La economía mexicana parece estar saliendo de un periodo de letargo, con indicadores que sugieren un mayor dinamismo en los próximos meses. El Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC) ha mostrado una mejora tanto en las condiciones actuales como en las perspectivas a corto plazo, aunque los expertos advierten que no se trata de una expansión acelerada.
El Indicador Coincidente: Un Reflejo de la Recuperación Lenta
El Indicador Coincidente, que mide el estado general de la economía, registró 99.8 puntos en abril. Este dato representa un aumento de 0.05 puntos respecto a marzo y marca el séptimo mes consecutivo al alza, alcanzando su nivel más alto desde abril del año pasado. Sin embargo, se mantiene por debajo del umbral de 100 puntos, nivel que marca la tendencia de largo plazo de la actividad económica. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha señalado que, si bien este indicador consolida un cambio de trayectoria, permanecer por debajo de los 100 puntos solo indica que la economía aún no alcanza su potencial de largo plazo, sin precisar la magnitud del crecimiento.
El Indicador Adelantado: Anticipando un Futuro Mejor
Por su parte, el Indicador Adelantado, que funciona como un pronóstico de los puntos de giro del ciclo económico, mostró un avance más robusto. En mayo, subió 0.08 puntos, situándose en 100.9 unidades. Este dato lo mantiene por encima de su tendencia de largo plazo y acumula 14 meses consecutivos de crecimiento, alcanzando su punto más alto desde 2022. Este indicador ha sido una señal constante de un repunte inminente.
Voces Expertas: Optimismo Cauteloso
Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamétrica, calificó el avance simultáneo de ambos indicadores como una señal positiva que anticipa un mejor desempeño para el segundo trimestre del año. Destacó que la mejora del Indicador Adelantado fue impulsada por el empleo manufacturero y el desempeño del mercado accionario estadounidense, un factor que suele preceder la evolución de la economía de ese país y, por ende, la manufactura mexicana.
Miguel González Ibarra, coordinador del Centro de Estudios Financieros de la Facultad de Economía de la UNAM, interpreta estas cifras como la señal de que la economía mexicana ha tocado fondo y ha iniciado un proceso de recuperación, aunque lento, sustentado principalmente en el consumo interno.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que el Indicador Adelantado ha anticipado durante meses un repunte que aún no se refleja plenamente en la actividad productiva, una situación que concuerda con el estancamiento observado previamente en la economía.
Andrés Abadía, economista en jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics, confirmó que los indicadores sugieren que la economía ha superado la debilidad de finales de 2025 y el primer trimestre de 2026. No obstante, aclaró que un Indicador Adelantado por encima de 100 puntos no significa un crecimiento acelerado, sino una fase de expansión del ciclo económico.
Perspectivas de Recuperación Gradual
Los analistas coinciden en que la economía mexicana está recuperando dinamismo y que esta tendencia podría mantenerse en los próximos meses. Sin embargo, la recuperación se perfila como gradual y, según las proyecciones, aún insuficiente para hablar de una expansión sólida y sostenida.
Gabriela Siller proyecta un repunte del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre, impulsado por el gasto en construcción para el Mundial 2026, así como por un incremento en el consumo y el turismo. No obstante, advierte que este impulso podría ser temporal, y la economía podría volver a un escenario de estancamiento posteriormente.
Factores que Limitan el Impulso
A pesar de las señales alentadoras, diversos factores podrían limitar la velocidad y la magnitud de la recuperación económica. Entre los principales obstáculos, los analistas mencionan la incertidumbre generada por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la debilidad en la inversión y la reducción del gasto público.
Ernesto O’Farrill añade a esta lista la persistencia de la inseguridad, la corrupción y la falta de acceso a financiamiento como frenos al crecimiento. Por su parte, Andrés Abadía señala que la moderación en la creación de empleo formal y un entorno internacional todavía incierto continuarán impidiendo que la economía mexicana alcance ritmos de crecimiento más acelerados.
En resumen, si bien los indicadores cíclicos ofrecen un panorama más optimista, los expertos advierten que el camino hacia una recuperación robusta y estructural aún presenta desafíos significativos que requerirán atención y políticas adecuadas para ser superados.