El consumo en México, impulsado por eventos como el Mundial de Futbol de 2026, ha generado un crecimiento acelerado en el uso de tarjetas de crédito. En junio pasado, el saldo de estos plásticos en la banca comercial alcanzó los 709 mil 267 millones de pesos, lo que representa un incremento anual de 8.2%, la cifra más alta registrada desde agosto del año anterior, según datos del Banco de México (Banxico).
Este dinamismo supera incluso al observado en el portafolio total de consumo, que creció 7.6% en el mismo periodo. El Mundial de Futbol de 2026, en particular, ha sido un catalizador para este segmento, reflejándose en un aumento significativo en diversas categorías de gasto.
Durante la primera mitad del año, se observó un incremento notable en operaciones con tarjetas de crédito en rubros como estacionamientos, con un alza anual de 47.1%; misceláneos, con un aumento del 45%; y comida rápida, que subió 32.4%. En términos de saldo total, estas categorías también mostraron crecimientos importantes, del 35.1%, 29.1% y 29.4% respectivamente.
Solo en junio, los mexicanos realizaron un mayor gasto con tarjetas de crédito en agencias de viaje, misceláneos, estacionamientos, guarderías, comida rápida y ventas minoristas, con incrementos anuales reales que oscilaron entre el 17.1% y el 37.5%, según la categoría.
Rafael Macías, director de promociones de Banamex, señaló que, si bien categorías como tecnología, ropa y medicina suelen ser las que más impulsan el uso de tarjetas en tiempos normales, el Mundial ha desplazado el gasto hacia viajes, servicios y restaurantes.
Por su parte, BBVA México ha detectado que el segmento de supermercados es fundamental para el uso de tarjetas de crédito. A medida que los clientes desarrollan un historial crediticio, se observa una mayor representatividad del comercio en línea, restaurantes y movilidad en sus patrones de gasto.
Joe Naffah, director de productos bancarios de banca minorista de BBVA México, afirmó que el comportamiento de los clientes se mantiene en una senda positiva y no anticipan cambios drásticos en el corto plazo.
Este comportamiento de gasto también se ha manifestado en plataformas digitales. Alejandro Escobedo, director senior de legal y compliance para DiDi Servicios Financieros México, reportó que durante la inauguración del Mundial de la FIFA 2026, más del 10% de las transacciones se realizaron en servicios de movilidad y entrega de comida a domicilio.
Efecto Mixto en el Consumo y Alerta de Morosidad
Marcela Sánchez, directora de bancos en Fitch Ratings, ha destacado previamente que el segmento de consumo es el principal motor del crecimiento del crédito bancario en el país. Este impulso se mantiene, en parte, gracias al empleo formal y a los incrementos salariales.
Sin embargo, Gabriela Siller, directora de análisis económico en Grupo Financiero Base, ha expresado preocupación por el crédito al consumo, calificándolo como un "foco rojo". Siller advierte que el impulso actual se basa en financiamiento bancario que eventualmente deberá ser liquidado.
La morosidad en el crédito al consumo, que alcanzó el 3.55% en junio –su nivel más alto desde octubre de 2024–, es una señal de alerta. Según Siller, esto indica que los mexicanos enfrentan dificultades para cubrir los pagos mínimos de sus créditos, lo que podría generar una "bomba de tiempo" y limitar el crecimiento futuro del consumo.
Mireya Pasillas, académica de la Escuela de Negocios ITESO, coincide en que la inestabilidad y la reducción de ingresos obligan a las personas a endeudarse más, utilizando tarjetas de crédito o solicitando préstamos, lo que a su vez incrementa la cartera vencida.
Las expectativas de los propios bancos, según una encuesta de Banxico, apuntan a un aumento en la demanda de tarjetas de crédito durante el tercer trimestre del año. Sin embargo, no se prevén cambios significativos en las condiciones y estándares de aprobación de estos créditos.
Instituciones como Banamex y BBVA México planean continuar con la colocación de tarjetas de crédito, poniendo especial énfasis en la salud financiera de sus clientes. "Hoy no vemos nada alarmante", reiteró Joe Naffah, quien añadió que los límites de crédito se ajustan gradualmente según los ingresos y patrones de consumo de los usuarios.