TURISTAS CON MENOS DINERO EN BOLSA

El paraíso mexicano, otrora sinónimo de derroche para el turista extranjero, parece estar perdiendo su brillo. En los primeros ocho meses de 2026, mientras las cifras de visitantes internacionales mostraban un alza del 3.9% anual, los ingresos generados por este segmento apenas crecieron un tímido 0.6%. Esta disparidad, que se traduce en una pérdida de dinamismo en el gasto, enciende las alarmas en un sector que ve cómo la competencia global y la propia fortaleza del peso mexicano encarecen al país.

EL PESO FUERTE Y LA SOMBRA DE LA INSEGURIDAD

Analistas y empresarios del sector turístico señalan dos factores clave detrás de esta tendencia: la apreciación del peso mexicano, que hace que cada dólar rinda menos en suelo azteca, y la persistente sombra de la inseguridad. "El superpeso nos ha encarecido como país, la inseguridad que no se ha podido controlar", lamentan voces del sector, quienes además critican la ausencia de una estrategia de promoción profesional y sostenida que contrarreste estas percepciones negativas.

DESTINOS DE PLAYA, LOS MÁS GOLPEADOS

Los destinos de playa, históricamente el motor del turismo en México, son los que más resienten esta desaceleración. Puerto Vallarta, por ejemplo, ha visto caer su tarifa hotelera promedio un 9.4% y sus ingresos por habitación disponible (RevPAR) acumulan una reducción del 17.8% en lo que va del año. Esta presión a la baja en las tarifas no solo afecta a los hoteles, sino a toda la cadena de valor turística: restaurantes, transportistas, comercios y prestadores de servicios recreativos ven mermadas sus ganancias.

LA PROMOCIÓN, UNA INVERSIÓN OLVIDADA

La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) y el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) coinciden en la urgencia de revitalizar la promoción turística de México en el extranjero. Señalan que el presupuesto destinado a esta área ha sufrido recortes drásticos en la última década, pasando de más de 5 mil millones de pesos en 2012 a poco más de mil 800 millones en 2027. Esta falta de inversión se refleja en la caída de México en el ranking de marca país de Brand Finance, del lugar 13 al 20 entre 2017 y 2026.

BUSCANDO SOLUCIONES: EL DERECHO DE NO RESIDENTE

Ante este panorama, el sector empresarial ha propuesto destinar una parte de los ingresos recaudados por el Derecho de No Residente (DNR) a financiar la promoción turística internacional. Esta medida, argumentan, aseguraría un flujo de recursos constante y vinculado al número de visitantes, a diferencia de las asignaciones presupuestales que pueden ser volátiles. Se busca replicar modelos exitosos como el de España, que destina cerca de 105 millones de euros anuales a promoción, o Turquía, con alrededor de 240 millones.

UNA CAMPAÑA NACIONAL URGENTE

Si bien existen iniciativas locales y de empresas privadas para atraer visitantes, los empresarios insisten en que estas no sustituyen la necesidad de una campaña nacional coordinada y con presupuesto suficiente. La propuesta incluye una campaña publicitaria extraordinaria de 100 millones de pesos para 2026, pero advierten que la falta de continuidad para años subsecuentes es un obstáculo. La inversión en infraestructura también es vista como un componente crucial para mantener la competitividad del país.

EL GASTO OCULTO DEL TURISTA

Es importante recordar que solo el 20% del gasto turístico se concentra en el hospedaje. El 80% restante se distribuye entre gastronomía, transporte, comercio y otros servicios. Esto subraya la importancia de mantener un flujo de gasto robusto que beneficie a una amplia gama de sectores económicos, algo que se ve amenazado por la actual tendencia de menor desembolso por visitante.

ANTECEDENTES Y CONTEXTO HISTÓRICO

Históricamente, México ha dependido en gran medida de los ingresos generados por el turismo internacional. Tras la pandemia, el país experimentó una recuperación notable en la llegada de visitantes, lo que generó expectativas de un crecimiento económico similar. Sin embargo, la coyuntura económica global, marcada por la inflación y la fortaleza de algunas divisas, junto con factores internos como la percepción de inseguridad, han modificado el panorama, obligando a una reevaluación de las estrategias.

IMPLICACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES

La desaceleración del gasto turístico tiene implicaciones directas en la economía mexicana, afectando la generación de divisas, el empleo y el desarrollo de las comunidades que dependen de esta industria. Una menor derrama económica puede traducirse en menor inversión, menor recaudación fiscal y, en última instancia, en un impacto negativo en la calidad de vida de miles de familias.

REACCIONES ESPERABLES Y PRÓXIMOS PASOS

Se espera que el sector empresarial continúe presionando a las autoridades para implementar medidas que impulsen la promoción y la competitividad del destino. La discusión sobre el uso de los fondos del DNR y la asignación de presupuestos para campañas de marketing serán puntos clave en los próximos meses. La Secretaría de Turismo, por su parte, deberá responder a estas demandas con estrategias claras y financiamiento asegurado.

LA COMPETENCIA GLOBAL NO ESPERA

Mientras México debate sus estrategias, otros destinos turísticos a nivel mundial no se detienen. Países como España, Turquía y República Dominicana invierten sumas considerables en promoción y desarrollo de infraestructura para atraer al mismo segmento de viajeros. La falta de una estrategia contundente y financiada por parte de México podría significar la pérdida de cuota de mercado a favor de competidores más agresivos y mejor posicionados.

EL RETO DE LA MARCA MÉXICO

La marca "México" necesita ser revitalizada y comunicada de manera efectiva en los mercados internacionales. La percepción de un país seguro, atractivo y con una oferta de valor competitiva es fundamental. La caída en el ranking de marca país es una señal de alerta que no puede ser ignorada, y requiere un esfuerzo conjunto del sector público y privado para revertir la tendencia y recuperar el posicionamiento deseado.

UN LLAMADO A LA ACCIÓN INSTITUCIONAL

La industria turística mexicana hace un llamado enérgico a la acción institucional. La falta de una voz profesional que comunique las bondades del país y la ausencia de una estrategia de promoción clara y financiada son obstáculos que deben superarse. La inversión en promoción no es un gasto, sino una inversión estratégica con altos retornos para el empleo, la economía y la industria turística en su conjunto.

EL FUTURO DEL TURISMO MEXICANO

El futuro del turismo en México dependerá de la capacidad del gobierno y del sector privado para adaptarse a las nuevas realidades del mercado global. La fortaleza del peso, la percepción de seguridad y la inversión en promoción y competitividad serán factores determinantes. La industria confía en que se tomarán las decisiones correctas para asegurar que México siga siendo un destino atractivo y rentable para los turistas internacionales.