NARCO-CLÍNICA EN JALISCO: EL CJNG TENÍA SU PROPIO HOSPITAL

Las fuerzas de seguridad en Jalisco han desarticulado una operación siniestra del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG): un hospital clandestino utilizado para atender a sus propios sicarios heridos y mantener cautivos a reclutas. El hallazgo, realizado en una finca de Tecalitlán, pone de manifiesto la audacia y la infraestructura criminal que opera en la región, operando bajo el amparo de la violencia y la impunidad.

El operativo, que culminó con el rescate de nueve personas, se desencadenó a raíz de la denuncia de desaparición de un joven de 20 años, cuya búsqueda llevó a las autoridades hasta este centro de operaciones ilícitas. La Fiscalía de Jalisco confirmó que entre los rescatados se encontraban individuos de diversas partes del país, incluyendo Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y el propio Jalisco, con edades que oscilaban entre los 16 y 45 años.

RECLUTAS Y SICARIOS: LA DOBLE FUNCIÓN DEL NARCO-HOSPITAL

Según las investigaciones preliminares, la finca servía a un doble propósito: por un lado, era un refugio para aquellos que habían sido forzados a unirse al CJNG y que resultaban heridos en enfrentamientos o actividades delictivas. Por otro, funcionaba como un centro de detención para mantener a los reclutas bajo control, presumiblemente para asegurar su lealtad o para utilizarlos en futuras operaciones.

El titular de la Fiscalía de Jalisco, Salvador González de los Santos, detalló que en el inmueble se encontraron evidencias de tratamientos médicos especializados. Varios de los rescatados presentaban lesiones que requerían atención médica avanzada, incluyendo heridas quirúrgicas recientes, muletas para desplazarse y hasta clavos quirúrgicos implantados en sus extremidades, lo que sugiere que permanecían en el lugar durante su proceso de recuperación.

La presencia de estos elementos médicos especializados ha llevado a la Fiscalía a investigar la posible complicidad de personal médico de municipios aledaños en el sur de Jalisco, quienes habrían estado involucrados en la atención de los lesionados dentro de estas instalaciones ilegales. Este aspecto de la investigación apunta a una posible red de apoyo que facilita las operaciones delictivas del cártel.

LA PISTA QUE LLEVÓ AL DESCUBRIMIENTO

La investigación que condujo al hallazgo de este hospital clandestino comenzó con la denuncia de desaparición de un joven de 20 años, reportado como ausente desde el pasado mes de julio en San Pedro Tlaquepaque. El joven había informado a sus familiares que se dirigiría a trabajar a un rancho, pero tras ese día, la comunicación se interrumpió por completo.

Mediante labores de inteligencia y diligencias de campo, las autoridades lograron identificar una zona de interés en Tecalitlán. Con el apoyo coordinado de la Guardia Nacional y elementos del Ejército Mexicano, agentes estatales y federales ejecutaron el operativo que permitió localizar la finca y rescatar al joven buscado, junto con otras ocho personas que se encontraban privadas de su libertad.

Durante el operativo, se logró la detención de seis presuntos miembros del CJNG, quienes, según las investigaciones, eran los encargados de la custodia y vigilancia de las víctimas. Estos individuos, cinco hombres y una mujer, quedaron a disposición de un juez de control, enfrentando cargos por trata de personas y desaparición cometida por particulares.

EL BOTÍN DEL OPERATIVO

Además de las personas rescatadas y los detenidos, las autoridades aseguraron en el inmueble diversas dosis de lo que se presume es marihuana, medicamentos diversos, tres pares de muletas, botas ortopédicas, una báscula gramera, calzado táctico y un centenar de cartuchos útiles calibre 5.56x45. Estos elementos refuerzan la naturaleza de las actividades que se llevaban a cabo en el lugar.

De las nueve personas rescatadas, solo el joven que originó la investigación contaba con una ficha de búsqueda activa. Las autoridades han iniciado los protocolos necesarios para facilitar la reintegración familiar de las demás personas rescatadas, quienes presumiblemente fueron víctimas de secuestro o reclutamiento forzado.

Este suceso subraya la persistente y creciente amenaza que representa el crimen organizado en Jalisco y en todo México. La capacidad del CJNG para establecer operaciones tan complejas y clandestinas, incluyendo centros de atención médica improvisados, evidencia la necesidad de una estrategia de seguridad más robusta y una mayor coordinación entre las fuerzas federales y estatales para desmantelar estas redes criminales.