La gestión de Clara Brugada al frente del gobierno de la Ciudad de México ha experimentado un notable descenso en la aprobación ciudadana durante el mes de mayo. Según la más reciente encuesta realizada por El Financiero, la mandataria capitalina ostenta un respaldo del 56 por ciento, lo que representa una caída de cinco puntos porcentuales respecto a los datos registrados en marzo.

Este 56 por ciento de aprobación se convierte en el punto más bajo de apoyo que Brugada ha cosechado desde el inicio de su administración. Paralelamente, la desaprobación ha experimentado un alza significativa, situándose en un 43 por ciento, seis puntos más que en el sondeo anterior. Esta tendencia sugiere un creciente descontento entre la población capitalina respecto a la labor de la Jefa de Gobierno.

La encuesta de El Financiero detalla que la evaluación del desempeño del gobierno de Brugada ha mostrado debilidades particulares en el rubro económico. En mayo, la aprobación a la gestión económica se ubicó en 49 por ciento, marcando la primera vez en la actual administración que este indicador cae por debajo de la barrera del 50 por ciento. Este dato es particularmente sensible en un contexto donde la economía suele ser un factor determinante en la percepción pública.

Sin embargo, no todas las áreas muestran un panorama negativo. En el combate a la corrupción, un tema que históricamente ha generado altas tasas de opinión negativa, la encuesta revela una mejora. Las opiniones negativas sobre este rubro disminuyeron de un 80 por ciento en marzo a un 64 por ciento en mayo. De manera correlativa, las opiniones favorables a la gestión en materia de corrupción aumentaron del 14 al 25 por ciento, lo que podría interpretarse como un avance en la percepción ciudadana sobre este delicado asunto.

En cuanto a los apoyos sociales, la percepción ciudadana se ha mantenido relativamente estable. El porcentaje de opiniones positivas en este ámbito varió mínimamente, pasando de un 69 por ciento en marzo a un 70 por ciento en mayo. Este sector parece ser uno de los pilares de la administración, manteniendo un nivel de respaldo sólido entre la población.

El transporte público, un área crítica para la movilidad en una metrópoli como la Ciudad de México, presenta un panorama más complejo. Si bien las variaciones en la percepción fueron menores, se observa una reversión en las opiniones. Las opiniones negativas sobre el desempeño en transporte público alcanzaron el 44 por ciento, superando al 41 por ciento de opiniones positivas. En marzo, la situación era la inversa, con un 45 por ciento de opiniones positivas frente a un 40 por ciento de negativas.

La seguridad pública es otro de los rubros que ha experimentado un cambio desfavorable en la percepción ciudadana. Las opiniones que indican una mejora en la seguridad en los últimos seis meses cayeron de un 57 por ciento a un 45 por ciento. En contraste, quienes consideran que la seguridad ha empeorado aumentaron significativamente, pasando de un 33 por ciento a un 48 por ciento. Este giro en la percepción es un llamado de atención importante para la administración.

En un tema distinto, pero que ha generado debate, se encuentra el calendario escolar. La propuesta de recorte al ciclo escolar por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) encontró una fuerte oposición entre los capitalinos. Un abrumador 74 por ciento de los encuestados se manifestó en desacuerdo con la medida, mientras que solo un 21 por ciento la apoyó.

Este descontento con el recorte al calendario escolar contrasta con el reciente anuncio de la Jefa de Gobierno sobre la suspensión de clases el próximo 11 de junio, coincidiendo con la inauguración del Mundial de Futbol 2026. Si bien esta medida busca generar un ambiente festivo y facilitar la logística del evento deportivo, su conexión con la propuesta de la SEP y la opinión pública sobre la duración del ciclo escolar podría generar interpretaciones diversas.

La caída en la aprobación general de Clara Brugada, sumada a la percepción negativa en áreas clave como transporte y seguridad, plantea un desafío para su administración. Si bien hay avances en la lucha contra la corrupción y estabilidad en apoyos sociales, los indicadores económicos y de movilidad requieren atención prioritaria.

El contexto político y social de la Ciudad de México es dinámico, y las encuestas como la de El Financiero sirven como termómetro para medir el pulso ciudadano. La administración de Brugada deberá analizar estos resultados para ajustar sus estrategias y reconectar con la población.

La desaprobación creciente podría ser un reflejo de expectativas no cumplidas o de la percepción de que ciertos problemas fundamentales de la ciudad no están siendo abordados con la eficacia esperada. La gestión de la economía y la mejora tangible en la seguridad y el transporte público serán cruciales para revertir esta tendencia.

El debate sobre el calendario escolar y la decisión de suspender clases para un evento deportivo, aunque aparentemente desconectados, pueden influir en la percepción general de la efectividad y prioridades de la administración. La comunicación clara y la atención a las demandas ciudadanas serán fundamentales en los próximos meses.

En resumen, la encuesta de El Financiero dibuja un panorama de atención para Clara Brugada, con una aprobación a la baja y áreas de preocupación ciudadana que demandan soluciones concretas y efectivas para recuperar la confianza y el respaldo de los habitantes de la Ciudad de México.