BanBajío Redobla la Apuesta por la Metrópoli
BanBajío ha trazado una ambiciosa ruta de crecimiento que pone a la Zona Metropolitana de la Ciudad de México en el epicentro de su estrategia. El objetivo es claro: que la capital del país albergue eventualmente la mitad de los activos y pasivos del banco. Esta meta, anunciada por Iván Lomelí, quien asumió la dirección general en mayo de 2026, redefine el enfoque de expansión de la institución financiera.
En su primera entrevista exclusiva tras asumir el mando, Lomelí, un veterano con más de tres décadas en el sector bancario, destacó la importancia estratégica de la Ciudad de México. Señaló que la zona metropolitana concentra aproximadamente el 48% del sistema financiero mexicano, un potencial que BanBajío, a pesar de su consolidada presencia en el centro del país, aún tiene margen para capitalizar significativamente.
"El futuro del banco es que eventualmente la mitad de los activos y de los pasivos estén físicamente en esta geografía", afirmó Lomelí, subrayando la visión a largo plazo. "Subsecuentemente, en Monterrey y después en Occidente. Ahí es donde va a venir el enfoque y el tamaño de la oportunidad". Esta declaración marca un giro estratégico hacia las grandes urbes como motores de crecimiento.
De 3.2% a 6%: La Ambición en la Capital
La participación de BanBajío en el mercado empresarial de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México ha experimentado un crecimiento notable, pasando de 1.4% a 3.2% en los últimos cuatro años y medio. Sin embargo, la ambición de Lomelí va mucho más allá: la meta es alcanzar el 6% para 2030, un nivel que equipararía su presencia actual en el segmento empresarial a nivel nacional.
Los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) validan la solidez de BanBajío en el sector empresarial. Al cierre de junio, su cartera de crédito a empresas ascendía a 255,160 millones de pesos, lo que representaba el 6.3% de los 4.02 billones colocados por la banca múltiple en este segmento. Esta cifra demuestra la capacidad del banco para competir y crecer.
Actualmente, BanBajío goza de una posición dominante en el centro del país, con una participación del 36% en Guanajuato, 28% en Querétaro y 26% en San Luis Potosí. Si bien estas entidades han sido pilares de su crecimiento, el margen para captar nuevos clientes es menor. Por ello, el enfoque se traslada ahora a las tres principales metrópolis del país, donde la oportunidad es inmensa.
"Nuestra posición ahí es defensiva. Nuestra posición en estos grandes mercados, con esta enorme oportunidad, es claramente ofensiva", sentenció Lomelí, delineando una estrategia agresiva para conquistar nuevos territorios.
Inversión en Talento y Eficiencia Operativa
Para materializar esta expansión ofensiva, BanBajío destinará inversiones significativas en áreas clave. Se priorizará la contratación de banqueros con experiencia probada, el establecimiento de centros de negocio estratégicos y la optimización de los procesos crediticios para agilizar las respuestas y competir eficazmente con instituciones ya establecidas.
Un ejemplo tangible de esta agilización es el aumento de las sesiones semanales de la comisión de crédito, que pasarán de dos a tres, con la mira puesta en alcanzar reuniones diarias a medida que la actividad comercial se intensifique. "La forma como nos vamos a distinguir es ser extremadamente eficientes en los tiempos de respuesta y estar más cerca de nuestros clientes que la competencia", aseguró el directivo.
La llegada de Lomelí también ha impulsado una reestructuración interna. Se ha implementado una nueva estructura con cuatro direcciones generales adjuntas, diseñadas para liberar al director general de tareas administrativas y permitirle enfocarse en el acompañamiento a los equipos de venta y la captación directa de clientes. Esta implicación personal se refleja en visitas recientes a empresas, donde Lomelí ha participado activamente en la exploración de nuevas relaciones comerciales.
Un Legado de Cercanía y Crecimiento Sostenible
Iván Lomelí, quien asumió la dirección general tras la salida de Edgardo del Rincón hacia Banamex, busca dejar su sello personal en la institución: "El sello que le voy a poner (a su periodo como director) es acercar el banco al cliente". Su visión es que el crecimiento en tamaño no debe traducirse en burocracia o ineficiencia, sino en mayores herramientas para el crecimiento de los clientes.
El desempeño financiero reciente de BanBajío muestra una recuperación robusta. Tras un crecimiento del 4.6% en la cartera y una caída del 15.1% en la utilidad neta en 2025, presionados por la baja de tasas de interés, el crédito ha recuperado impulso en 2026. Al cierre de junio, la cartera avanzó un sólido 11.8% anual, superando el promedio de la banca múltiple. El financiamiento empresarial, especialidad histórica del banco, creció 11.4%, mientras que el de consumo aumentó 12.1%.
La morosidad se ha mantenido bajo control, situándose en 1.8%, por debajo del 2.3% del sistema bancario, incluso en un entorno de tasas de interés elevadas. "Estamos más preocupados por el largo plazo que por la coyuntura. Queremos ser un banco para los próximos 100 años", enfatizó Lomelí, reafirmando el compromiso con la sostenibilidad y la visión a largo plazo.
Captación de Nuevos Clientes y Potencial Pyme
La incorporación de nuevos clientes empresariales ya es un motor clave del crecimiento. Durante el primer trimestre, el 80% de la expansión de la cartera provino de clientes recién incorporados, una tendencia que se espera replicar y potenciar en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, sin relajar los criterios de riesgo.
Además, BanBajío identifica un vasto potencial en su base de clientes existente. De sus casi 1.5 millones de clientes, alrededor de 160,000 son pymes, y solo el 20% utiliza crédito. Esto deja una base de aproximadamente 128,000 empresas que, si bien tienen una relación transaccional con el banco, aún no han accedido a financiamiento. Estas pymes, con una antigüedad promedio de siete años, ofrecen un conocimiento profundo de sus flujos y comportamiento financiero, lo que facilita la estimación de su capacidad de pago.
"Los conocemos muy bien transaccionalmente y eso nos da una enorme capacidad de otorgar ofertas de crédito de corto, mediano y largo plazo", explicó Lomelí. La cartera pyme, que supera los 50,000 millones de pesos, se perfila como un área de expansión prioritaria, con ofertas de capital de trabajo, financiamiento para maquinaria y recursos para proyectos de inversión.