El Autódromo Hermanos Rodríguez fue testigo de un amargo sábado para Sergio ‘Checo’ Pérez, quien se vio relegado a la posición 21 en la parrilla de salida para el Gran Premio de México 2026. Tras la sesión de clasificación, el piloto de Cadillac expresó su frustración y decepción por un resultado que, a su parecer, no refleja el potencial del monoplaza ni el suyo propio.
‘Checo’ Pérez, quien recientemente aseguró su continuidad con Cadillac hasta 2029, reconoció que la sesión de qualy fue particularmente complicada. Atribuyó gran parte de sus dificultades a un cambio significativo en las condiciones de la pista entre las prácticas libres y la clasificación. Las referencias de frenada, cruciales para un trazado tan exigente como el mexicano, variaron drásticamente, mermando su rendimiento.
“Ha sido complicado. Ayer tuve un virus que me tomó bastante (…) hoy, habernos perdido la práctica libre 3 nos costó muchísimo la pista cambió mucho de mi referencia de ayer a lo que tuve hoy”, declaró el tapatío, visiblemente afectado por la situación. La ausencia en la última sesión de prácticas libres, un factor clave para afinar detalles y adaptarse a las evoluciones del circuito, se convirtió en un obstáculo insalvable.
El piloto mexicano lamentó la oportunidad perdida, señalando que el día ofrecía posibilidades de un desempeño diferente. “Es una pena porque creo que era un día en el que podíamos haber hecho algo diferente”, sentenció, dejando entrever la convicción de que un mejor resultado era factible con las condiciones adecuadas y una preparación completa.
En el contexto de su Gran Premio número 300 en la Fórmula 1, un hito personal de gran relevancia, Pérez reconoció haber extraído “muy cerca del máximo provecho del monoplaza” dadas las circunstancias. Sin embargo, la posición de partida compromete seriamente sus aspiraciones en la carrera.
Ante la pregunta sobre el riesgo de no concluir la carrera, especialmente considerando incidentes pasados en su Gran Premio de casa, ‘Checo’ Pérez se mostró optimista respecto a la fiabilidad del monoplaza. “Ya cambiamos el motor. Deberíamos estar bien y veremos qué podemos hacer mañana”, afirmó, confiando en que la unidad de potencia permitirá completar la distancia de la carrera.
La principal motivación para Pérez ahora reside en la posibilidad de remontar y “empezar a pelear” con otros equipos desde la largada. A pesar de la difícil posición, mantiene la esperanza de capitalizar una buena arrancada y una primera vuelta sólida para escalar posiciones.
Históricamente, el Gran Premio de México ha sido un escenario de altibajos para ‘Checo’ Pérez. El recuerdo del desafortunado incidente en la primera curva de la edición de 2023, donde chocó al inicio de la carrera, aún resuena. Este antecedente subraya la importancia de una largada limpia y segura para poder aspirar a un buen resultado.
La renovación de su contrato con Cadillac hasta 2029, anunciada recientemente, añade una capa de tranquilidad a su futuro deportivo, pero no mitiga la decepción inmediata por el resultado en la qualy de su Gran Premio nacional. La afición mexicana, que siempre brinda un apoyo incondicional, espera una actuación destacada de su ídolo.
El equipo Cadillac, por su parte, enfrenta el desafío de optimizar la estrategia para la carrera del domingo. Con Pérez partiendo desde el fondo de la parrilla, la gestión de neumáticos, las paradas en boxes y la capacidad de reacción ante cualquier eventualidad serán factores determinantes para intentar sumar puntos valiosos.
Analistas del automovilismo deportivo señalan que, si bien la remontada es posible en la Fórmula 1, partir desde la posición 21 en un circuito urbano como el de la Ciudad de México, con pocas oportunidades claras de adelantamiento, representa una tarea titánica. La habilidad del piloto y la estrategia del equipo deberán ser impecables.
‘Checo’ Pérez buscará, contra todo pronóstico, ofrecer un espectáculo a la altura de su trayectoria y del fervor de su público. La carrera de mañana será una prueba de resistencia, estrategia y, sobre todo, de la capacidad de sobreponerse a la adversidad en uno de los escenarios más emblemáticos del calendario de la Fórmula 1.
La expectativa ahora se centra en la carrera de este domingo, donde ‘Checo’ Pérez intentará superar las limitaciones impuestas por la sesión de clasificación y brindar una actuación memorable en su Gran Premio número 300, demostrando una vez más su tenacidad y talento en la máxima categoría del automovilismo mundial.