La Fiscalía General de la República (FGR), en una operación coordinada con diversas fuerzas de seguridad, ha logrado un golpe significativo contra el crimen organizado al desmantelar dos células operativas vinculadas a Cirio ‘N’, alias ‘Don Checo’, identificado como uno de los principales líderes en el robo y venta ilegal de hidrocarburos en el centro de México.
El operativo, que se extendió por el Estado de México, incluyó cateos en 23 inmuebles y culminó con la detención de 11 personas en una segunda fase, sumándose a seis individuos ya vinculados a proceso en una intervención previa. Las autoridades decomisaron una cantidad considerable de bienes, incluyendo aproximadamente 47 mil litros de gas licuado de petróleo (LP), armas de fuego, narcóticos, efectivo, tractocamiones, automóviles, tanques y la incautación de 20 inmuebles.
La Operación en Tecámac
Uno de los puntos clave del operativo se localizó en el municipio de Tecámac, donde se descubrió un predio de más de 3,500 metros cuadrados que servía como centro de operaciones para el llenado de vehículos con depósitos clandestinos. Cerca de este lugar, se encontró una toma clandestina en un ducto de Pemex, ingeniosamente oculta bajo una caja seca de tráiler, y un túnel que permitía el acceso directo a la tubería. La red utilizaba estas instalaciones para transportar el gas robado a otro punto de almacenamiento, donde se adaptaban cajas de tráiler con tanques para su distribución.
Las autoridades estiman que las acciones realizadas lograron mermar significativamente la capacidad operativa de la organización de ‘Don Checo’, con un valor estimado de los bienes asegurados que asciende a más de 165 millones de pesos. Este golpe se suma a la detención del propio ‘Don Checo’ en junio de 2025, junto con otras 31 personas, tras seis meses de investigación y múltiples cateos.
El Alcance de la Red de ‘Don Checo’
El Gabinete de Seguridad ha señalado que la estructura criminal liderada por ‘Don Checo’ no se limita al Estado de México, sino que extiende su influencia a la Ciudad de México, Hidalgo y Querétaro, consolidándose como una red de gran alcance en el centro del país. La capacidad de esta organización para operar a través de múltiples estados subraya la complejidad del desafío que enfrentan las autoridades en la lucha contra el robo de hidrocarburos.
El Fenómeno del Huachicol
El término ‘huachicol’ se refiere en México al robo y comercio ilegal de combustible, una práctica que ha generado graves problemas de seguridad y económicos. Una variante de este delito es el contrabando fiscal, que implica la introducción de combustible mediante declaraciones aduaneras falsas para evadir impuestos. Este fenómeno no solo desestabiliza el mercado energético, sino que también financia a grupos criminales y genera riesgos de seguridad, como explosiones y fugas.
Casos Emblemáticos y Cifras
El caso más reciente y polémico relacionado con el huachicol es el del exgobernador de Baja California, Ernesto ‘N’, quien enfrenta un proceso penal por delincuencia organizada, contrabando y delitos relacionados con hidrocarburos, con medida de prisión preventiva. La FGR le atribuye a su presunta red 4,238 importaciones irregulares, aunque su defensa niega las acusaciones.
Las cifras presentadas por la Fiscalía General de la República son alarmantes. Entre diciembre de 2025 y el 15 de julio de 2026, se inició proceso penal contra 407 personas por contrabando de combustible. Adicionalmente, otro operativo reciente en Reynosa logró asegurar casi cuatro millones de litros de hidrocarburo en dos instalaciones clandestinas, evidenciando la magnitud del problema a nivel nacional.
Implicaciones y Contexto
La desarticulación de las células de ‘Don Checo’ representa un avance importante en la lucha contra el robo de hidrocarburos, un delito que ha permeado diversas capas de la sociedad y la economía mexicana. La operación demuestra la persistencia de estas redes criminales y la necesidad de una estrategia integral que aborde tanto la desarticulación de las organizaciones como la prevención y el combate a la corrupción que facilita estas actividades.
Históricamente, el robo de combustible ha estado ligado a redes de complicidad que involucran a funcionarios y a la delincuencia organizada. La magnitud de los decomisos y la infraestructura encontrada sugieren que estas operaciones requieren de una logística compleja y de una protección que solo puede provenir de la infiltración o la connivencia.
El impacto económico de estas actividades es considerable, no solo por el valor del combustible robado, sino también por los daños a la infraestructura de Pemex, los costos de reparación y las pérdidas fiscales. Además, la venta ilegal de gas LP y otros combustibles representa un riesgo directo para la seguridad pública, como lo demuestran los incidentes de explosiones y fugas.
La FGR y las fuerzas de seguridad continúan sus esfuerzos para desmantelar por completo las redes de ‘Don Checo’ y otros líderes del huachicol. Se espera que las investigaciones arrojen luz sobre los mecanismos de operación, las rutas de distribución y las posibles complicidades que han permitido la expansión de estas actividades ilícitas.
La lucha contra el huachicol es un frente crucial en la estrategia de seguridad del país, y golpes como este son necesarios para debilitar el poder financiero de los grupos criminales y proteger los recursos energéticos de la nación. Sin embargo, la persistencia del problema sugiere que se requieren medidas adicionales y un enfoque multifacético para erradicarlo de raíz.
El caso de ‘Don Checo’ y el exgobernador Ernesto ‘N’ ponen de manifiesto la interconexión entre el crimen organizado y, en algunos casos, figuras públicas o políticas, lo que complica aún más los esfuerzos por erradicar este delito. La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para restaurar la confianza en las instituciones y asegurar que la ley se aplique de manera equitativa.