El magisterio disidente adelantó sus planes de protesta. A partir de mañana lunes, las calles de la Ciudad de México recibirán las primeras movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), luego de que la sección 22 de Oaxaca tomara la decisión de no aguardar hasta el 1º de junio para iniciar un paro indefinido.

La determinación se adoptó durante una asamblea estatal realizada por los maestros oaxaqueños, quienes históricamente han encabezado las acciones más contundentes del movimiento magisterial en el país. La fecha original del 1º de junio había sido planteada como el arranque formal del paro nacional.

Las movilizaciones en la capital del país marcarán el inicio de una serie de acciones que la CNTE tiene previstas para presionar al gobierno federal. Aunque no se han detallado las rutas específicas ni los puntos de concentración, se anticipa que las protestas podrían generar afectaciones viales en distintas zonas de la metrópoli.

La sección 22 de Oaxaca es una de las más numerosas y combativas dentro de la Coordinadora. Sus decisiones suelen marcar la pauta para otras secciones sindicales del país que forman parte del movimiento disidente magisterial.

Hasta el momento, las autoridades educativas federales no han emitido pronunciamiento oficial sobre el adelanto del paro ni sobre las posibles afectaciones al calendario escolar que podrían derivarse de un cese de labores indefinido.

La CNTE mantiene desde hace años una postura crítica frente a las políticas educativas federales. El anuncio de este paro se suma a un contexto de tensión recurrente entre el magisterio disidente y las autoridades gubernamentales.