Un devastador terremoto de magnitud 7.4 ha golpeado el oeste de Colombia, cobrando la vida de al menos 169 personas y dejando a más de 600 heridos, según los últimos reportes de la Asociación de alcaldes.
Las ciudades de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó son las más afectadas, con 165 edificaciones colapsadas por la furia de la tierra. La búsqueda de sobrevivientes se ha convertido en una carrera desesperada contra el tiempo entre los escombros.
Una Noche de Pesadilla
En Pereira, una de las ciudades más golpeadas, los socorristas y voluntarios trabajan incansablemente. "Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería", relató Juana Marín, de 25 años, mientras buscaba entre los restos de un edificio.
La ciudad, ubicada en el turístico Eje Cafetero, suma al menos 66 fallecidos y ha quedado prácticamente sin electricidad. El epicentro del sismo se localizó cerca de San José del Palmar, en Chocó, una región de difícil acceso debido a los daños en las carreteras.
Wilmer Cuesta, estudiante de derecho, describió la escena en Quibdó como caótica: "Yo veía que la gente salía desnuda, la gente se tiraba de sus casas desesperada".
El sismo evoca la tragedia de 1999, cuando un terremoto similar dejó casi 1,200 muertos en la misma zona.
Cali Bajo Estado de Emergencia
En Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia, el alcalde Alejandro Eder decretó toque de queda. La ciudad registra el mayor número de víctimas mortales, con 85 fallecidos, según la Asociación de Ciudades Capitales.
"Ha sido una noche muy dura, una pesadilla", declaró Eder, quien añadió: "Es un momento de mucho dolor. Es una prueba que no nos esperábamos. Pero si trabajamos unidos estoy seguro de que saldremos de esta".
Los rescatistas trabajan con herramientas básicas, formando cadenas humanas para remover los escombros. El grito de "silencio" se escucha con frecuencia, en la esperanza de detectar señales de vida.
Varias instalaciones hospitalarias en Cali sufrieron daños, incluyendo áreas de cardiología y pediatría del Hospital Universitario del Valle. La Clínica Nuestra fue evacuada, y pacientes fueron atendidos en las aceras.
Las escuelas públicas permanecerán cerradas este martes y miércoles.
Solidaridad Internacional y Nacional
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto, declaró estado de emergencia y prometió una operación de rescate coordinada.
El papa León XIV expresó su pesar por la catástrofe y envió un mensaje de oración a través del cardenal Pietro Parolin.
El sismo se sintió en países vecinos como Venezuela, Ecuador y Panamá, regiones ubicadas en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica.
Estados Unidos, aliado del nuevo gobierno colombiano, ofreció una ayuda de 15.5 millones de dólares. La Unión Europea, a través de su servicio satelital Copernicus, también brindará apoyo a las operaciones de rescate.
Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador han sumado sus ofrecimientos de ayuda.
La cantante colombiana Shakira utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje de apoyo: "Mi corazón está (...) con las familias que están pasando momentos de angustia".
La infraestructura de seis aeropuertos colombianos resultó dañada, lo que provocó la suspensión de vuelos comerciales.