Bienestar: Pilares del Futuro
La agenda de crecimiento no se detiene en la inversión y las finanzas públicas; la innovación emerge como un componente indispensable para elevar la productividad. Gabriela Dutrénit, académica de la UAM, destacó la necesidad de incrementar tanto el financiamiento público como el privado destinado a investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
Actualmente, el gasto privado en I+D+i apenas alcanza el 0.25% del PIB, una cifra considerada insuficiente para que el desarrollo tecnológico se convierta en un motor de crecimiento significativo. Las propuestas buscan revertir esta tendencia mediante incentivos fiscales, la creación de un fondo para inteligencia artificial y una estrategia de innovación que trascienda los ciclos políticos cortos.
Paralelamente, se reconoce que el bienestar social y el impulso a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) son también factores clave para dinamizar la economía. Una fuerza laboral más sana y capacitada, junto con un sector empresarial diverso y competitivo, son esenciales para un crecimiento inclusivo y sostenible.
Un Llamado a la Acción Coordinada
La creación de un órgano especializado en la atracción de inversiones, capaz de coordinar esfuerzos a nivel federal, estatal y regional, es otra de las propuestas destacadas. El objetivo es aprovechar al máximo las oportunidades de relocalización productiva (nearshoring) y evitar que la inversión se concentre únicamente en las regiones con infraestructura ya desarrollada.
Mariana Rangel, del Tecnológico de Monterrey, enfatizó la importancia de una estrategia de inversión que incorpore las capacidades y necesidades específicas de cada estado y región, promoviendo un desarrollo más equitativo y aprovechando el potencial de todo el territorio nacional.
En resumen, este colectivo de economistas y empresarios no solo ha diagnosticado los males de la economía mexicana, sino que ha presentado un recetario detallado para su recuperación. La pelota está ahora en la cancha de la SHCP y del Congreso para traducir estas propuestas en políticas públicas concretas que impulsen a México hacia un futuro de crecimiento sostenido y próspero.