Fausto ‘N’, el chofer que acompañaba a Héctor Melesio Cuén en sus últimos momentos, ha sido formalmente vinculado a proceso por un juez de control. La Fiscalía General de la República (FGR) presentó pruebas contundentes que señalan al chofer por presuntas falsas declaraciones y encubrimiento en relación con el homicidio de su empleador, ocurrido el pasado 25 de julio de 2024. Este caso se entrelaza con el sonado secuestro de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, quien también fue llevado contra su voluntad a Estados Unidos desde el mismo rancho donde se suscitaron los hechos.
La medida cautelar de prisión preventiva ha sido dictada contra Fausto ‘N’, quien permanecerá recluido mientras la FGR dispone de un plazo de tres meses para la investigación complementaria. Durante este periodo, se espera que se aporten más datos de prueba que refuercen la acusación en su contra. La defensa del chofer había solicitado previamente la duplicidad del término constitucional, una maniobra legal que permitió al Ministerio Público Federal formular la imputación formal.
La detención de Fausto ‘N’ se llevó a cabo la semana pasada por elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México. Su captura se produce tras una serie de declaraciones que han puesto al descubierto una presunta red de influencias y coacción en torno al asesinato de Cuén.
NEXOS CON EL NARCOTRÁFICO
En declaraciones previas, Fausto ‘N’ reveló haber recibido instrucciones directas de miembros de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, respecto a cómo debía declarar sobre el asesinato de Héctor Melesio Cuén. Esta confesión pone en evidencia la profunda penetración del crimen organizado en esferas que van más allá de la simple violencia, alcanzando la manipulación de testimonios y la obstrucción de la justicia.
Las autoridades locales de Sinaloa inicialmente manejaron la versión de que Melesio Cuén había sido asesinado en una gasolinera. Sin embargo, la investigación de la FGR, y las propias declaraciones del chofer, apuntan a que el ataque fatal ocurrió en el mismo rancho sinaloense donde, días antes, se ejecutó el secuestro del ‘Mayo’ Zambada. Esta coincidencia geográfica y temporal sugiere una conexión directa entre ambos eventos, posiblemente orquestada por el mismo grupo criminal.
La acusación de falsedad en declaraciones oficiales se sustenta en un video de YouTube donde Fausto ‘N’ admitió haber sido presionado por Los Chapitos. La FGR considera que estas declaraciones, lejos de esclarecer los hechos, buscaron desviar la atención y proteger a los verdaderos responsables del homicidio.
LA VERSIÓN DEL CHOFER
Según el relato de Fausto ‘N’, Héctor Melesio Cuén murió a causa de un disparo en el pie, perpetrado por un integrante de Los Chapitos. La herida, aunque aparentemente menor, habría provocado una pérdida de sangre masiva que, según la versión, derivó en su fallecimiento. Esta versión contrasta con la idea de un ataque directo y violento, sugiriendo un escenario más complejo y posiblemente deliberado para causar la muerte de Cuén.
Tras el secuestro del ‘Mayo’ Zambada, se desató una balacera en el rancho. Fausto ‘N’, quien se encontraba presente, no logró escapar y fue capturado por los criminales. Fue esposado y retenido en una camioneta, para luego ser trasladado a otro vehículo junto con Héctor Melesio Cuén. Fue en este contexto de caos y retención forzada que Cuén habría sufrido la herida mortal, falleciendo poco tiempo después, presuntamente por un infarto provocado por la situación.
El encubrimiento, según la FGR, radica en las declaraciones posteriores de Fausto ‘N’, quien habría intentado minimizar la participación de Los Chapitos y desviar la atención sobre las circunstancias reales de la muerte de su patrón. La vinculación a proceso por este delito subraya la gravedad de obstaculizar las investigaciones, especialmente cuando se trata de crímenes de alto impacto con posibles nexos con el narcotráfico.
Este caso pone de manifiesto la compleja red de violencia, poder y encubrimiento que opera en ciertas regiones del país, donde el crimen organizado no solo ejecuta actos violentos, sino que también busca controlar la narrativa y manipular la justicia. La actuación de la FGR en este caso será crucial para determinar el alcance de la responsabilidad de Fausto ‘N’ y, potencialmente, para desentrañar la participación de Los Chapitos en el asesinato de Héctor Melesio Cuén.
La investigación ahora se centrará en corroborar los detalles proporcionados por el chofer y en determinar si existen elementos suficientes para imputar a otros individuos, particularmente a los miembros de la facción delictiva señalada. El desenlace de este proceso podría tener implicaciones significativas para la lucha contra el crimen organizado en Sinaloa y a nivel nacional, al exponer las tácticas empleadas para evadir la justicia y sembrar el caos.
La vinculación a proceso de Fausto ‘N’ es un paso importante para la FGR en su esfuerzo por esclarecer el homicidio de Héctor Melesio Cuén y desmantelar las redes criminales que operan con impunidad. La presión ejercida por grupos como Los Chapitos sobre testigos y el sistema de justicia es un desafío constante que las autoridades deben enfrentar con determinación y rigor probatorio.
En el contexto de la inseguridad que aqueja al país, casos como este sirven como recordatorio de la profunda influencia que el crimen organizado ejerce, no solo a través de la violencia directa, sino también mediante la coacción, el encubrimiento y la manipulación de la información. La FGR tiene ahora la tarea de demostrar la culpabilidad de Fausto ‘N’ y, de ser posible, de llevar ante la justicia a quienes orquestaron estos actos.