La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo alcanzó un nuevo umbral crítico al superar las 200 víctimas fatales, según confirmó el Ministerio de Salud congoleño este sábado.
En un giro alarmante, residentes de una comunidad ubicada en el epicentro del brote protagonizaron un ataque violento contra una instalación sanitaria. Los manifestantes incendiaron una carpa que funcionaba como centro de tratamiento para personas infectadas con el virus.
Como consecuencia del ataque, 18 pacientes contagiados lograron escapar de las instalaciones destruidas, lo que representa un riesgo adicional para la contención del brote. Las autoridades sanitarias no han informado sobre el paradero actual de los pacientes fugados.
La agencia Sanitaria de la Unión Africana emitió una advertencia sobre la posible propagación transfronteriza del virus. Según el organismo continental, al menos 10 países africanos enfrentan riesgo de verse afectados por la epidemia si no se implementan medidas de contención efectivas.
El ataque a las instalaciones médicas refleja la desconfianza y tensión social que frecuentemente acompaña a los brotes de ébola en la región, donde campañas de desinformación y temores culturales han obstaculizado esfuerzos previos de contención.
La República Democrática del Congo ha enfrentado múltiples epidemias de ébola en las últimas décadas, siendo uno de los países más afectados por este virus hemorrágico que presenta tasas de mortalidad superiores al 50 por ciento en muchos brotes.