La calificadora HR Ratings ha lanzado una seria advertencia sobre la viabilidad de las metas fiscales establecidas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para el presente año. En particular, la institución financiera pone en tela de juicio la capacidad del gobierno para alcanzar un superávit primario de 171,300 millones de pesos al finalizar 2026. Según las proyecciones de HR Ratings, el gobierno mexicano necesitaría generar un superávit de 57,400 millones de pesos durante el segundo semestre del año para poder cumplir con dicho objetivo. Sin embargo, la calificadora considera este escenario como excesivamente optimista, dadas las actuales condiciones económicas, que incluyen un crecimiento económico moderado, una desaceleración en la recaudación de impuestos y las persistentes presiones sobre el gasto público.

Presiones en el Segundo Semestre

La preocupación de HR Ratings se agudiza al recordar el desempeño financiero del segundo semestre de 2025, cuando las finanzas públicas del país registraron un déficit primario considerable de 292,200 millones de pesos. Históricamente, los últimos meses del año suelen ser un periodo de mayor erogación para el gobierno, especialmente en lo que respecta al gasto corriente, como los salarios del personal y los gastos operativos generales. Esta tendencia estacional complica aún más la tarea de revertir un déficit y alcanzar un superávit, haciendo que la meta de Hacienda parezca cada vez más ambiciosa.

Un Desempeño Mixto en el Primer Semestre

Si bien la calificadora reconoce que el desempeño de las finanzas públicas durante la primera mitad de 2026 fue mejor de lo anticipado por la propia Secretaría de Hacienda, los datos presentan una imagen compleja. El déficit presupuestario se ubicó en 577,400 millones de pesos, una cifra inferior a los 937,000 millones proyectados por la dependencia. Esta mejora se atribuye, en gran medida, a un menor costo financiero asociado a la deuda pública y a un balance primario que sí registró un superávit en los primeros seis meses del año. No obstante, esta comparación favorable con el calendario oficial no debe interpretarse como una mejora general de las finanzas públicas en comparación con el año anterior.

Deterioro Frente a 2025

De hecho, el déficit observado entre enero y junio de 2026 fue un 24% mayor que el registrado en el mismo periodo de 2025, cuando ascendió a 465,500 millones de pesos. Para HR Ratings, este incremento en el déficit es una clara señal de que las medidas de consolidación del gasto implementadas por el gobierno aún no han sido lo suficientemente contundentes como para contrarrestar la pérdida de dinamismo en los ingresos públicos. La balanza fiscal, en términos comparativos anuales, muestra un deterioro que requiere atención inmediata.

La Debilidad de los Ingresos Públicos

La calificadora detalla que los ingresos presupuestarios del gobierno experimentaron un crecimiento real anual de apenas 0.1% durante el primer semestre de 2026. El principal factor de esta debilidad ha sido la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que experimentó una caída del 6.2%. Esta disminución se explica, en gran medida, por un menor dinamismo en la actividad económica general y por un mercado laboral que ha mostrado signos de menor solidez. Aunque el Impuesto al Valor Agregado (IVA) mostró un crecimiento del 10.6% y los ingresos provenientes de la industria petrolera también mejoraron en comparación con el año anterior, estos avances no fueron suficientes para compensar la desaceleración observada en otros rubros de ingresos tributarios.

Gasto Corriente Impulsa Erogaciones

Paralelamente, el gasto presupuestario total aumentó un 2.1% real anual durante el mismo periodo. Este incremento fue impulsado principalmente por el gasto corriente del Gobierno Federal, lo que sugiere que las áreas operativas y de funcionamiento del gobierno están consumiendo una mayor proporción de los recursos disponibles. En contraste, la inversión física, que es crucial para el desarrollo de infraestructura y el crecimiento a largo plazo, volvió a registrar una contracción, lo que podría tener implicaciones negativas para la productividad y la competitividad del país en el futuro.

Perspectivas Económicas y Fiscales

HR Ratings mantiene su pronóstico de crecimiento económico para México en 1.1% para todo el año 2026. La calificadora considera que el repunte observado en la actividad económica durante el segundo trimestre fue un fenómeno temporal y no un indicativo de una recuperación sostenida. En este contexto, la desaceleración en la recaudación de impuestos continuará ejerciendo presión sobre las finanzas públicas durante la segunda mitad del año. Por ello, la presentación de los Criterios Generales de Política Económica para 2027, que la Secretaría de Hacienda deberá entregar en septiembre, se perfila como un momento crucial.

El Papel de los Criterios Generales de Política Económica

Los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) son un documento fundamental que establece las bases para la planeación financiera del siguiente año fiscal. En él, Hacienda suele ajustar sus estimaciones sobre el crecimiento económico, los ingresos esperados y los balances fiscales. La forma en que el gobierno presente estos criterios será determinante para evaluar si se tomarán medidas correctivas, si se ajustarán las metas fiscales a la realidad económica o si se mantendrá una postura optimista que podría generar incertidumbre adicional en los mercados y entre los analistas financieros. La credibilidad de las proyecciones fiscales del gobierno estará en juego.

Implicaciones para la Deuda Pública

La dificultad para alcanzar las metas de superávit primario tiene implicaciones directas sobre la trayectoria de la deuda pública. Si el gobierno no logra generar los ingresos esperados o debe aumentar el gasto para cumplir con sus obligaciones, es probable que necesite recurrir a un mayor endeudamiento. Esto no solo incrementa el costo financiero para el Estado, como ya se observó en el primer semestre, sino que también puede generar preocupaciones entre las agencias calificadoras y los inversionistas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas a mediano y largo plazo. Una mayor deuda puede limitar el margen de maniobra del gobierno para responder a futuras crisis económicas o para financiar programas sociales y de inversión.

El Contexto de la Desaceleración Global

Es importante contextualizar la situación económica de México dentro de un panorama global que presenta sus propios desafíos. La desaceleración económica en importantes socios comerciales, las tensiones geopolíticas y la volatilidad en los mercados internacionales pueden afectar tanto a la demanda de exportaciones mexicanas como a los flujos de inversión extranjera. Estos factores externos, que escapan al control directo del gobierno mexicano, pueden exacerbar las presiones sobre los ingresos públicos y complicar la consecución de las metas fiscales, haciendo que la tarea de Hacienda sea aún más ardua en el entorno actual.

La Necesidad de un Ajuste Estructural

Ante este panorama, analistas sugieren que más allá de ajustes coyunturales en el gasto, podría ser necesaria una revisión más profunda de la estructura de ingresos y gastos del gobierno. Esto podría implicar reformas fiscales que amplíen la base de contribuyentes, mejoren la eficiencia recaudatoria o reevalúen la composición del gasto público para priorizar inversiones productivas sobre el gasto corriente. Sin embargo, cualquier reforma de esta naturaleza suele ser políticamente sensible y requiere un amplio consenso.

Expectativas del Mercado Financiero

El mercado financiero estará atento a las señales que envíe el gobierno en los próximos meses. La confianza de los inversionistas en la disciplina fiscal de México es un factor clave para mantener la estabilidad macroeconómica y el acceso a financiamiento en condiciones favorables. Cualquier indicio de que las metas fiscales no se cumplirán o de que el gobierno recurrirá a medidas extraordinarias para cubrirlas podría generar volatilidad en los mercados, afectar el tipo de cambio y aumentar el costo de la deuda para el país. La transparencia y la comunicación clara por parte de Hacienda serán fundamentales para gestionar estas expectativas.