La Ciudad de México fue escenario de dos feminicidios perpetrados por parejas sentimentales durante la jornada del jueves, evidenciando una vez más la incapacidad de las autoridades para frenar la violencia de género que azota a la capital.

Los crímenes ocurrieron en las demarcaciones de Iztacalco e Iztapalapa, donde dos mujeres perdieron la vida en ataques ejecutados por sus propias parejas. Los hechos se registraron en horarios distintos: uno durante la mañana y otro por la tarde, según reportes preliminares de las corporaciones de emergencia.

En uno de los casos, la violencia cobró una víctima adicional: un hombre también falleció durante la agresión, aunque las circunstancias exactas de su muerte aún no han sido esclarecidas por las autoridades investigadoras.

Estos feminicidios se suman a las alarmantes cifras de violencia contra las mujeres en la capital, donde los mecanismos de protección y prevención continúan mostrando fallas sistemáticas. Las demarcaciones del oriente de la ciudad concentran históricamente los índices más elevados de este tipo de crímenes.

Las fiscalías correspondientes han iniciado las carpetas de investigación, aunque persiste la interrogante sobre qué medidas concretas implementarán las autoridades para evitar que más mujeres pierdan la vida a manos de sus agresores.

La sociedad civil y organizaciones feministas han señalado reiteradamente que la violencia feminicida requiere acciones inmediatas y efectivas, no solo protocolos que quedan en papel mientras las víctimas siguen acumulándose en las estadísticas oficiales.