La promesa de filtros sanitarios en los aeropuertos internacionales de México, anunciada con bombo y platillo por el secretario de Salud, David Kershenobich, parece haberse desmoronado en la práctica. A tan solo unas semanas de que el país se convierta en sede compartida del Mundial de Fútbol, viajeros que han transitado por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) han reportado una alarmante ausencia de revisiones de antecedentes de vacunación, un protocolo que se suponía esencial para garantizar la seguridad sanitaria durante el evento.
Las declaraciones del titular de Salud, emitidas el pasado 26 de mayo, generaron expectativas de un control riguroso. Kershenobich afirmó entonces que se implementarían "filtros sanitarios" en los principales puntos de entrada al país, con el objetivo de prevenir la propagación de enfermedades infecciosas en el contexto de la llegada masiva de aficionados y delegaciones deportivas.
Sin embargo, la realidad reportada por los propios usuarios del AICM pinta un panorama muy distinto. Diversos testimonios recogidos por medios locales y compartidos en redes sociales apuntan a que, lejos de existir un escrutinio exhaustivo, los controles son prácticamente inexistentes. Los viajeros aseguran que al llegar a la Ciudad de México, no se les solicita ningún tipo de comprobante de vacunación, ni se les somete a cuestionarios sobre su estado de salud o posibles exposiciones a patógenos.
Esta discrepancia entre el discurso oficial y la experiencia de los pasajeros ha encendido las alarmas. La falta de revisión de antecedentes de vacunación no solo pone en entredicho la efectividad de las medidas sanitarias anunciadas, sino que también genera incertidumbre sobre la preparación del país para albergar un evento de la magnitud del Mundial, que atraerá a miles de personas de todas partes del globo.
El Mundial de Fútbol es una oportunidad única para México de mostrarse al mundo, no solo como un destino turístico atractivo, sino también como un país capaz de organizar eventos de gran envergadura con altos estándares de seguridad. La percepción de un sistema sanitario laxo podría tener repercusiones negativas en la imagen internacional del país y, por ende, en el éxito del evento.
Expertos en salud pública han advertido en repetidas ocasiones sobre la importancia de mantener protocolos sanitarios estrictos, especialmente en tiempos de alta movilidad internacional. La experiencia reciente con pandemias ha demostrado cuán rápido pueden propagarse las enfermedades si no se implementan medidas de contención adecuadas desde los puntos de entrada.
La ausencia de revisiones en el AICM podría ser interpretada como una falla en la coordinación entre las autoridades sanitarias y las de migración y aduanas. Es fundamental que exista una comunicación fluida y una colaboración interinstitucional para asegurar que los protocolos se apliquen de manera uniforme y efectiva.
Ante esta situación, surge la pregunta: ¿Qué garantías existen de que México está preparado para recibir a miles de aficionados internacionales sin poner en riesgo la salud de su población? La falta de transparencia y la aparente inacción en los controles fronterizos solo alimentan la desconfianza.
Se espera que las autoridades sanitarias ofrezcan una explicación clara sobre esta aparente omisión y, de ser necesario, refuercen los protocolos de revisión en los aeropuertos. La salud pública no puede ser un tema secundario, menos aún cuando se trata de un evento que pondrá a México en el ojo del mundo.
La comunidad internacional estará observando de cerca cómo se desarrolla la logística sanitaria del Mundial. Un fallo en este aspecto podría tener consecuencias a largo plazo para la reputación de México como destino turístico y sede de eventos.
La organización del Mundial implica una responsabilidad compartida entre el gobierno, los organizadores y la ciudadanía. Sin embargo, la primera línea de defensa recae en las autoridades, quienes deben garantizar que las medidas de seguridad se cumplan a cabalidad.
La situación en el AICM es un llamado de atención urgente. Es imperativo que se tomen acciones correctivas de inmediato para asegurar que los filtros sanitarios prometidos sean una realidad y no solo una declaración vacía, protegiendo así tanto a los visitantes como a los mexicanos.
El tiempo apremia. Con el Mundial a la vuelta de la esquina, la implementación efectiva de los controles sanitarios es crucial para el éxito del evento y para la tranquilidad de todos los involucrados. La salud de miles de personas está en juego.