El panorama diplomático de Colombia experimentará un giro radical con la inminente llegada a la presidencia de Abelardo de la Espriella, quien ha confirmado la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con Israel, rompiendo así con la política exterior de su predecesor, Gustavo Petro.
La medida, anunciada oficialmente este jueves 16 de julio, marca un distanciamiento claro de la postura adoptada por el gobierno saliente, que había decidido romper lazos con Tel Aviv en mayo de 2024. La ruptura se debió a la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza, desencadenada tras los ataques de Hamás en octubre de 2023. De la Espriella, sin embargo, ha prometido revertir esta decisión y fortalecer la "alianza histórica" con Israel.
Un Acuerdo Estratégico en Washington
Los detalles de este restablecimiento se gestaron en una reunión clave celebrada en Washington entre el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, y el futuro canciller de Colombia, Omar Bula Escobar. La oficina de prensa del mandatario electo colombiano detalló que el acuerdo contempla el intercambio inmediato de embajadores, la eliminación recíproca de visas y el avance para la apertura de la Embajada de Colombia en Jerusalén, reconociendo a esta ciudad como capital de Israel.
Este último punto, el traslado de la embajada, había sido anticipado por el propio Sa’ar, y ahora se confirma como parte integral de la nueva política exterior colombiana. La colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí se ha solicitado para facilitar este proceso.
Reversión de la Política de Petro
El comunicado emitido por el equipo de De la Espriella enfatiza que la relación bilateral, rota unilateralmente por el gobierno de Petro, será fortalecida. "Colombia recuperará sus aliados, su palabra diplomática y su lugar como socio confiable en el mundo", se lee en el documento, subrayando la intención de devolverle a Colombia un rol protagónico y respetado en la escena internacional.
Históricamente, Israel ha sido un socio estratégico para Colombia, especialmente en áreas cruciales como la seguridad y la tecnología. El país asiático ha sido un importante proveedor de armamento para las fuerzas armadas colombianas, mientras que Colombia, a su vez, ha sido un proveedor significativo de carbón, exportaciones que también fueron suspendidas por el gobierno Petro.
Retirada del Caso ante la CIJ
Una de las decisiones más significativas derivadas de este nuevo acercamiento es la retirada de Colombia del caso promovido por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El gobierno de Petro había decidido sumar a Colombia a esta demanda, que acusa a Israel de cometer genocidio en Gaza. La nueva administración de De la Espriella, en cambio, "retirará su intervención" en dicho proceso.
Esta acción subraya el cambio de enfoque de Colombia en el escenario internacional, buscando una "posición seria y responsable", según se desprende del acuerdo. La hoja de ruta trazada entre Sa’ar y Bula Escobar también contempla una reorientación de la participación colombiana en el sistema de Naciones Unidas.
Implicaciones y Contexto Internacional
El restablecimiento de relaciones entre Colombia e Israel se produce en un contexto global complejo, marcado por tensiones geopolíticas y conflictos persistentes. La decisión de De la Espriella puede ser vista como un movimiento pragmático que busca priorizar los intereses nacionales y las alianzas estratégicas tradicionales.
La ruptura de relaciones por parte de Petro fue un acto de fuerte carga simbólica, alineándose con la crítica internacional hacia las acciones de Israel en Gaza. Sin embargo, la administración entrante parece apostar por una diplomacia menos ideologizada y más enfocada en la cooperación bilateral y la estabilidad regional.
La eliminación recíproca de visas, por su parte, facilitará los flujos de personas y el intercambio cultural y comercial entre ambos países, sentando las bases para una normalización y eventual expansión de los lazos bilaterales.
El ministro Sa’ar, en sus declaraciones públicas, ha expresado su satisfacción, calificando la amistad entre ambos países como "más fuerte que nunca" y asegurando que ambos gobiernos trabajarán conjuntamente para fortalecer esta alianza. La nueva era diplomática de Colombia bajo la presidencia de De la Espriella promete redefinir su papel en la comunidad internacional y sus relaciones con actores clave como Israel.