En un audaz movimiento que redefine el futuro del transporte de carga en México, el sector privado ha puesto en marcha una iniciativa para electrificar una de las rutas logísticas más importantes del país. La meta es ambiciosa: establecer un corredor de recarga para camiones eléctricos que conecte la Ciudad de México con Nuevo Laredo, Tamaulipas, para el año 2030. Este proyecto, liderado por la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), busca sentar las bases para una transición energética significativa en el autotransporte pesado, un sector crucial para la economía nacional.

Uniendo Fuerzas por la Sostenibilidad

La iniciativa privada está tomando la delantera en la descarbonización del transporte de carga. Empresas de la talla de Grupo Bimbo, Femsa, Heineken, Marva Transportes y Oxxo ya han mostrado su compromiso, participando activamente en la conformación de una estrategia conjunta. El objetivo principal es definir la infraestructura de carga necesaria, identificar las inversiones ya realizadas y planificar las nuevas que se requerirán a lo largo de esta vital ruta comercial.

Alex Theissen, presidente de la ANTP, destacó en entrevista que, hasta ahora, las compañías habían avanzado en sus esfuerzos de descarbonización de manera independiente. Esta fragmentación dificultaba tener una visión clara de los puntos de recarga existentes y de los que podrían integrarse al corredor. "Ahora estamos viendo qué necesidad hay, qué planes hay, cómo debería de estar, dónde debería de estar y luego ya haremos los pasos para decir qué inversiones, cuáles hay ya hechas, cómo las podemos aprovechar, qué inversiones hacen sentido y obviamente podemos detallar esos siguientes pasos. Pero hoy estamos en la etapa, digamos, de planeación", explicó Theissen durante el 26 Foro Nacional del Transporte de Mercancías.

La visión es clara: construir un plan coordinado que involucre a transportistas, empresas usuarias del servicio, operadores de infraestructura energética y otros actores clave de la cadena logística. Theissen enfatizó que la coordinación empresarial será el pilar fundamental para el éxito del proyecto, y subrayó la capacidad del sector privado para avanzar incluso sin un liderazgo gubernamental directo en el desarrollo de la infraestructura. "Ya hay algunos vehículos eléctricos, ya existen cargadores en la zona. El tema es tener un plan conjunto. Si nos unimos es mucho más fácil. Nadie puede hacerlo solo y obviamente el gobierno ahorita no está en las condiciones para impulsarlo, nosotros podemos empezar con el proyecto", afirmó.

Inspiración Brasileña y Colaboración Global

El modelo a seguir para este ambicioso proyecto mexicano se inspira en el exitoso corredor eléctrico que ya opera entre São Paulo y Río de Janeiro en Brasil. Este proyecto, desarrollado con la colaboración del gobierno, fabricantes de camiones eléctricos, empresas usuarias y organizaciones civiles, busca que para 2030 más de mil camiones eléctricos circulen diariamente por esa ruta, aprovechando la infraestructura de recarga instalada.

En México, la organización Sostenibilidad Global juega un papel crucial al trabajar de la mano con la ANTP para integrar a las empresas interesadas y recopilar información vital sobre las necesidades del sector. Isabel Studer, presidenta de la ONG, señaló que la formación de esta coalición ha sido un proceso desafiante, dado que muchas empresas ya están inmersas en sus propias pruebas de electromovilidad. "Apenas estamos creando la coalición. No ha sido tan fácil porque obviamente todo el mundo tiene ya sus pruebas de electromovilidad… hay muchas empresas que están haciendo pruebas. Cada vez te encuentras más esos vehículos eléctricos en las ciudades, en las carreteras y tú dices, ‘¿Y qué pasa? O sea, ¿por qué no se ponen de acuerdo?’ Estamos haciendo esa coalición y recabando información", comentó Studer.

El Camino Hacia la Electromovilidad Pesada

El creciente interés empresarial en las tecnologías de electromovilidad se explica, en gran medida, por el peso significativo que el combustible representa en la estructura de costos del transporte de carga. Este rubro puede llegar a constituir entre el 30 y el 50% de los gastos operativos totales, lo que hace que la eficiencia y el ahorro energético de los vehículos eléctricos sean particularmente atractivos.

El desarrollo de este corredor se produce en un momento en que el mercado mexicano de camiones eléctricos aún se encuentra en una fase incipiente. Datos de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact) revelan que, durante el primer semestre del año, se comercializaron 103 vehículos pesados eléctricos en el mercado mayorista. Si bien esto representó un crecimiento de doble dígito respecto al año anterior, estos vehículos apenas conformaron el 0.6% de las ventas totales.

En el mercado minorista, la situación muestra un panorama similar, aunque con un aumento más pronunciado. Las ventas pasaron de nueve a 126 unidades en el mismo periodo, pero la participación de los vehículos eléctricos apenas alcanzó el 0.7% del total. Estos datos subrayan el enorme potencial de crecimiento y la necesidad de infraestructura que impulsa iniciativas como la del corredor eléctrico.

Interés de Concesionarios y Futuro Prometedor

La estrategia para electrificar la ruta México-Nuevo Laredo también ha captado la atención de empresas concesionarias de infraestructura carretera. Un ejemplo notable es Aleatica, operador del Circuito Exterior Mexiquense, que ya está desarrollando un proyecto para instalar una electrolinera. Esta estación de carga estará destinada tanto a vehículos ligeros como de carga y se ubicará en el distribuidor vial que conecta la autopista con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

"Ya tenemos un área definida, un terreno definido y con un socio ya está definido ese terreno. El proyecto específico se está trabajando apenas. Ahorita estamos en la fase de tener todos los permisos necesarios y de presentar un proyecto ya más específico. No hay un monto estimado de inversión", señaló Santiago Rivas, director de Finanzas de Aleatica, en declaraciones previas. Este tipo de desarrollos son fundamentales para complementar la red de carga y asegurar la viabilidad de las rutas eléctricas a largo plazo.

La consolidación de este corredor eléctrico no solo representa un avance tecnológico y ambiental para México, sino también una oportunidad para fortalecer la competitividad del sector logístico, reducir la dependencia de combustibles fósiles y posicionar al país como un actor relevante en la transición hacia un transporte de carga más sostenible y eficiente a nivel global. La colaboración entre el sector privado y la visión a futuro son las claves para hacer realidad esta importante meta para 2030.