La percepción de inseguridad en México ha alcanzado su nivel más bajo en 13 años, situándose en un 58.1 por ciento, según datos recientes. Este dato, celebrado por el gobierno federal, marca un hito significativo desde que se comenzó a medir esta percepción en septiembre de 2013.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó los avances logrados, enfatizando que la instrucción de la Presidenta Claudia Sheinbaum es continuar trabajando incansablemente para reducir la violencia, combatir la impunidad y garantizar que más familias mexicanas vivan en un ambiente de tranquilidad y paz.
Sin embargo, la encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) también revela disparidades importantes. Las mujeres continúan sintiéndose menos seguras en sus entornos urbanos, con un 64.2 por ciento reportando sentirse inseguras, en contraste con el 50.6 por ciento de los hombres.
Focos Rojos Persistentes
A pesar de la tendencia general a la baja, la encuesta señala que algunas ciudades siguen lidiando con altos índices de percepción de inseguridad. Entre las que registran mayores niveles se encuentran Irapuato, Guanajuato (90.5%), Chilpancingo, Guerrero (86.9%), y Mazatlán, Sinaloa (85.8%).
Estas ciudades a menudo se encuentran en estados que históricamente han enfrentado desafíos significativos en materia de seguridad, marcados por la disputa territorial entre grupos delictivos.
En el caso de Guanajuato, la violencia se ha intensificado en las últimas décadas debido a la pugna entre organizaciones criminales antagónicas. Sinaloa, por su parte, ha sido escenario de una marcada confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa, como Los Chapitos y La Mayiza, desde septiembre de 2024, en su lucha por el control del cártel.
Guerrero no escapa a esta problemática, siendo uno de los estados donde el crimen organizado ejerce presión a través de la extorsión a transportistas y comerciantes. La negativa a pagar el llamado "cobro de piso" a menudo deriva en actos de violencia, intimidación e incluso asesinatos.
¿Dónde se Sienten Menos Seguros los Mexicanos?
Los lugares donde los ciudadanos reportan sentirse más vulnerables son los cajeros automáticos en la vía pública (61.8%), las calles (61.1%), el transporte público (55.3%) y las carreteras (55.5%). Estos sitios son frecuentemente escenario de asaltos y actos delictivos.
Las carreteras, en particular, se han convertido en un punto crítico para la delincuencia, afectando tanto al transporte de carga como a los automovilistas particulares.
Ciudades con Mayor Sensación de Seguridad
En el otro extremo del espectro, la encuesta identifica a las ciudades donde la percepción de seguridad es más alta. San Pedro Garza García, Nuevo León, destaca con un índice de percepción de inseguridad del 5.8%, consolidándose como un referente de tranquilidad.
Le siguen la alcaldía Benito Juárez en la Ciudad de México, con un 13.8%, y San Nicolás de la Garza, Nuevo León, con un 14.3%. Estas demarcaciones han logrado mantener una sensación de seguridad notable entre sus habitantes.
El contexto de esta mejora en la percepción de seguridad se da en un marco donde el gobierno federal ha reiterado su compromiso con la estrategia de seguridad, buscando consolidar los avances y abordar las áreas de oportunidad. La reducción en la percepción de inseguridad es vista como un indicador positivo del impacto de las políticas implementadas, aunque la persistencia de la violencia en ciertas regiones y la mayor vulnerabilidad reportada por las mujeres son aspectos que requieren atención continua y estrategias focalizadas.
Históricamente, la inseguridad ha sido uno de los principales desafíos para México, con periodos de alta violencia que han afectado la vida cotidiana y la confianza de los ciudadanos en las instituciones. La presente encuesta sugiere un cambio de tendencia, pero el camino hacia una seguridad plena y equitativa aún presenta obstáculos considerables. La labor de las fuerzas de seguridad y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno son cruciales para mantener y mejorar estos resultados, así como para atender las causas estructurales de la criminalidad y la violencia en el país.