La captura de Ismael "El Mayo" Zambada, uno de los capos más buscados del narcotráfico mundial y figura central del Cártel de Sinaloa, ha desatado una tormenta diplomática entre México y Estados Unidos. Dos años después de su presunta detención, la Fiscalía General de la República (FGR) de México, encabezada por Ernestina Godoy, ha lanzado graves acusaciones contra el FBI y otras agencias estadounidenses, señalando que la operación para llevar a "El Mayo" a territorio estadounidense no fue una colaboración, sino una "extracción ilegal" o, en términos más directos, un secuestro.

Este conflicto se agudiza ante la inminente sentencia de Zambada García en la Corte Federal para el Distrito Este de Nueva York, programada para el próximo 20 de julio. La FGR sostiene que la operación para capturar a "El Mayo" se gestó meses antes, ligada a la colaboración de Ovidio Guzmán, alias "El Ratón", hijo de "El Chapo" Guzmán, con las autoridades de Estados Unidos.

La Extradición de Ovidio Guzmán: El Punto de Inflexión

Según la cronología presentada por la FGR, la cadena de eventos que culminó con la presencia de "El Mayo" Zambada en una corte de Nueva York comenzó con la extradición de Ovidio Guzmán a Estados Unidos el 15 de septiembre de 2023. Este movimiento, realizado por el gobierno mexicano, sentó las bases para lo que la FGR considera una operación unilateral por parte de EE.UU.

Meses después de su extradición, Ovidio Guzmán se convirtió en testigo protegido de las autoridades estadounidenses. La FGR se enteró de esta colaboración el 23 de julio de 2024, a través de reportes de medios y representaciones mexicanas en EE.UU. Dos días más tarde, la Embajada de Estados Unidos notificó formalmente el cambio de medida cautelar a favor de Ovidio Guzmán, una acción que, según la perspectiva mexicana, se realizó sin la debida consulta al gobierno de México.

La FGR ha enfatizado que la proximidad temporal entre la colaboración de Ovidio Guzmán y la detención de "El Mayo" Zambada no es una coincidencia. La institución sugiere que la operación para capturar a "El Mayo" pudo haber sido motivada por la información que Ovidio, o su hermano Joaquín Guzmán López (detenido el mismo día), pudieran haber proporcionado a las autoridades estadounidenses.

El "Secuestro" de "El Mayo" Zambada

El 25 de julio de 2024 es la fecha clave en la narrativa de la FGR. Ese día, Ismael "El Mayo" Zambada fue presuntamente sacado de México en una operación que, según la Fiscalía, se inició en Sinaloa y concluyó en Nuevo México, EE.UU. La FGR ha calificado este acto como una "extracción ilegal", subrayando la falta de cooperación y notificación por parte de las autoridades estadounidenses.

La disputa se intensificó cuando, en agosto de 2024, personal de la FGR intentó inspeccionar la aeronave que transportó a "El Mayo" a Estados Unidos. El avión fue revisado en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México. Sin embargo, las autoridades mexicanas se encontraron con un muro de opacidad: se les negó una inspección adecuada, se les retuvo información crucial y se les impidió tomar fotografías. El FBI, por su parte, se limitó a informar sobre la solicitud de deportación del piloto, sin proporcionar detalles de identificación.

La FGR también ha denunciado que las autoridades estadounidenses proporcionaron información contradictoria o falsa sobre la identidad del avión, lo que aumenta las sospechas sobre la naturaleza de la operación.

Negaciones y Acusaciones Cruzadas

En medio de este conflicto, Ken Salazar, entonces embajador de Estados Unidos en México, emitió declaraciones que hoy son el epicentro de la controversia. Salazar negó categóricamente cualquier participación de Estados Unidos en la operación de captura de "El Mayo" Zambada. Sostuvo que no se trató de un avión estadounidense, ni de pilotos o agentes de su país, y llegó a sugerir que la captura fue resultado de un enfrentamiento entre cárteles.

Estas declaraciones contrastan fuertemente con la postura de la FGR, que insiste en que hubo una operación encubierta del FBI. La FGR ha señalado que la falta de transparencia y las contradicciones en la información proporcionada por EE.UU. solo alimentan las sospechas sobre una violación a la soberanía mexicana.

El caso "El Mayo" Zambada pone de manifiesto las complejas y a menudo tensas relaciones en la lucha contra el narcotráfico entre México y Estados Unidos. Mientras "El Mayo" enfrenta la justicia en Nueva York, la disputa sobre la legalidad y la metodología de su captura sigue abierta, dejando al descubierto las profundas fisuras en la cooperación bilateral y las estrategias de inteligencia.

La narrativa de la FGR sugiere que la captura de "El Mayo" no fue un triunfo conjunto, sino una operación unilateral que, de ser cierta, representaría una grave afrenta a la soberanía mexicana. La falta de cooperación y la opacidad de las agencias estadounidenses han sido criticadas duramente por la Fiscalía mexicana, que busca esclarecer los hechos y exigir responsabilidades.

En el contexto de la guerra contra el narcotráfico, la detención de figuras como "El Mayo" Zambada es un hito. Sin embargo, la forma en que se llevó a cabo esta detención, según la FGR, plantea serias dudas sobre la confianza y la coordinación entre los dos países. La FGR ha insistido en que la información proporcionada por las autoridades estadounidenses ha sido inconsistente, lo que dificulta la reconstrucción precisa de los eventos y alimenta la percepción de una operación encubierta y unilateral.

La situación actual subraya la necesidad de una mayor transparencia y respeto mutuo en los acuerdos de cooperación en materia de seguridad. La FGR ha manifestado su intención de continuar investigando las circunstancias de la captura de "El Mayo" Zambada, buscando obtener respuestas claras y, si es necesario, emprender acciones diplomáticas o legales para defender la soberanía mexicana ante lo que considera una violación flagrante.