Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha incluido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en su listado de ‘Depredadores de la Libertad de Prensa’, una designación que subraya el grave y sistemático hostigamiento que este grupo criminal ejerce contra periodistas en México.
La organización internacional señala al CJNG como responsable de múltiples actos de violencia, amenazas y amedrentamiento dirigidos a trabajadores de la comunicación, quienes en su labor de informar sobre la delincuencia organizada se convierten en blancos de represalias.
El CJNG, un Actor de Violencia Contra la Prensa
La inclusión del CJNG en esta lista no es un hecho aislado, sino la culminación de un patrón de conducta que ha puesto en riesgo la vida y la integridad de numerosos periodistas en el país. Según RSF, el cártel opera mediante tácticas de intimidación que incluyen amenazas directas, secuestros y violencia física, con el objetivo de silenciar la información y controlar el flujo de noticias en las regiones donde tiene influencia.
Este modus operandi se intensificó, de acuerdo con la organización, tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, en febrero de 2026, un evento que desató una ola de violencia en Jalisco y otras zonas del país, afectando directamente a periodistas que cubrían los hechos o las repercusiones del operativo.
La labor de investigación sobre el crimen organizado se ha vuelto una de las actividades más peligrosas para los periodistas mexicanos. Aquellos que se atreven a indagar en las operaciones, estructuras y actos violentos de grupos como el CJNG, se exponen a un riesgo extremo, enfrentándose a un poder que busca imponer la ley del silencio a cualquier costo.
Amenazas y Ley del Silencio
El CJNG ha sido explícito en su postura hacia la prensa, llegando a emitir declaraciones que, si bien intentan matizar su postura sobre la libertad de expresión, terminan por delatar su intolerancia hacia quienes los investigan. Un ejemplo de ello fue una declaración de 2021 donde se afirmaba: “No estoy en contra de la libertad de expresión, sino de quienes me atacan directamente”. Sin embargo, las acciones del cártel contradicen esta aparente apertura, como lo demuestran las amenazas públicas dirigidas a figuras reconocidas del periodismo mexicano, tales como Azucena Uresti y Carlos Jiménez, conocido como ‘C4’.
La estrategia del CJNG para imponer la ley del silencio va más allá de las amenazas verbales. La organización recurre a la tortura y a una amenaza constante, convirtiendo la profesión periodística en un campo de batalla donde la información es un arma que debe ser controlada y, en muchos casos, suprimida.
Un Panorama Sombrío para el Periodismo en México
Reporteros Sin Fronteras documenta que el CJNG, en colaboración con otros actores, ha contribuido a la trágica cifra de 169 periodistas asesinados en México desde 2006. De esta alarmante cifra, un abrumador 98 por ciento eran periodistas locales, quienes, al estar más cerca de las realidades del crimen organizado en sus comunidades, enfrentan un peligro desproporcionado.
Además, se reporta que 34 periodistas asesinados sufrieron algún tipo de violencia previa a su muerte, lo que sugiere un ensañamiento y una brutalidad calculada por parte de sus agresores. El crimen organizado, en conjunto con redes de corrupción, se erige como el principal perpetrador de estos crímenes.
La investigación periodística en México se ha centrado, en gran medida, en temas de delincuencia y asuntos policiales. Se estima que al menos 100 de los periodistas asesinados en las últimas dos décadas cubrían estas áreas, mientras que unos 78 también abordaban temas de actualidad política, lo que evidencia la conexión intrínseca entre la violencia, el crimen y el poder político en el país.
La situación se agrava al considerar que, entre 2006 y 2026, se tiene registro de 24 periodistas desaparecidos, una cifra que añade una capa de incertidumbre y temor a la ya precaria labor informativa en México. La impunidad y la falta de garantías para el ejercicio periodístico continúan siendo los mayores desafíos para la libertad de expresión en el país, un problema que RSF y otras organizaciones buscan visibilizar y combatir.
La inclusión del CJNG en la lista de ‘Depredadores de la Libertad de Prensa’ por parte de RSF es un llamado de atención a las autoridades mexicanas y a la comunidad internacional sobre la urgente necesidad de proteger a los periodistas y garantizar un entorno seguro para el ejercicio de su profesión. La lucha contra la violencia y la impunidad debe ser una prioridad para salvaguardar el derecho a la información de la sociedad mexicana.