La Embajada del Reino Unido en México ha lanzado una serie de recomendaciones dirigidas a los ciudadanos británicos que se darán cita para presenciar el crucial partido entre la Selección Mexicana y el combinado inglés, programado para este domingo 5 de julio.

La representación diplomática ha hecho un llamado enfático a la observancia de las leyes mexicanas y a seguir puntualmente las indicaciones de las autoridades locales. Esta medida se da en un contexto de reforzamiento de los operativos de seguridad, tras lamentables incidentes ocurridos durante los festejos por la victoria de México sobre Ecuador, donde se reportó el fallecimiento de cuatro aficionados.

"Entre las principales recomendaciones figuran respetar las leyes y costumbres mexicanas, permanecer atentos a su entorno en zonas concurridas y seguir las instrucciones de las autoridades locales para disfrutar de una estancia memorable", se lee en el comunicado emitido por la Embajada, instando a los visitantes a garantizar una experiencia positiva y segura en la Ciudad de México.

Este enfrentamiento deportivo evoca recuerdos históricos, siendo la última vez que México e Inglaterra se vieron las caras en una justa mundialista en 1966, en el icónico Estadio Wembley de Londres. Seis décadas después, el destino vuelve a cruzar a estas dos selecciones en el escenario del Mundial 2026.

La Embajada británica ha destacado que este partido representa "una oportunidad extraordinaria de celebrar los profundos lazos históricos que nos unen no solo en el deporte, sino en otros ámbitos que conectan a nuestros pueblos desde hace más de dos siglos", subrayando la relevancia cultural y diplomática del evento.

El Fantasma de los Hooligans

La advertencia de la Embajada del Reino Unido no es un hecho aislado. La afición inglesa, si bien reconocida por su fervor, también ha estado históricamente ligada a episodios de violencia y desorden. Aunque este fenómeno no es exclusivo de Inglaterra, uno de los capítulos más sombríos del futbol europeo se remonta a los tristemente célebres "hooligans".

Un evento que marcó un antes y un después fue la final de la Copa de Europa en 1985, disputada en el Estadio Heysel de Bruselas entre la Juventus y el Liverpool. Los disturbios provocados por aficionados del club inglés resultaron en la trágica muerte de 39 personas, un suceso que conmocionó al mundo del deporte.

Durante la década de 1980, los estadios ingleses eran escenario frecuente de enfrentamientos entre grupos de aficionados y de intervenciones policiales. La violencia en el balompié se había convertido en un problema social de gran magnitud.

Medidas y Legado

En respuesta a la tragedia de Bruselas y a la creciente ola de violencia, la entonces primera ministra Margaret Thatcher implementó una serie de medidas drásticas para erradicar la violencia entre las aficiones. Estas acciones buscaban restaurar el orden y la seguridad en los recintos deportivos.

Paralelamente, la Premier League, la máxima categoría del fútbol inglés, impulsó iniciativas para identificar y sancionar a los aficionados involucrados en actos violentos. La instalación de sistemas de videovigilancia con circuito cerrado en los estadios fue una de las estrategias clave para fortalecer el control y la disuasión.

Si bien especialistas coinciden en que la violencia organizada de los "hooligans" ha disminuido considerablemente y prácticamente ha desaparecido de los estadios ingleses, el mensaje de la Embajada del Reino Unido en México subraya la importancia de mantener una convivencia pacífica y respetuosa durante el desarrollo del partido.

Un incidente más reciente, ocurrido hace poco más de una década, involucró a supuestos "hooligans" que agredieron a marinos mexicanos en una playa de Polonia. Un grupo numeroso de aficionados de fútbol se enfrentó a los cadetes, dejando un saldo de 17 connacionales heridos, lo que evidencia que la problemática, aunque atenuada, no ha desaparecido por completo.

El comunicado de la Embajada busca, por tanto, prevenir cualquier tipo de altercado y asegurar que el encuentro deportivo se desarrolle en un ambiente de armonía, recordando a los visitantes su responsabilidad de adherirse a las normativas y costumbres del país anfitrión.

La FIFA y las autoridades mexicanas han implementado un amplio dispositivo de seguridad para garantizar el orden público, tanto dentro como fuera del estadio, con el objetivo de que el Mundial 2026 sea una fiesta deportiva memorable y segura para todos los asistentes, sin importar su nacionalidad.