La Ciudad de México invertirá este año 3 mil 360 millones de pesos en infraestructura hidráulica, con una distribución presupuestal que prioriza el sistema de drenaje por encima de otras necesidades del sector.
Según el plan operativo anual de la Secretaría de Gestión Integral del Agua, el 40 por ciento de estos recursos —equivalente a mil 344 millones de pesos— se canalizará exclusivamente a la rehabilitación y construcción de colectores y redes de drenaje en distintas alcaldías.
El segundo rubro en importancia presupuestal corresponde a las plantas de bombeo, que recibirán el 32 por ciento del total, es decir, aproximadamente mil 75 millones de pesos para su mantenimiento y operación.
Por su parte, el desazolve de cuerpos de agua y escurrimientos naturales captará el 14 por ciento restante del presupuesto, unos 470 millones de pesos, una cifra que algunos especialistas consideran insuficiente ante la acumulación de sedimentos en presas y canales.
Esta distribución refleja la estrategia gubernamental de atender primero la infraestructura de desalojo de aguas residuales, un sistema que ha mostrado saturación en temporadas de lluvias intensas.
La asignación presupuestal busca reducir los riesgos de inundaciones en zonas vulnerables, aunque persisten cuestionamientos sobre la velocidad de ejecución de las obras programadas.
La Secretaría no ha detallado aún el calendario específico de intervenciones ni las colonias que serán beneficiadas con estas inversiones durante el presente ejercicio fiscal.