El consumo de los hogares se consolidó como el principal motor del crecimiento económico en México durante el primer semestre del año, aportando 1.5 puntos porcentuales al avance del Producto Interno Bruto (PIB), que registró un alza anual de 1.1 por ciento. Este impulso del gasto privado explica prácticamente la totalidad del crecimiento observado en el periodo.
Los Indicadores de la Oferta y Demanda Global, publicados por el Inegi, detallan que el consumo del gobierno también contribuyó positivamente, sumando 0.3 puntos porcentuales al crecimiento. Por su parte, la inversión fija bruta, un componente crucial para el desarrollo a largo plazo, aportó apenas 0.1 puntos. Si bien esta cifra es modesta, representa una mejora significativa respecto al primer semestre de 2025, cuando la inversión restó 1.6 puntos al crecimiento económico.
En el frente externo, las exportaciones de bienes y servicios jugaron un papel relevante, contribuyendo con 3.4 puntos al avance del PIB. Sin embargo, este efecto positivo fue contrarrestado por un incremento aún mayor en las importaciones, las cuales restaron 6.7 puntos al crecimiento total.
Consumo Privado y Gubernamental: Pilares del Semestre
Al analizar el desempeño semestral, el consumo privado acumuló un crecimiento anual de 2.1 por ciento, mientras que el consumo del gobierno experimentó un alza de 2.6 por ciento. La inversión productiva, aunque con un avance menor, se ubicó en 0.3 por ciento. Las exportaciones e importaciones, por su parte, mostraron ritmos de crecimiento de 8.1 y 14.7 por ciento, respectivamente, evidenciando una dinámica comercial intensa pero con un saldo neto negativo para el PIB.
El segundo trimestre del año mantuvo la tendencia observada en el semestre. El consumo privado continuó siendo el principal soporte de la economía, aportando 1.5 puntos porcentuales a la variación trimestral del PIB, que se situó en 2.1 por ciento. La formación bruta de capital fijo (inversión) contribuyó con 0.9 puntos porcentuales, y el consumo de gobierno añadió otros 0.3 puntos.
En el ámbito internacional, las exportaciones sumaron 6.1 puntos al crecimiento trimestral, pero fueron superadas por la resta de 6.5 puntos generada por las importaciones, lo que subraya la dependencia de la economía mexicana de los flujos comerciales y su sensibilidad a las compras de bienes y servicios del exterior.
Recuperación de la Inversión: Un Respiro Tímido
El desempeño de la inversión durante el segundo trimestre fue particularmente destacado, al repuntar 3.9 por ciento. Este dato marca la primera cifra positiva en año y medio y representa el mayor avance desde el segundo trimestre del año anterior. Como proporción del PIB, la inversión fija bruta alcanzó el 21.8 por ciento, superando el 21.2 por ciento registrado en el trimestre previo.
Sin embargo, analistas como Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina en Goldman Sachs, advierten que la inversión seguirá sujeta a la incertidumbre, tanto interna como externa. La dirección de la política comercial en Estados Unidos y la inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) son factores clave que podrían frenar o impulsar la confianza de los inversionistas.
Analistas de Monex coinciden en que, si bien la inversión mostró un desempeño favorable en el segundo trimestre, impulsada principalmente por el sector de la construcción, persisten dudas sobre la sostenibilidad de esta recuperación. La moderación observada en el rubro de maquinaria y equipo al cierre del trimestre, junto con la debilidad que ha caracterizado a este componente en los últimos dos años, genera cautela.
En este contexto, la consolidación fiscal se perfila como un factor determinante para fortalecer la confianza de inversión a mediano y largo plazo, según los expertos de Monex. La estabilidad en las finanzas públicas es vista como un pilar fundamental para atraer y mantener capital productivo en el país.
Julio A. Santaella, expresidente del Inegi, ha señalado en sus redes sociales que los datos de oferta y demanda global del segundo trimestre de 2026 reflejan una recuperación del consumo privado, una reactivación de la inversión fija bruta y un crecimiento acelerado de las exportaciones e importaciones de bienes y servicios, confirmando la tendencia general.
Perspectivas y Factores de Incertidumbre
De cara al futuro, en Monex prevén que el consumo mantenga un desempeño moderado. Esta proyección se basa en una postura cautelosa de los hogares, quienes, a pesar de la disminución de la inflación, mantienen bajos niveles de confianza y un limitado dinamismo en el mercado laboral. La percepción de estabilidad económica y la seguridad en el empleo son cruciales para un impulso más robusto del gasto de las familias.
Por su parte, en Goldman Sachs anticipan que la actividad económica en México podría verse afectada por la débil confianza empresarial y por el ciclo crediticio. A pesar de estos desafíos, se reconoce el auge de las exportaciones como un aspecto positivo que podría mitigar parcialmente los efectos de la incertidumbre interna y externa.
Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamética, ha destacado que las exportaciones mexicanas de bienes y servicios han sido el componente clave y el que ha proporcionado el mayor impulso al dinamismo económico desde el lado de la demanda agregada. Sin embargo, también señala que los datos oportunos de consumo privado y las ventas de la ANTAD muestran un mercado interno débil, lo que sugiere que el impulso externo es, por ahora, más determinante.
La recuperación de la inversión, aunque positiva, aún enfrenta obstáculos. La dependencia de factores externos como la política comercial de Estados Unidos y la renegociación del T-MEC, así como la cautela de los consumidores ante la incertidumbre económica y laboral, configuran un panorama complejo para la economía mexicana en los próximos meses. La consolidación fiscal emerge como un elemento clave para generar certidumbre y fomentar un crecimiento más sostenido y robusto.