El ambicioso plan del gobierno para registrar cada línea de telefonía móvil ha desatado una purga masiva de usuarios. Entre abril y junio de 2026, un total de 1.7 millones de líneas celulares activas fueron dadas de baja, sumándose a una pérdida acumulada de 4.9 millones en lo que va del año. Este drástico ajuste, según un análisis de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), es una consecuencia directa de la implementación del Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut), que obliga a los usuarios a asociar su número telefónico con su Clave Única de Registro de Población (CURP) para poder seguir utilizándolo.

La Depuración Regulatoria: Un Ajuste Forzado

El informe "Telecomunicaciones Móviles al 2T-2026: De Volumen a Valor en el Proceso de Depuración Regulatoria", elaborado por The CIU, detalla que al cierre del segundo trimestre de 2026, México contaba con 157.1 millones de líneas móviles activas. Si bien esto representa un crecimiento marginal del 0.8% respecto al año anterior, la cifra es significativamente menor al trimestre previo, con una merma de 1.7 millones de accesos. La mayor parte de esta reducción se concentra en el segmento de prepago, donde tradicionalmente se encuentran las líneas de menor uso y aquellas que no han cumplido con el requisito del registro obligatorio.

Históricamente, el mercado mexicano de telefonía móvil se había caracterizado por un crecimiento constante en el número de líneas. Sin embargo, la transición regulatoria ha invertido esta tendencia. De los 162 millones de líneas registradas en diciembre de 2025, se ha pasado a 157.1 millones en junio de 2026, lo que se traduce en una disminución neta de 4.9 millones de accesos en apenas seis meses. Esta cifra engloba a todos los operadores del país, incluyendo a más de 170 Operadores Móviles Virtuales (OMV), quienes también se ven obligados a cumplir con la nueva normativa.

La legislación vigente establece un plazo perentorio para que todos los usuarios vinculen sus líneas móviles a su identidad. Una vez concluido este periodo, las compañías telefónicas deberán proceder a la suspensión y posterior cancelación de aquellas líneas que no hayan sido debidamente registradas. El proceso de registro se ha implementado de manera escalonada, basándose en el último dígito del número telefónico, con fechas límite que se extienden hasta finales de diciembre de 2026.

Menos Líneas, Más Ingresos: La Paradoja del Mercado

Sorprendentemente, a pesar de la significativa reducción en el número de usuarios activos, el mercado de telefonía móvil ha logrado mantener e incluso incrementar su valor económico. Durante el segundo trimestre de 2026, los operadores de telecomunicaciones generaron ingresos por un total de 97,506 millones de pesos, lo que representa un crecimiento anual del 5.3%. Este desempeño se atribuye principalmente a dos factores clave: el aumento sostenido en el consumo de datos móviles y la migración de usuarios hacia planes de mayor valor, especialmente en el segmento de pospago.

El Ingreso Promedio por Usuario (ARPU, por sus siglas en inglés) ha alcanzado los 151.4 pesos mensuales, marcando un incremento anual del 6.4%. Este es el mayor repunte registrado desde el primer trimestre de 2021, lo que sugiere un cambio en la dinámica del mercado. Según The CIU, la eliminación de líneas de muy bajo consumo ha contribuido a elevar el gasto promedio de los usuarios que permanecen activos en la red.

Durante años, el crecimiento en el sector se medía por la cantidad de nuevas líneas incorporadas. Sin embargo, la estrategia actual se ha desplazado hacia la maximización del valor generado por cada usuario. Este cambio de enfoque, impulsado por la regulación, parece estar dando frutos en términos de ingresos para las empresas.

El Impacto del Mundial y el Futuro de la Telefonía

El incremento en el consumo de datos móviles no solo se debe a la migración a planes de mayor capacidad, sino también al uso creciente de servicios digitales. Un factor que ha contribuido a este fenómeno es el arranque de la Copa Mundial de Futbol, un evento que típicamente dispara el uso de datos y la comunicación en línea.

Desde una perspectiva crítica, la medida del registro obligatorio, si bien busca combatir la delincuencia y el uso ilícito de líneas telefónicas, ha generado una considerable afectación a millones de usuarios, muchos de ellos de bajos recursos o que utilizan líneas de forma esporádica. La pérdida de 4.9 millones de accesos en tan corto tiempo evidencia la resistencia o la imposibilidad de una parte significativa de la población para cumplir con el requisito, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad y el alcance real de la medida.

Analistas del sector señalan que, una vez concluido el proceso de depuración y cancelación de líneas no registradas, el mercado móvil mexicano podría entrar en una nueva etapa de estabilidad. Se espera que esta estabilidad esté sustentada por un grupo de usuarios más comprometido, con mayores patrones de consumo y una inclinación hacia servicios de valor agregado. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es si esta estabilidad vendrá acompañada de una mayor inclusión digital o si, por el contrario, la brecha entre quienes pueden y no pueden cumplir con los requisitos regulatorios se ampliará.

La estrategia gubernamental, aunque busca ordenar el mercado y mejorar la seguridad, ha tenido como efecto colateral la exclusión de millones de usuarios. Las empresas, por su parte, parecen beneficiarse de esta depuración al concentrar sus esfuerzos y recursos en un segmento de clientes más rentable. El futuro del mercado dependerá de cómo se equilibren estos intereses y de si se logran mitigar los efectos negativos sobre la accesibilidad y la inclusión en la era digital.