DEL CEMENTO AL CAMPO: LA RESURRECCIÓN DE CRUZ AZUL

La Cooperativa La Cruz Azul, un gigante industrial mexicano con una historia tan robusta como el cemento que produce, ha anunciado un capítulo de renacimiento: la reapertura de su histórica planta en Tula de Allende, Hidalgo. Este movimiento no es solo un reinicio operativo, sino un profundo regreso a las raíces, al lugar donde nació la visión que décadas atrás transformaría el panorama industrial y social del país.

ORÍGENES HUMILDES: DE LA CAL A LA CEMENTERA

La saga de La Cruz Azul se remonta al siglo XIX, específicamente a 1881, cuando el visionario británico Henry Gibbon estableció una modesta fábrica de cal hidráulica en el mismo estado de Hidalgo. Lo que hoy conocemos como una de las cementeras más importantes de México, comenzó como un emprendimiento enfocado en un material fundamental, pero de menor escala. La inestabilidad económica de la época, sin embargo, puso a prueba esta naciente industria. En 1906, la fábrica enfrentó la quiebra, lo que llevó a su control por parte del Banco Central. Fue en este contexto que empresarios como Fernando Pimentel y Fagoaga se sumaron, sentando las bases para lo que eventualmente se convertiría en la Compañía Manufacturera de Cemento Portland “La Cruz Azul”. Para 1909, la empresa ya se había consolidado como una sociedad anónima, atrayendo a diversos inversores y marcando el inicio de su expansión.

La competencia no tardó en aparecer. Al año siguiente, en 1910, se fundó La Tolteca, una empresa que se convertiría en la rival directa de La Cruz Azul y jugaría un papel crucial en su destino. La Revolución Mexicana trajo consigo un periodo de incertidumbre y dificultades, mermando el apoyo de los socios originales. La crisis económica global de 1929 y la intermitencia de las operaciones de la planta en 1931 agravaron la situación, llevando a La Tolteca a tomar una decisión drástica: adquirir las acciones de La Cruz Azul con el objetivo de eliminar a su principal competidor.

LA LUCHA POR LA SUPERVIVENCIA Y EL NACIMIENTO DE LA COOPERATIVA

Ante la inminente desaparición de La Cruz Azul, los trabajadores se unieron en una lucha por preservar sus empleos y el legado de la empresa. Se desató una tensión considerable entre los empleados, que buscaban mantener sus fuentes de ingreso, y los propietarios de La Tolteca, quienes reclamaban la planta como suya tras la adquisición. En medio de este conflicto social y económico, la Ley de Expropiación por causa de Utilidad Pública, junto con la intervención del gobierno del estado de Hidalgo, jugaron un papel decisivo. Se decretó la expropiación de La Cruz Azul, y la planta fue transferida a manos de sus trabajadores.

Este evento marcó el nacimiento formal de la cooperativa el 2 de noviembre de 1931. Con 192 socios fundadores, acordaron la compra de la cooperativa por una suma considerable para la época: 1 millón 312,555.66 pesos. El compromiso era claro: pagar el monto de la fábrica más un 10% de intereses en un plazo de 10 años a los inversores extranjeros que debían ser indemnizados. Sin embargo, el espíritu de colaboración y el esfuerzo conjunto de los integrantes de la Cooperativa La Cruz Azul permitieron saldar esta deuda en tan solo 9 años, un testimonio de su determinación.

La formalización legal llegó en enero de 1934, cuando la cooperativa fue registrada ante la entonces Secretaría de Economía Nacional. Este hito consolidó la estructura y el propósito de la organización, sentando las bases para su crecimiento futuro.

EXPANSIÓN Y CONSOLIDACIÓN: MÁS ALLÁ DEL CEMENTO

El 27 de abril de 1940 representó otra etapa crucial: la aprobación de la construcción de una segunda planta en Lagunas, Oaxaca, una región estratégica en el Istmo de Tehuantepec. Esta expansión demostró la ambición de la cooperativa por diversificar su alcance y fortalecer su presencia a nivel nacional.

Un momento definitorio en la gestión de la empresa ocurrió el 10 de diciembre de 1953, cuando la Asamblea General de Cooperativistas confió el mando de la empresa a Guillermo Álvarez Macías, figura paterna de quien más tarde lideraría la organización, Guillermo Álvarez Cuevas. Durante la década de los 60, la visión de la cooperativa se extendió más allá de la producción industrial, con la planificación de ciudades cooperativas en Hidalgo y Lagunas, buscando crear entornos autosuficientes y de bienestar para sus miembros. En 1961, se dio un paso audaz y culturalmente significativo con la fundación del equipo de futbol Cruz Azul, que debutaría en la segunda división profesional, añadiendo una nueva dimensión a la identidad de la marca.

La muerte de Guillermo Álvarez Macías en 1976 marcó el fin de una era. Dos años después, en 1978, José Luis Becerril Benítez asumió la dirección. Sin embargo, la influencia de la familia Álvarez continuaría, y una década más tarde, en 1988, Guillermo Álvarez Cuevas, hijo de Macías, fue nombrado director de la institución, asumiendo la responsabilidad de guiar a la cooperativa en las décadas siguientes.

SOMBRAS Y CONFLICTOS: LA PLANTA DE HIDALGO EN EL OJO DEL HURACÁN

El año 2020 trajo consigo un periodo de profunda turbulencia. Un prolongado conflicto interno por el control de la cooperativa y, en particular, de su emblemática planta en Hidalgo, desencadenó una crisis sin precedentes. Guillermo “Billy” Álvarez, quien había liderado la organización por más de tres décadas, se vio envuelto en órdenes de aprehensión por presuntos delitos de delincuencia organizada, lavado de dinero y administración fraudulenta, lo que eventualmente forzó su salida.

Esta situación dividió a la cooperativa en facciones opuestas. Por un lado, un grupo respaldaba a Álvarez Cuevas y paralizó las actividades de la planta cementera. Del otro lado, integrantes de un grupo opositor buscaban una nueva administración. Las disputas escalaron trágicamente, culminando en abril de 2022 con un enfrentamiento que dejó un saldo de ocho personas fallecidas, 11 heridos y nueve detenidos. La sombra de la controversia persiguió a Álvarez, quien en enero de 2025 fue vinculado a proceso por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada, con la Fiscalía General de la República (FGR) señalándolo por el presunto lavado de 114 millones de pesos a través de empresas factureras.

“Billy” Álvarez Cuevas falleció el 30 de mayo de 2026, a los 80 años, mientras esperaba juicios relacionados con su gestión. Actualmente, la presidencia del Consejo de Administración de la Cooperativa La Cruz Azul, y del equipo de futbol, recae en Víctor Manuel Velázquez Rangel, quien ahora enfrenta el desafío de consolidar la unidad y la operación de la empresa.

UN NUEVO COMIENZO: LA PLANTA DE HIDALGO RETOMA SU RUMBO

La reapertura de la planta en Tula de Allende, Hidalgo, simboliza un nuevo amanecer para la Cooperativa La Cruz Azul. Representa no solo la reactivación de una instalación clave, sino también la reafirmación de su identidad y su compromiso con sus orígenes. La inversión anunciada para este complejo, que se suma a las operaciones en otras localidades como Ciudad Cooperativa Cruz Azul, Oaxaca, y la planta de Lagunas, Oaxaca, subraya la visión de futuro de la organización. A pesar de las adversidades y los conflictos del pasado, la cooperativa demuestra una notable capacidad de resiliencia, volviendo a su cuna industrial para escribir un nuevo capítulo en su rica y compleja historia.