Blanca Treviño, figura emblemática y fundadora de Softtek, ha anunciado su salida del cargo de directora general (CEO) de la compañía. Este movimiento marca la primera sucesión en la historia de la empresa mexicana y se produce en un momento crucial de redefinición para la industria de servicios de tecnologías de la información (TI).

La era de la inteligencia artificial (IA) está obligando a empresas como Softtek a evolucionar de meros ejecutores de proyectos a socios estratégicos capaces de generar valor de negocio tangible para sus clientes. A partir del 1 de octubre de 2026, David Jiménez asumirá la dirección general global, mientras que Treviño continuará como presidenta del Consejo y, de forma transitoria por 12 a 18 meses, ejercerá una presidencia ejecutiva enfocada en la visión a largo plazo y la estrategia.

“Hay dos razones importantes para hacer la sucesión. La primera es la firme convicción de que cada uno de los dos roles demanda mucho tiempo. Somos una empresa global con presencia en tres continentes y estamos en una industria que exige una evolución continua”, explicó Treviño en una entrevista exclusiva.

El desafío que enfrenta Softtek no es menor. La IA está alterando radicalmente la forma en que se desarrolla software, se atiende a los clientes y se generan ingresos. El mercado global de servicios de TI, según Gartner, alcanzará los 1.87 billones de dólares en 2026, con los servicios vinculados a la IA sumando 585,527 millones de dólares.

El Reto de Demostrar el Valor de la IA

La siguiente etapa para Softtek no consiste en convencer a las empresas de adoptar la IA, sino en demostrar que estas inversiones se traducen en resultados concretos para el negocio. Este será el principal reto para la administración de David Jiménez.

“Lo que hemos visto en los últimos meses es que todas las empresas comenzaron a adoptar inteligencia artificial, pero después muchas dijeron: ‘Estoy invirtiendo mucho dinero y no veo el valor’. Ahí es donde entramos nosotros, para hacer que esa inversión realmente genere resultados”, afirmó Jiménez.

Este cambio de prioridades ya se refleja en el mercado. Un estudio de KPMG, Global AI Pulse, revela que el 49% de las organizaciones ha retrasado, pausado o reducido el alcance de algunos proyectos de IA por no encontrar el retorno esperado o ante la presión por justificar el gasto.

La tendencia indica una nueva fase donde las empresas concentran sus inversiones en casos de uso con beneficios medibles. Blanca Treviño coincide: “Más del 85% de las empresas dicen que ya utilizan inteligencia artificial de alguna forma, pero menos del 25% afirma haber capturado valor de esa inversión. Ese es precisamente el espacio donde empresas como la nuestra pueden acompañarlas”.

Treviño considera que la IA representa una transformación comparable a pocas revoluciones tecnológicas anteriores, dada la velocidad con la que obliga a las organizaciones a reinventarse. “Hace diez o quince años la transformación te daba cierto espacio de tiempo. Hoy tienes que estar reinventándote continuamente”.

La Cultura Organizacional en la Nueva Era

La sucesión también pondrá a prueba uno de los activos fundamentales de Softtek: su cultura organizacional. Tras más de cuatro décadas de operación y presencia global, Treviño sostiene que la identidad de la empresa ha trascendido a sus fundadores.

“Puedes hablar con un cliente en Argentina o con un colaborador en India y la forma en que describen a Softtek es muy similar. Hemos logrado que esa cultura vaya mucho más allá de nuestro entorno inmediato”, afirmó. La directiva describe esta cultura como incluyente, participativa, innovadora y basada en el compromiso.

Como reflejo de ello, alrededor del 90% de los ingresos proviene de clientes recurrentes y la empresa mantiene una rotación voluntaria de personal de un solo dígito, muy por debajo del promedio de la industria.

“Somos tan fuertes como la gente que tenemos. Nuestro mayor activo se va a dormir todos los días a su casa y en la mañana decide regresar”, añadió Jiménez, subrayando la importancia del capital humano.

El Nuevo Valor del Talento Humano

La transformación impulsada por la IA también redefinirá el crecimiento de las empresas tecnológicas. Si durante décadas la expansión estuvo ligada al aumento de plantillas, la siguiente etapa estará marcada por la capacidad de combinar talento humano con agentes de IA y automatización para escalar.

La velocidad de esta transición ya es evidente. Grandes empresas tecnológicas han anunciado miles de recortes de personal como parte de procesos de reorganización e inversión en IA. Ejemplos notables incluyen a Oracle (30,000 despidos), Amazon (16,000), Dell (11,000), Meta (8,000), Cisco (4,000), Intuit (3,000) y Cloudflare (1,100), entre otras.

Aunque cada caso tiene sus particularidades, la tendencia apunta a un cambio estructural: el crecimiento de las empresas tecnológicas, antes medido por el tamaño de sus plantillas, ahora es premiado por los inversionistas en función de la capacidad de generar mayor productividad mediante automatización e inteligencia artificial.

Treviño anticipa que este cambio será una de las principales diferencias frente a los modelos de negocio del pasado, marcando el inicio de una nueva era para la industria de servicios de TI.