El gobierno federal prevé que para el ejercicio fiscal de 2027, una porción considerable del gasto público provendrá de deuda. Según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF), que será discutido en la Cámara de Diputados, se estima que 14 de cada 100 pesos del gasto total saldrán de financiamientos en mercados internacionales.
Esto se traduce en que, de un gasto público proyectado de 10.63 billones de pesos, aproximadamente 1.48 billones serían cubiertos mediante deuda. Esta cifra se desprende de la Ley de Ingresos de la Federación 2027, la cual ya ha sido aprobada por el Congreso de la Unión.
Incremento Sostenido del Endeudamiento
La proporción de deuda respecto al gasto público ha mostrado una tendencia al alza en los últimos años. Este fenómeno se explica por un crecimiento en la generación de ingresos que no ha ido a la par de las crecientes necesidades presupuestarias. Gastos obligatorios y en expansión constante, como las pensiones, los subsidios a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y los apoyos financieros a Petróleos Mexicanos (Pemex), ejercen una presión significativa sobre las finanzas públicas.
Cuando el gasto público rebasa la capacidad fiscal y de recaudación del gobierno, la administración se ve forzada a recurrir a la contratación de más deuda para cumplir con sus compromisos financieros. Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, ha señalado que esta dependencia del financiamiento es una consecuencia directa de la brecha entre ingresos y egresos.
Los registros de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ilustran esta tendencia. En 2019, los ingresos provenientes de financiamientos representaron el 9.3% del gasto neto total, ascendiendo a 539,871 millones de pesos sobre un gasto público de 5.80 billones de pesos. La proporción máxima se alcanzó en 2024, cuando los financiamientos constituyeron casi el 19% de un gasto total de 9.20 billones de pesos, sumando 1.74 billones de pesos.
Aunque se proyecta una ligera disminución en la proporción para 2025, se anticipa que para el cierre de 2026 esta se ubique en 14.4%, para luego descender a 13.9% en 2027, según cifras oficiales de la SHCP.
Implicaciones a Largo Plazo
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) ha advertido sobre las consecuencias de mantener elevados requerimientos financieros. Según su análisis, la acumulación continua de obligaciones de deuda genera compromisos futuros cada vez mayores. Cuando el costo financiero de la deuda absorbe una porción creciente de los recursos públicos, la política fiscal pierde flexibilidad y capacidad para utilizar el gasto como motor de crecimiento económico o para atender las demandas sociales de la población.
Históricamente, el gasto público ha crecido a un ritmo promedio de 3.0% anual entre 2019 y 2025, mientras que los ingresos lo han hecho a un ritmo promedio de 2.0% en el mismo periodo, según detallan cifras de Hacienda. Esta disparidad subraya la necesidad de estrategias fiscales más robustas.
Discusión Legislativa del Presupuesto 2027
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para 2027 está programado para ser discutido y votado en la Cámara de Diputados. Se espera que la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública avance en la discusión del dictamen general sin reservas, con el objetivo de que el pleno comience su análisis y votación con posibles modificaciones a partir del 9 de noviembre, teniendo como fecha límite el 15 de noviembre.
Durante la discusión de la primera parte del Paquete Económico 2027, legisladores de oposición han expresado preocupación por la contratación de nueva deuda. Señalan que esta se destina principalmente a cubrir el gasto corriente y a pagar los intereses y comisiones de la deuda ya existente.
El diputado Jericó Abramo Masso, del PRI, ha criticado que la deuda proyectada para 2027, superior a 1.4 billones de pesos, se utilizará en gran medida para el gasto corriente, mientras que la inversión pública para el próximo año sería inferior a un billón de pesos. Argumentó que la deuda debería destinarse a proyectos de infraestructura y obra pública, no a cubrir gastos operativos.
Proyecciones de Deuda Total y Costo Financiero
Las proyecciones de la SHCP indican que la deuda pública total podría alcanzar los 21.7 billones de pesos para 2027, lo que representaría el 55% del Producto Interno Bruto (PIB). De esta deuda total, se estima que el pago de intereses y costos financieros ascendería a 1.6 billones de pesos, una cifra que superaría los ingresos esperados por endeudamiento.
El CIEP reitera que un mayor costo de la deuda reduce significativamente el espacio fiscal disponible para atender otras necesidades urgentes. Esto se agrava en un contexto de transición demográfica, donde la demanda de gasto social aumenta mientras la población en edad productiva disminuye. El reto, según el organismo, es implementar una estrategia integral que combine el aumento de ingresos, una reducción en la trayectoria de los Requerimientos Financieros del Sector Público y un manejo prudente de la deuda, asegurando así el espacio fiscal para futuras necesidades.
Por su parte, la subsecretaria de Egresos, Bertha Gómez Castro, defendió el financiamiento como una medida prudente. En una reunión con la Comisión de Presupuesto, explicó que esta estrategia busca dar soporte al presupuesto de egresos, asegurar la continuidad de programas sociales y del bienestar, y garantizar inversiones en sectores estratégicos como el energético, ferroviario y el sector hídrico.