México se ha consolidado como el epicentro de los costos de construcción más elevados en toda América Latina, una realidad que impacta directamente en el desarrollo de proyectos y la atracción de inversiones. Ciudades como Monterrey y la Ciudad de México lideran este preocupante panorama, con precios que alcanzan los 2 mil 275 y 2 mil 198 dólares por metro cuadrado, respectivamente, según revela el más reciente Informe Global Construction Market Intelligence de Turner & Townsend.

El Precio de la Mano de Obra y Materiales

La consultora especializada señala que, en lo que va del año, los precios de construcción en estas metrópolis mexicanas han experimentado un alza del 4.6 por ciento. Un factor determinante en este encarecimiento es el costo de la mano de obra por hora en el sector, que supera los 13 dólares, posicionando a México por encima de otras economías regionales. Esta cifra contrasta marcadamente con los costos de edificación en otras capitales latinoamericanas, como Río de Janeiro (mil 844 dólares por m²), Buenos Aires (mil 839 dólares por m²), Sao Paulo (mil 769 dólares por m²), Santiago (mil 760 dólares por m²) y Bogotá (mil 274 dólares por m²).

Sergio Panero, Regional Real Estate Lead para América Latina de Turner & Townsend, advierte que el mercado global de la construcción opera ahora a dos velocidades, lo que obliga a los inversionistas a reconsiderar sus estrategias. La toma de decisiones sobre dónde capitalizar en México debe ahora sopesar cuidadosamente factores políticos y regulatorios, la disponibilidad de talento especializado y la resiliencia de las cadenas de suministro.

Perspectivas de Inflación y Escasez de Inventario

Las proyecciones de la consultora para 2027 indican que la inflación en la construcción en América Latina se situará en un 3.4 por ciento. Si bien esta cifra es moderada en comparación con otras regiones como África (7 por ciento) o Medio Oriente (5.1 por ciento), en el contexto mexicano actual, se suma a una creciente escasez de inventario de calidad.

Vianey Macías, Head de Market Research de Spot2.mx, explica que cada vez hay menos metros cuadrados nuevos disponibles en el mercado. Aquellos que cumplen con los requisitos técnicos actuales son objeto de una competencia feroz entre un número reducido de actores. Esta dinámica ha comenzado a reflejarse en un repunte de los precios de renta promedio. En el segundo trimestre del año, la renta promedio nacional en el sector industrial se elevó un 8.9 por ciento, alcanzando los 8.60 dólares por metro cuadrado, impulsada por la escasez de inventario "Clase A" y la disponibilidad eléctrica.

Diversidad Regional y la Cautela del T-MEC

La geografía de la construcción industrial en México presenta matices importantes. El Valle de México se consolida como el principal nodo logístico para el comercio electrónico. Monterrey se destaca por su capacidad en manufactura avanzada. El Bajío concentra la industria automotriz y aeroespacial, mientras que Guadalajara es un centro neurálgico para semiconductores, electrónica y manufactura ligera.

Esta diversidad se traduce en diferencias de precios. Una nave industrial equipada con subestación propia, factibilidad eléctrica documentada y fibra redundante puede alcanzar rentas significativamente más altas que una bodega tradicional en zonas aledañas. Sin embargo, la decisión de los inquilinos trasciende la mera búsqueda del menor costo. La continuidad operativa, la certidumbre y la infraestructura confiable se han convertido en factores primordiales.

A esta ecuación se suma una capa adicional de cautela derivada de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La incertidumbre sobre las condiciones del acuerdo comercial ha llevado a una parte del capital extranjero a posponer compromisos en naves industriales, especialmente en los mercados del norte del país, más expuestos a un endurecimiento de las reglas de origen.

Esta pausa en la inversión fronteriza, sin embargo, no detiene la tendencia alcista de las rentas industriales a nivel nacional. El capital que se retira de las plazas fronterizas ahora compite por el inventario disponible en otras regiones del país, exacerbando la presión sobre los precios.

Jorge Ávalos Carpinteyro, presidente de la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (Amefibra), subraya que existen inversiones que no pueden postergarse indefinidamente. Se anticipa que durante 2026, los inquilinos, particularmente aquellos ya establecidos en México, buscarán asegurar sus operaciones ante la expectativa de definiciones clave con la nueva administración estadounidense.

Carlos Manzano, director operativo de Fibra Next, especializada en el sector inmobiliario industrial y logístico de alta gama, coincide en que, si bien algunos inquilinos esperan mayor claridad, la llegada de nuevos jugadores al centro y norte del país se ha visto limitada. Este escenario complejo, marcado por altos costos y una incertidumbre regulatoria, define el presente y futuro inmediato del sector construcción en México.