Grupo Ollamani, la poderosa empresa que comanda Emilio Azcárraga Jean, ha revelado la extensión de su vasto imperio inmobiliario, que va mucho más allá de la icónica imagen del Estadio Azteca, ahora conocido como Estadio Banorte. Si bien el recinto deportivo, recientemente sede de partidos del Mundial 2026, es su activo más visible, la compañía escindida de Televisa en 2022 y cotizada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) posee una red de terrenos y propiedades estratégicas destinadas al entretenimiento y las actividades deportivas, activos que a menudo pasan desapercibidos en el análisis de su patrimonio.

El Corazón del Imperio: Estadio Banorte y sus Alrededores

El Estadio Banorte, con su imponente capacidad para 81,070 espectadores, se erige como la joya de la corona de Ollamani. Ubicado en la alcaldía Coyoacán de la Ciudad de México, el estadio no solo es un centro de eventos deportivos de primer nivel, sino que también está rodeado por un polígono de propiedades que refuerzan la estrategia de negocio del grupo. Entre estas propiedades se encuentran terrenos clave en Calzada de Tlalpan No. 3475, colonia Santa Úrsula Coapa, que forman parte integral del complejo deportivo. Adicionalmente, el antiguo CECAP, ahora conocido como Periférico Sur No. 5682, sirvió como centro de capacitación para el futbol, y las instalaciones del Nido Águila Coapa, en Prolongación División del Norte No. 3901, son el hogar del Club América para sus entrenamientos y actividades deportivas.

Activos Hipotecados: Garantía de Crecimiento

Dos de los terrenos más significativos de Ollamani en Santa Úrsula Coapa, con superficies de 50,000 y 58,753 metros cuadrados respectivamente, han sido pignorados como garantía para un crédito de hasta 2,100 millones de pesos obtenido de Banorte. Este financiamiento, contratado en 2025 con un plazo de 12 años, fue crucial para la remodelación del Estadio Azteca. A pesar de estar hipotecados, estos terrenos, con valores contables de 771.28 y 1,110.36 millones de pesos, respectivamente, continúan en operación y no presentan restricciones de uso, salvo las inherentes a la garantía. Esta maniobra financiera subraya la confianza de Ollamani en sus activos y su capacidad para utilizarlos como respaldo, incluso bajo compromisos crediticios.

El Legado Cultural: Teatro de los Insurgentes

El alcance de Ollamani se extiende al ámbito cultural con la propiedad del Teatro de los Insurgentes, un emblemático recinto teatral en la Ciudad de México. Situado en Avenida de los Insurgentes No. 1587, este teatro, operado actualmente por OCESA bajo un acuerdo de arrendamiento, es reconocido no solo por su programación sino también por el icónico mural de Diego Rivera que adorna su fachada, un testimonio del valor histórico y artístico que el grupo también resguarda.

Desinversiones Estratégicas y Modelos de Arrendamiento

La gestión del portafolio inmobiliario de Ollamani también incluye movimientos estratégicos de desinversión. Un ejemplo notable es la venta de un inmueble en Calle Lucio Blanco No. 435, Ciudad de México, concretada el 10 de marzo de 2026 por 285 millones de pesos. A pesar de la venta, Ollamani mantiene el arrendamiento de una parte de la propiedad, demostrando una flexibilidad operativa que le permite optimizar sus recursos.

Por otro lado, Ollamani también opera bajo un modelo de arrendamiento para ciertos negocios. Los 17 casinos PlayCity, por ejemplo, funcionan en locales que no pertenecen al grupo, sino que son ocupados mediante contratos de arrendamiento a largo plazo. De manera similar, sus oficinas corporativas en Avenida Santa Fe No. 481 son también arrendadas a terceros, lo que refleja una estrategia diversificada en la gestión de sus espacios físicos.

El Poder Inmobiliario como Pilar Estratégico

La importancia de los inmuebles de Ollamani trasciende su valor contable. Estos activos le otorgan un control fundamental sobre los espacios donde se desarrollan sus negocios clave, al tiempo que conservan su potencial como respaldo financiero. En el sector deportivo, la vinculación de los terrenos alrededor del Estadio Banorte con el funcionamiento del estadio y del Club América es crucial. El valor de estas propiedades no se mide solo por su extensión, sino por las actividades económicas y deportivas que pueden albergar.

Con 1,877 empleados y unos ingresos de 6,314.8 millones de pesos al cierre de 2025, Ollamani demuestra la solidez de su modelo de negocio, que integra futbol, juegos, sorteos y contenidos editoriales. La propiedad de sus activos, o la gestión estratégica de los arrendados, le confiere una capacidad financiera y operativa que consolida su posición en el mercado.

En el contexto actual, donde el sector empresarial busca consolidar su fortaleza y expandir su influencia, la gestión proactiva y diversificada del portafolio inmobiliario de Ollamani se presenta como un modelo a seguir. La capacidad de Emilio Azcárraga Jean para mantener y potenciar estos activos, incluso bajo condiciones financieras complejas, reafirma el poder y la visión a largo plazo del grupo. La estrategia de Ollamani, que combina la propiedad de activos estratégicos con la flexibilidad del arrendamiento, le permite navegar con éxito en un mercado dinámico y competitivo, asegurando su relevancia y rentabilidad en los años venideros.

El Grupo Ollamani, bajo la dirección de Azcárraga Jean, no solo controla un legado deportivo y cultural, sino que también gestiona un portafolio inmobiliario que es pilar fundamental de su estrategia de negocio y fuente de fortaleza financiera. La continua expansión y optimización de estos activos aseguran que el grupo mantenga su liderazgo y capacidad de inversión en diversos sectores.

La diversificación de sus propiedades, desde recintos deportivos hasta espacios culturales y terrenos estratégicos, demuestra una visión integral para el crecimiento y la sostenibilidad del grupo. La gestión de estos activos, ya sea mediante propiedad directa o acuerdos de arrendamiento, subraya la agilidad y la visión de futuro de Ollamani en el panorama empresarial mexicano.

El impacto de estas propiedades en la estrategia general del grupo es innegable. Permiten no solo la operación de negocios rentables, sino también la creación de valor a largo plazo y la consolidación de una marca fuerte y reconocida en el ámbito nacional e internacional.

La solidez financiera que emana de la posesión y gestión de estos activos inmobiliarios es un factor clave para la confianza de inversionistas y socios comerciales, quienes ven en Ollamani un referente de estabilidad y potencial de crecimiento.