La flamante derecha latinoamericana, representada por figuras como Javier Milei de Argentina y José Antonio Kast de Chile, se congregará en Colombia para presenciar la toma de protesta de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de la nación cafetalera.

El evento, programado para el próximo viernes 6 de agosto, contará con la presencia del rey Felipe VI de España, siete presidentes de naciones latinoamericanas y un primer ministro, según confirmó Alejandro Eder, alcalde de Cali, ciudad que albergará la ceremonia.

“Ya han confirmado diez delegaciones del más alto nivel”, declaró Eder a través de sus redes sociales, subrayando la importancia del encuentro para el nuevo panorama político de la región.

Entre los mandatarios que han confirmado su asistencia se encuentran Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay, Laura Fernández de Costa Rica, José Raúl Mulino de Panamá, Luis Abinader de República Dominicana y Nasry Asfura de Honduras. Estos líderes representan una corriente política que ha ganado terreno en varios países del continente.

Por su parte, El Salvador y Guatemala enviarán a sus vicepresidentes, Félix Ulloa y Karin Herrera, respectivamente, a la investidura que se llevará a cabo el 7 de agosto. La participación de estos altos funcionarios subraya el interés de sus gobiernos en la nueva administración colombiana.

Además, se espera la asistencia del primer ministro de Curazao, Gilmar Pisa, en representación del Reino de los Países Bajos. Desde Brasil, asistirá el canciller Mauro Vieira, en lugar del presidente Lula da Silva, lo que indica una representación diplomática de alto nivel pero no necesariamente la presencia del jefe de Estado.

Un punto destacado será la presencia del ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar. Su asistencia cobra relevancia dado que el gobierno de De la Espriella ha anunciado la inmediata reanudación de las relaciones diplomáticas con Israel, las cuales fueron rotas en mayo de 2024 por el expresidente Gustavo Petro en protesta por las acciones en Gaza.

El alcalde de Cali no proporcionó información sobre la posible asistencia de representantes de Venezuela, país con el que el gobierno saliente de Petro había normalizado relaciones. Tampoco se especificó quiénes acudirán en representación de Perú, México y Estados Unidos.

Sin embargo, se anticipa una delegación de alto nivel por parte de Estados Unidos, dada la estrecha relación y el apoyo que el presidente Donald Trump brindó a Abelardo de la Espriella durante su campaña electoral. Estos vínculos sugieren una posible alineación política entre las administraciones de ambos países.

La ceremonia de investidura en Cali será histórica no solo por la asistencia de líderes internacionales, sino también porque será la primera vez en la historia reciente de Colombia que un presidente jure el cargo fuera de la capital, Bogotá. Esta decisión responde al deseo expreso de De la Espriella de promover la descentralización del poder.

“Mi posesión, queridos compatriotas, para que estén tranquilos, será una ceremonia austera y será la primera demostración de que la descentralización deja de ser un discurso para convertirse en una realidad”, afirmó el mandatario electo en un mensaje difundido por redes sociales, enfatizando su compromiso con un gobierno más cercano a las regiones.

En un contexto de seguridad sensible, el expresidente Gustavo Petro alertó sobre la posible presencia de “decenas de toneladas de explosivos en Cali”, atribuyendo estas amenazas a grupos del narcotráfico que buscarían generar conmoción interior. Estas declaraciones añaden un elemento de tensión al evento, a pesar de los esfuerzos por garantizar una ceremonia pacífica y austera.

La investidura de Abelardo de la Espriella marca el inicio de una nueva era política en Colombia, con un marcado giro hacia la derecha y un fortalecimiento de los lazos con administraciones afines en la región y a nivel internacional. La presencia de figuras clave de la derecha latinoamericana y el apoyo de potencias como Estados Unidos perfilan un escenario de cooperación y posibles alineamientos ideológicos en el continente.