La Ciudad de México se alista para dejar una huella imborrable en la historia del futbol mundial, no solo por ser sede de partidos del Mundial 2026, sino por consolidarse como la urbe más hospitalaria del planeta. Así lo afirmó la secretaria de Turismo de la capital, Alejandra Frausto Guerrero, durante una masiva jornada de capacitación que reunió a más de 7 mil personas.
Este evento, que congregó a voluntarios, servidores públicos, personal operativo, elementos de seguridad y representantes del sector turístico, marcó un hito en la preparación de la ciudad para recibir a miles de aficionados de todo el mundo. La visión es clara: la hospitalidad será uno de los legados más importantes de este campeonato internacional.
Frausto Guerrero enfatizó que la experiencia de los visitantes trasciende lo deportivo. Se trata de crear un ambiente de bienvenida cálido y genuino, donde cada persona se sienta segura y apreciada. La capacitación intensiva busca dotar a los participantes de las herramientas necesarias para ofrecer un servicio de excelencia, desde la información turística hasta la asistencia en seguridad y logística.
La elección de la Ciudad de México como sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026 representa una oportunidad sin precedentes para proyectar la riqueza cultural, gastronómica y social del país a una audiencia global. La secretaria de Turismo reconoció el esfuerzo conjunto de todas las dependencias involucradas y del sector privado para hacer de este evento un éxito rotundo.
La FIFA, como máximo organismo rector del futbol, ha depositado su confianza en México para albergar una parte crucial del torneo. Esta confianza se sustenta en la vasta experiencia del país en la organización de eventos deportivos de gran envergadura, incluyendo dos Copas del Mundo masculinas anteriores (1970 y 1986) y una femenil (2011). La infraestructura, la pasión del público y la capacidad logística son factores que avalan esta elección.
El compromiso de la Ciudad de México va más allá de la simple organización de partidos. Se busca capitalizar el impulso del Mundial para fortalecer la industria turística, generar derrama económica y mejorar la imagen internacional de la capital. La hospitalidad, entendida como la capacidad de acoger y hacer sentir cómodos a los visitantes, se convierte así en una estrategia clave de desarrollo.
La capacitación de los 7 mil voluntarios es un pilar fundamental en esta estrategia. Estos hombres y mujeres serán los embajadores de la ciudad, el primer contacto para muchos aficionados. Su conocimiento sobre la ciudad, su cultura y los protocolos de atención será crucial para garantizar una experiencia positiva y memorable.
El evento de capacitación no solo se centró en aspectos operativos, sino también en la transmisión de valores como el respeto, la inclusión y la diversidad. La Ciudad de México se enorgullece de ser un crisol de culturas, y el Mundial 2026 es la plataforma perfecta para demostrarlo al mundo.
La colaboración entre el gobierno de la Ciudad de México, la FIFA y los diversos actores del sector turístico ha sido ejemplar. Este esfuerzo coordinado es esencial para superar los desafíos logísticos y operativos que implica un evento de esta magnitud, asegurando que todo transcurra sin contratiempos.
La expectativa es alta. La Ciudad de México no solo aspira a ser una sede funcional, sino un referente de hospitalidad y organización a nivel mundial. La meta es que los aficionados que visiten la capital mexicana se lleven consigo no solo el recuerdo de partidos emocionantes, sino también la calidez de su gente y la belleza de su entorno.
La inversión en la capacitación de este contingente de voluntarios es una muestra clara del compromiso de la administración capitalina con la calidad del servicio y la satisfacción del visitante. Se busca que cada interacción sea positiva, contribuyendo a una percepción general favorable de la ciudad y del país.
El Mundial 2026 es más que un torneo deportivo; es una oportunidad para fortalecer la identidad nacional y proyectar una imagen de unidad y capacidad. La Ciudad de México, con su vibrante energía y su gente acogedora, está lista para asumir este rol protagónico.
La secretaria Frausto Guerrero concluyó su intervención con un llamado a la unidad y al trabajo en equipo, reiterando que el éxito del Mundial 2026 en la Ciudad de México dependerá del esfuerzo colectivo y de la pasión que cada uno ponga en su labor. La meta es clara: ser la urbe más hospitalaria del mundo.
La jornada de capacitación sirvió también como un espacio de intercambio de experiencias y buenas prácticas entre los distintos grupos de trabajo, fortaleciendo la cohesión y el espíritu de colaboración que serán vitales durante el desarrollo del torneo.