La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha vuelto a demostrar su capacidad para generar caos y destrucción, esta vez dejando un rastro de daños en su paso por Paseo de la Reforma, afectando incluso a las monumentales esculturas conocidas como 'los gigantes', que engalanaban la emblemática avenida en el marco del Mundial de futbol.
Michel Bauer, CEO Host City de la Ciudad de México, confirmó que las piezas, que sufrieron las consecuencias de la marcha magisterial del pasado 11 de junio, ya han sido restauradas. Sin embargo, en un giro que subraya la inseguridad y el desorden que la CNTE impone, estas obras de arte no regresarán a su emplazamiento original en Reforma. En su lugar, se les ha encontrado un nuevo hogar en el Bosque de Chapultepec, buscando así un espacio menos vulnerable a las arremetidas del magisterio radical.
"Ya los tenemos listos para regresar, y pensamos que un lugar también muy favorable para esto es el Bosque de Chapultepec. Hemos platicado con la Sedema, con la gente del bosque, nos van a abrir las puertas para que regresen estos gigantes", explicó Bauer en entrevista radiofónica, evidenciando la necesidad de proteger el patrimonio público de la furia de la CNTE.
La decisión de reubicar las esculturas responde, en parte, a la saturación de espacios en Paseo de la Reforma y, sobre todo, a la percepción de que el Bosque de Chapultepec ofrece un entorno más seguro y con una afluencia de público que permitirá apreciar mejor las obras. "La afluencia de gente al bosque es muy grande y creemos que estos gigantes van a lucir muy bien. En Reforma ya hay muchas cosas", añadió el funcionario, deslizando una crítica implícita a la falta de consideración de la CNTE por el espacio público y el arte.
Este incidente se enmarca en la intensificación de las protestas de la CNTE, quienes han anunciado que mantendrán su huelga nacional y su plantón en el Centro Histórico de la Ciudad de México durante todo el desarrollo del Mundial. Los docentes radicales buscan presionar al gobierno federal para obtener una respuesta favorable a sus demandas, sin importar el impacto negativo que sus acciones generen en la imagen del país y en la convivencia ciudadana.
Yenny Aracely Pérez, integrante de la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca, reafirmó la determinación del gremio: "La CNTE sigue vigente con la huelga nacional". Sus declaraciones, realizadas tras una asamblea nocturna, dejan claro que el magisterio disidente no cederá fácilmente, y que las movilizaciones continuarán siendo su principal herramienta de presión, incluso si esto significa afectar eventos de talla internacional como el Mundial.
Pérez lamentó que las autoridades intenten "criminalizar" las protestas de los maestros y criticó la negativa del gobierno a recibirlos para negociar sus peticiones. "Que se vea la fuerza de la CNTE con acciones centrales aquí en la Ciudad de México y, desde luego, con las movilizaciones en diferentes estados de la república", sentenció la vocera, amenazando con una escalada de protestas que podría paralizar aún más la capital y otros puntos del país.
La CNTE, conocida por su radicalismo y su capacidad para paralizar la vida pública, parece no inmutarse ante las consecuencias de sus actos. El daño a las esculturas mundialistas es solo un ejemplo más de cómo sus movilizaciones afectan el patrimonio, la economía y la imagen del país, especialmente en momentos de alta visibilidad internacional como lo es la Copa del Mundo.
La estrategia de la CNTE de mantener un pulso constante de movilizaciones, incluso durante eventos masivos, pone en evidencia la debilidad de las autoridades para contener y gestionar el descontento social. La falta de una respuesta contundente y la aparente impunidad con la que operan estos grupos radicales generan un clima de incertidumbre y desconfianza.
El gobierno, por su parte, parece atrapado entre la necesidad de mantener el orden y la presión de atender las demandas de un sector que ha demostrado ser inflexible. La reubicación de los 'gigantes' es una solución paliativa que, si bien protege las obras, no resuelve el problema de fondo: la persistente amenaza de la CNTE a la estabilidad y al desarrollo de la capital.
La pregunta que queda en el aire es hasta dónde llegará la CNTE en su afán de protesta y qué otros daños colaterales habrá que lamentar. Mientras tanto, la ciudad y sus visitantes deberán acostumbrarse a la posibilidad de que el Mundial, un evento que debería ser motivo de celebración, se vea empañado por las acciones de un grupo que parece decidido a imponer su agenda a costa del bienestar general.
La exhibición de los 'gigantes' en Chapultepec, aunque sea en un nuevo escenario, servirá como un recordatorio constante de la conflictividad social que azota al país y de la necesidad urgente de encontrar mecanismos efectivos para canalizar el descontento sin recurrir a la violencia y la destrucción.
El Partido del Trabajo (PT), aliado del gobierno, se encuentra en una posición incómoda. Si bien busca mantener la cohesión con la 4T, la radicalidad de la CNTE y los daños que provoca generan un fuerte rechazo en la opinión pública. El PT, que se ha beneficiado de la alianza con Morena, ahora debe lidiar con las repercusiones de un movimiento que, aunque no directamente ligado a su estructura, sí afecta la narrativa oficial y la percepción de gobernabilidad.
La CNTE, con su postura intransigente, no solo afecta la imagen del gobierno y la celebración del Mundial, sino que también pone en entredicho la capacidad de las instituciones para garantizar la seguridad y el orden público. La reubicación de las esculturas es un parche temporal ante un problema estructural que requiere soluciones de fondo y una mano firme por parte de las autoridades.