En un giro financiero inesperado, la división de juegos y sorteos PlayCity ha emergido como el pilar fundamental que sostiene a Ollamani, la empresa escindida de Grupo Televisa y presidida por Emilio Azcárraga Jean. Mientras que la organización enfrentó un severo golpe económico derivado de los gastos asociados al Mundial 2026, su red de 17 casinos distribuidos en 12 estados del país no solo mantuvo su rentabilidad, sino que se consolidó como el principal generador de ingresos y utilidades, demostrando la resiliencia y el potencial de este segmento de negocio.
PlayCity: El Motor Oculto de Ollamani
Durante el tercer trimestre de 2026, PlayCity reportó ingresos por la considerable suma de 822 millones de pesos, lo que representó un crecimiento del 4.1% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Más allá de la facturación, la utilidad operativa de esta división alcanzó los 145.8 millones de pesos, con un margen del 17.7%. Estos resultados positivos contrastan marcadamente con la pérdida neta de 383.4 millones de pesos que Ollamani registró en el mismo lapso, una cifra directamente impactada por los costos extraordinarios y las inversiones relacionadas con la Copa del Mundo.
El segmento de fútbol, que incluye al Club América, y los gastos operativos del Estadio Banorte, se convirtió en un lastre financiero, generando pérdidas operativas por 337.5 millones de pesos. Esta disparidad subraya la creciente importancia de los casinos dentro de la estructura financiera de Ollamani, un negocio que, lejos de ser secundario, ha superado al fútbol en generación de ingresos desde 2025 y representa casi la mitad de la facturación total de la compañía.
La Dominancia de los Casinos sobre el Fútbol
La tendencia de PlayCity superando al fútbol no es nueva. En 2025, la división de juegos y sorteos facturó 3,103.2 millones de pesos, lo que significó el 49.1% de los ingresos consolidados de Ollamani. En contraste, el segmento de fútbol aportó 2,795.6 millones de pesos, representando el 44.3% del total. La diferencia en rentabilidad fue aún más pronunciada: los casinos generaron una utilidad operativa de 632.3 millones de pesos, mientras que el negocio del fútbol apenas alcanzó los 43.8 millones, afectado significativamente por la remodelación del Estadio Banorte.
Incluso en 2024, la tendencia ya era clara, con PlayCity obteniendo 674.6 millones de pesos de utilidad operativa, superando los 584.1 millones del fútbol. Estos datos confirman que, para Ollamani, los casinos se han consolidado como uno de sus principales activos generadores de valor, eclipsando la tradicional fortaleza del deporte.
El Modelo de Negocio de PlayCity
PlayCity opera una red de 17 casinos estratégicamente ubicados en 12 estados de la República Mexicana, equipados con más de 5,800 máquinas electrónicas de juego. Además de la oferta presencial, la plataforma online playcity.com complementa el negocio con apuestas deportivas y juegos de casino virtuales. Sorprendentemente, el 95% al 96% de los ingresos de la división provienen de sus establecimientos físicos, lo que demuestra la fortaleza de su presencia territorial y la preferencia de los consumidores por la experiencia de juego tradicional.
Con una afluencia anual que oscila entre 3.5 y 4 millones de visitas, el gasto promedio por visita se sitúa cerca de los 775 pesos. Este modelo de negocio, enfocado en la experiencia del cliente y la diversificación geográfica, ha permitido a PlayCity mantener un flujo constante de ingresos y utilidades, incluso en un contexto económico desafiante.
Riesgos y el Futuro Regulatorio
A pesar de su éxito, el negocio de PlayCity no está exento de riesgos. La operación depende de un permiso crucial otorgado por la Secretaría de Gobernación (Segob) a su subsidiaria Apuestas Internacionales, cuya vigencia expira el 24 de mayo de 2030. Cualquier cambio en la regulación o la no renovación de este permiso podría tener un impacto significativo en las operaciones de la compañía.
Adicionalmente, PlayCity enfrenta riesgos inherentes a la industria del entretenimiento, como posibles cambios regulatorios, una disminución en la disposición del consumidor a gastar en ocio, y la amenaza constante de fallas tecnológicas que puedan interrumpir sus operaciones. La gestión de estos riesgos será fundamental para asegurar la continuidad y el crecimiento del negocio en los próximos años.
Perspectivas para Ollamani
Los resultados financieros de Ollamani en el tercer trimestre de 2026 envían un mensaje claro: la diversificación y la solidez de sus negocios no relacionados directamente con el fútbol son vitales para su estabilidad. La apuesta de Emilio Azcárraga Jean por fortalecer la división de casinos ha demostrado ser una estrategia acertada, proporcionando un colchón financiero que permite a la empresa sortear los altibajos de otros segmentos, como el deportivo.
En el contexto actual, donde la inversión en infraestructura deportiva y la gestión de equipos de alto rendimiento implican costos elevados y resultados volátiles, la previsibilidad y la rentabilidad constante de los casinos ofrecen una base sólida para el futuro de Ollamani. La empresa, bajo la dirección de Azcárraga Jean, parece haber encontrado en PlayCity no solo un salvavidas, sino un verdadero motor de crecimiento y rentabilidad, redefiniendo su estrategia y su dependencia de los negocios tradicionales.