Emilio Azcárraga, figura clave en el panorama mediático y deportivo mexicano, ha lanzado una propuesta audaz: traer una de las peleas de despedida de Saúl 'Canelo' Álvarez al Estadio Banorte. El empresario visualiza el recinto, recientemente remodelado tras el Mundial de 2026, como un epicentro deportivo más allá del fútbol y los conciertos, buscando emular la histórica función de boxeo que protagonizó Julio César Chávez en el Estadio Azteca.
Azcárraga expresó su deseo durante una entrevista, haciendo un llamado directo al pugilista tapatío. "Le haría un llamado al Canelo, valdría la pena hacer una de las peleas que tiene Canelo, gran boxeador, gran deportista mexicano, el llegar y decir: ya lo hicimos con Julio César, vale la pena hacerlo", declaró, evocando la magnitud de aquel evento de 1993.
Un Estadio con Nuevas Ambiciones
La visión de Azcárraga trasciende el uso tradicional del Estadio Banorte. Tras la inversión realizada para albergar partidos del Mundial, el empresario busca maximizar el potencial del inmueble. "Creo que vale mucho la pena pensar en que, aparte de ser la catedral del fútbol, cómo se vuelve un bastión del deporte. Otra vez, hay cosas que se pueden hacer, cosas que no, pero ver si hay viabilidad para hacerlo", señaló.
Esta ambición se traduce en la exploración de diversas disciplinas. Azcárraga se mostró abierto a escuchar "propuestas por más locas que parezcan". Entre las ideas mencionadas se encuentra el flag football, deporte que ha ganado terreno y cuya selección femenil mexicana recientemente aseguró su pase a los Juegos Olímpicos de 2028. Además, reveló conversaciones preliminares con un agente cercano a LeBron James sobre la posibilidad de albergar un partido de la NBA, aunque reconoció los desafíos logísticos, como el control de la humedad sobre la duela.
El objetivo es claro: capitalizar la experiencia adquirida durante el Mundial y diversificar la oferta deportiva del estadio, convirtiéndolo en un referente multifacético.
El Legado de Julio César Chávez en el Azteca
El referente de Azcárraga es la icónica pelea entre Julio César Chávez y Greg Haugen en febrero de 1993. Aquel evento no solo fue un triunfo deportivo para Chávez, quien retuvo su campeonato mundial superligero del CMB, sino también un fenómeno de asistencia masiva. Más de 132 mil aficionados se congregaron en el Estadio Azteca, estableciendo un récord de asistencia para una contienda de boxeo.
Haugen, con sus provocaciones previas, intentó menospreciar la carrera de Chávez y la capacidad del público mexicano para llenar el recinto. Sin embargo, el 'César del Boxeo' respondió en el cuadrilátero, logrando una contundente victoria por nocaut técnico en el quinto asalto. Este hito deportivo y social es el que Azcárraga busca revivir con la figura actual del boxeo mexicano, Saúl 'Canelo' Álvarez.
El Futuro Inmediato de Canelo Álvarez
La propuesta de Azcárraga llega en un momento crucial para la carrera de Saúl Álvarez. El propio pugilista ha declarado recientemente que se encuentra en la recta final de su trayectoria profesional. En una entrevista con Ariel Helwani, el campeón unificó pesos y reconoció que estima tener solo "tres o cuatro peleas más" antes de colgar los guantes.
Álvarez ha enfatizado que su continuidad en el deporte se debe al disfrute de la competencia y no a la necesidad de demostrar algo más. "No tengo nada que demostrar. Hice todo. Logré prácticamente todo en el boxeo. Estoy bien; sigo porque todavía lo disfruto", afirmó. Una vez retirado, el boxeador planea enfocar su energía en sus negocios y proyectos personales, aunque mantiene la intención de seguir vinculado al boxeo a través del entrenamiento.
La posibilidad de que Canelo elija el Estadio Banorte para una de sus últimas contiendas añadiría un capítulo significativo a su legado y al del recinto, conectando el presente del boxeo mexicano con su glorioso pasado.