Citlalli Hernández, figura prominente de Morena y presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del partido, ha lanzado fuertes críticas hacia los colectivos de personas trans que han protagonizado protestas en la Ciudad de México. La controversia surge a raíz de los daños materiales ocurridos durante una manifestación en la estación Metro Hidalgo, donde se rompieron dos candelabros como parte de una exigencia de diálogo con la Secretaría de Gobernación.
Crítica a la "Estrategia de Destrozos"
Hernández, quien también ha sido identificada como exsecretaria de las Mujeres, expresó su extrañeza y cuestionamiento ante la decisión de los colectivos de recurrir a actos de vandalismo. Según sus declaraciones, resulta "sospechoso" que en un contexto donde, según ella, existe un "gobierno que escucha", se opte por la destrucción de bienes públicos. Estas afirmaciones contrastan con la propia narrativa de los manifestantes, quienes aseguran que su protesta se debe precisamente a la negativa de ser escuchados por la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La dirigente morenista, en una entrevista, enfatizó su trayectoria como activista, señalando que en su experiencia personal, las puertas no se abrían fácilmente para presentar pliegos petitorios o denuncias. "Jamás me abrieron una puerta para escucharme, para presentar mi pliego petitorio, mi denuncia. Y ahora hay una cantidad de autoridades en esta ciudad, el gobierno de México, etcétera, que están abiertas a escuchar", afirmó, sugiriendo una aparente contradicción en las acciones de los colectivos trans.
El Origen de las Protestas Trans
Las manifestaciones de los colectivos trans iniciaron el pasado 19 de junio, cuando tomaron una de las oficinas de la Secretaría de Gobernación (Segob). Su principal demanda es la implementación de políticas públicas efectivas para atender a la población trans y la aprobación de una Ley Integral Trans. La situación escaló el 24 de junio, cuando la Guardia Nacional realizó un desalojo de las instalaciones de la Segob, lo que, lejos de disuadir a los manifestantes, intensificó sus jornadas de protesta.
Los colectivos han fundamentado sus exigencias en la Recomendación 42/2024 emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Dicha recomendación insta al Congreso de la Unión a modificar el artículo primero de la Constitución para incluir la identidad de género como una "categoría sospechosa de discriminación". Este concepto legal se refiere a características personales que históricamente han sido motivo de discriminación, como el origen étnico, género o religión, y busca garantizar medidas de protección específicas.
Además, la CNDH también solicitó al Congreso reformar el Código Penal Federal para que la identidad de género sea considerada como un agravante en casos de feminicidio, buscando así una mayor protección y reconocimiento para la comunidad trans.
El Costo de los Candelabros en el Metro Hidalgo
El incidente que catalizó las declaraciones de Citlalli Hernández ocurrió el 9 de julio, cuando los manifestantes rompieron dos candelabros en la estación Metro Hidalgo. Estos elementos decorativos formaban parte de la renovación de la Línea 2 del Metro, en preparación para el Mundial de 2026.
Adrián Rubalcava, director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México, detalló el costo de estas piezas. Cada uno de los cuatro candelabros de estilo victoriano instalados en la estación tuvo un precio de 56 mil pesos, sumando una inversión total de 224 mil pesos solo para estos elementos. Adicionalmente, se instalaron faroles más pequeños en los andenes, con un costo unitario que osciló entre 3 mil y 4 mil pesos, dependiendo del modelo.
La declaración de Rubalcava, al revelar el costo de los candelabros, añadió una capa adicional de controversia a la protesta, al contrastar la inversión en infraestructura con las demandas sociales de los colectivos trans.
Contexto Político y Social
La postura de Citlalli Hernández se enmarca en un momento de tensiones políticas y sociales en México. La crítica hacia los colectivos trans, especialmente viniendo de una figura de Morena, puede ser interpretada como un intento de deslindar al partido y al gobierno de actos vandálicos, al tiempo que se refuerza la narrativa de un "gobierno que escucha" y se cuestiona la legitimidad de ciertas formas de protesta.
Históricamente, la defensa de los derechos de la comunidad LGBTTTI+ ha sido un tema sensible en la agenda política. Si bien Morena ha buscado proyectar una imagen de apertura y progresismo, las declaraciones de Hernández sugieren una posible división interna o una estrategia para manejar la percepción pública ante protestas que generan controversia.
La mención de Hernández sobre un posible intento de "desestabilizar a la Cuarta Transformación (4T)" añade un tinte de conspiración a sus declaraciones, sugiriendo que las protestas podrían estar siendo instrumentalizadas por actores externos o internos con agendas ocultas. Esta retórica es recurrente en el discurso oficialista para desacreditar críticas o movimientos sociales que incomodan al poder.
Implicaciones y Reacciones Esperables
Las declaraciones de Citlalli Hernández probablemente generarán reacciones encontradas. Por un lado, sectores conservadores o aquellos preocupados por el orden público podrían ver sus palabras como un respaldo a su postura. Por otro lado, activistas y aliados de la comunidad trans seguramente criticarán sus señalamientos, considerándolos una falta de empatía y una minimización de las demandas legítimas de un sector históricamente marginado.
La estrategia de protesta de los colectivos trans, aunque haya incluido actos de vandalismo, responde a una frustración acumulada por la falta de respuesta institucional. La exigencia de una reunión con Rosa Icela Rodríguez y la aprobación de una ley integral son demandas concretas que requieren atención y acción por parte del gobierno.
El debate sobre los métodos de protesta y la respuesta gubernamental continuará. La forma en que el gobierno de la "Cuarta Transformación" maneje estas demandas y las críticas internas, como las de Hernández, será crucial para definir su compromiso real con los derechos humanos y la inclusión.