La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha lanzado un desafío abierto al gobierno federal, declarando que no cederá en sus demandas y que las protestas se intensificarán, incluso durante la celebración del Mundial de Fútbol 2026 en México.
En una asamblea nacional representativa celebrada en la madrugada de este martes, líderes magisteriales confirmaron que el plantón y las movilizaciones en diversos estados del país no solo continuarán, sino que se reforzarán. La postura es clara: el movimiento no está derrotado ni contempla ningún tipo de repliegue, a pesar de las presiones y las críticas.
Pedro Hernández, secretario general de la Sección 9 de la CNTE en la Ciudad de México, fue enfático al señalar que el magisterio ha llevado al Estado a una situación crítica y que la respuesta desde Palacio Nacional ha sido evasiva, carente de una interlocución directa y genuina.
El líder magisterial acusó directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum de evitar un diálogo franco con la CNTE, prefiriendo comunicarse a través de intermediarios o mediante sus conferencias matutinas, a las que calificó de "mañaneras" y de utilizar "medios chayoteros, funcionarios y opinólogos" para desacreditar al movimiento.
La CNTE ha sido objeto de señalamientos, incluyendo la supuesta vinculación con figuras de la derecha y hasta con el empresario Ricardo Salinas Pliego, acusaciones que el magisterio rechaza categóricamente y utiliza para emplazar a Sheinbaum a entablar una comunicación directa y resolver las demandas pendientes.
Las exigencias del magisterio se centran en la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa impulsada en administraciones anteriores, temas que consideran cruciales para el futuro de los trabajadores de la educación y que, hasta ahora, no han encontrado eco en las mesas de negociación.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina, declaró que no se prevé una reunión con la Secretaría de Gobernación y reiteró que, tras las mesas de diálogo, solo se acordó sostener reuniones tripartitas en cada entidad federativa. Sheinbaum también afirmó que la presencia de manifestantes ha disminuido en varios puntos del país.
"El Gobierno ya dio sus propuestas, incluso se propuso una mesa técnica permanente", respondió la presidenta mexicana, minimizando la continuidad y la fuerza del movimiento magisterial.
Sin embargo, la CNTE ha dejado claro que su lucha "no termina hasta que termina". La advertencia de mantener las protestas durante el Mundial 2026, un evento de gran proyección internacional, pone en evidencia la determinación del magisterio y la complejidad de la situación social y política que enfrenta el país.
Este escenario plantea un reto significativo para la administración federal, que deberá encontrar una vía de solución que satisfaga las demandas del magisterio sin comprometer la imagen del país durante un evento de magnitud global.
La CNTE, con su firme postura, busca visibilizar su descontento y presionar al gobierno para que atienda sus reclamos de manera seria y directa, demostrando que no se trata de un movimiento pasajero, sino de una lucha arraigada por derechos laborales y educativos.
La estrategia de la CNTE de mantener la presión durante el Mundial podría ser una táctica para forzar una respuesta gubernamental más contundente, aprovechando la atención mediática internacional que generará el evento deportivo.
El gobierno, por su parte, parece apostar por una estrategia de desgaste y de canalización de las demandas a instancias locales, buscando diluir la fuerza del movimiento a nivel nacional.
La tensión entre el magisterio y el gobierno promete mantenerse alta en las próximas semanas, con el Mundial 2026 como telón de fondo de un conflicto social que aún no encuentra resolución.