El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia al cargo en un video difundido en la red X, argumentando la necesidad de preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas ante la grave crisis financiera desatada por el colapso de Ueno Bank.
La decisión de Peña se produce tras la intervención de Ueno Bank por parte de los reguladores en las primeras horas del martes, medida que congeló los ahorros de millones de paraguayos, incluyendo pensionados, y provocó protestas generalizadas en la nación sudamericana. Aproximadamente una de cada tres personas en Paraguay tenía depósitos en la entidad bancaria.
Crisis Financiera y Social
La intervención de Ueno Bank, un banco comercial de gran envergadura con presuntos vínculos con el gobierno, sumió a Paraguay en una crisis financiera y social sin precedentes. La medida afectó directamente a la población, que vio bloqueado el acceso a sus fondos, generando un descontento social palpable y movilizaciones en las calles.
El mandatario, considerado un aliado cercano del expresidente estadounidense Donald Trump, enfrenta ahora un proceso de juicio político en el Congreso paraguayo. La renuncia busca, según sus propias palabras, evitar un mayor deterioro de la situación y proteger la gobernabilidad.
El Proceso Político
La renuncia de Santiago Peña deberá ser formalmente aceptada por el Congreso de Paraguay. Sin embargo, existe la posibilidad de que el parlamento decida continuar con el proceso de destitución, lo que podría implicar la pérdida de inmunidad presidencial, dependiendo de la interpretación de la Constitución.
En caso de que la renuncia sea efectiva o la destitución se concrete, el vicepresidente Pedro Alliana asumiría la presidencia. No obstante, Alliana también enfrenta un proceso de juicio político en la Cámara de Diputados, lo que añade una capa adicional de incertidumbre a la sucesión presidencial.
Un Giro Inesperado para Paraguay
La crisis bancaria representa un cambio drástico para Paraguay, un país que hasta hace poco proyectaba una imagen de estabilidad ante líderes mundiales e inversionistas. La llegada de Peña al poder en 2023 prometía continuidad, pero las tensiones internas dentro del Partido Colorado, que ha dominado la política paraguaya por décadas, parecen haber jugado un papel crucial en su caída.
La Intervención de Ueno Bank
La crisis se precipitó la madrugada del martes 4 de noviembre, cuando el Banco Central de Paraguay anunció el cierre de Ueno Bank debido a una crisis de solvencia. La Fiscalía inició una investigación y emitió órdenes de detención contra al menos ocho personas vinculadas al banco, incluyendo a Miguel Vázquez, presidente del Grupo Vázquez y accionista mayoritario. Aunque Peña invirtió en la sociedad matriz de Ueno, vendió su participación en marzo de 2025.
Los reguladores han intentado calmar los ánimos asegurando que se trata de un caso aislado y que los depósitos hasta 228 millones de guaraníes (aproximadamente 37,400 dólares) están garantizados. El banco central tiene un plazo de 15 días para la devolución de estos fondos.
El Impacto en la Población
La realidad para muchos ciudadanos, como Deisy Asva, una estudiante de enfermería de 20 años, es de incertidumbre y dificultad. Al intentar acceder a sus ahorros, solo recibió el mensaje de que el saldo no estaba disponible. La falta de acceso a sus fondos ha generado problemas para cubrir gastos básicos como alquiler, compras y transporte.
Las calles de Asunción, la capital, se llenaron de clientes congregados frente a las sucursales cerradas de Ueno Bank, buscando respuestas. En Ciudad del Este, cientos de personas se agolparon frente a una sucursal, mientras las redes sociales se inundaban de quejas. La Policía Nacional activó un estado de alerta máxima y desplegó agentes en todo el país.
Ueno Bank: Un Pilar de las Finanzas Cotidianas
La magnitud de la crisis subraya la profunda integración de Ueno Bank en las finanzas cotidianas de los paraguayos. En junio, el banco reportó más de 2.9 millones de clientes en un país de aproximadamente 6.1 millones de habitantes, procesando más de 3 millones de transacciones diarias. Más de 32,000 jubilados utilizaban Ueno para cobrar sus pensiones del Instituto de Previsión Social (IPS).
Irónicamente, apenas unas horas antes del anuncio del cierre, Ueno Bank seguía incentivando a sus clientes a realizar nuevos depósitos, lo que agrava la sensación de engaño y desconfianza entre los afectados.
Implicaciones y Futuro
El colapso de Ueno Bank y la consecuente renuncia de Santiago Peña plantean serias interrogantes sobre la estabilidad del sistema financiero paraguayo y la gobernabilidad del país. La crisis pone en evidencia la fragilidad de las instituciones y la necesidad de una mayor transparencia y regulación en el sector bancario.
Analistas señalan que este evento podría tener repercusiones a largo plazo en la confianza de los inversionistas extranjeros y en la percepción internacional de Paraguay como un destino seguro para la inversión. La gestión de la crisis y la eventual sucesión presidencial serán cruciales para determinar el futuro político y económico de la nación.