Emilio Azcárraga Jean, figura prominente en el panorama deportivo mexicano y propietario del Club América, ha expresado públicamente su apoyo al regreso del sistema de ascenso y descenso en la Liga MX. Sin embargo, su postura no es una simple adhesión a la nostalgia, sino que viene acompañada de una serie de condiciones y análisis profundos sobre la viabilidad y las implicaciones de tal medida.
En una reciente conversación con el periodista Francisco Javier González Chávez, Azcárraga Jean fue enfático al declarar su respaldo a la reinstauración de este mecanismo, argumentando que es fundamental para elevar el nivel competitivo del balompié nacional. La ausencia de consecuencias deportivas directas, como el descenso, ha llevado, según su perspectiva, a una complacencia indeseada entre los clubes de la primera división, quienes no enfrentan la presión de perder su lugar en la élite.
La Competencia como Motor Principal
El empresario subrayó que la esencia del ascenso y descenso radica en la exigencia. Cuando los equipos saben que un mal desempeño prolongado puede costarles la categoría, se ven obligados a mantener un nivel de competitividad constante. Esto, a su vez, repercute positivamente en la calidad del espectáculo y en el interés de los aficionados. La comodidad, en cambio, diluye la pasión y la ambición, elementos vitales para el crecimiento de cualquier liga deportiva.
Azcárraga Jean señaló que la situación actual, donde la Liga MX ha operado sin descensos desde la temporada 2026-2027, según el Reglamento de Competencia, ha creado un entorno donde los clubes de la parte baja de la tabla no sienten la urgencia de mejorar sustancialmente, ya que su permanencia está prácticamente garantizada. Este escenario, a su juicio, merma la intensidad de las competiciones y desincentiva la inversión en proyectos a largo plazo que busquen la excelencia deportiva.
Condiciones Indispensables para un Sistema Sólido
No obstante, el propietario del América fue claro al advertir que el simple retorno del ascenso y descenso no es una panacea. Azcárraga Jean enfatizó la necesidad de que exista una segunda división económicamente robusta y bien estructurada. Citó como ejemplo a ligas europeas como la española, inglesa y portuguesa, donde los clubes que descienden encuentran un ecosistema deportivo y financiero que les permite, en muchos casos, recuperarse y competir por el ascenso nuevamente.
Para que el sistema funcione en México, Azcárraga Jean considera crucial que la Liga de Expansión (o su equivalente) cuente con las bases financieras y de infraestructura necesarias para albergar a equipos que pierden la categoría. Esto implica asegurar que los clubes tengan ingresos suficientes, derivados de derechos de transmisión, patrocinios y otros modelos de negocio, que les permitan mantener sus operaciones y plantillas competitivas, incluso en la segunda división.
Infraestructura y Certificación: Pilares del Futuro
Otro punto fundamental en la propuesta de Azcárraga Jean es la certificación de estadios y centros de entrenamiento. El empresario cree firmemente en la importancia de que tanto los clubes de la Liga MX como los de la Liga de Expansión cumplan con estándares rigurosos en cuanto a sus instalaciones. Esta certificación no solo garantizaría la seguridad y la calidad de los recintos deportivos, sino que también serviría como un filtro para asegurar que los clubes aspirantes a la primera división cuenten con la infraestructura adecuada para albergar competiciones de alto nivel.
La inversión en estadios modernos, campos de entrenamiento de primer nivel y otras facilidades es, para Azcárraga Jean, un componente inseparable de un sistema de ascenso y descenso exitoso. Sin estas bases, el regreso del sistema podría generar más problemas que soluciones, dejando a los clubes ascendidos en una situación precaria y comprometiendo la integridad de la competición.
El Contexto Histórico y las Reacciones
La discusión sobre el ascenso y descenso en el futbol mexicano tiene una larga data. El sistema fue suspendido en 2020, en gran parte debido a las repercusiones económicas de la pandemia de COVID-19, lo que llevó a la desaparición del Ascenso MX y la creación de la Liga de Expansión. La decisión de mantener el sistema cerrado para la temporada 2026-2027 ha generado descontento entre varios clubes de la Liga de Expansión, quienes argumentan que el mérito deportivo debería ser el principal factor para ascender.
Clubes como Leones Negros de la UdeG, Atlético Morelia, Atlético La Paz, Cancún FC y Mineros de Zacatecas han manifestado públicamente su oposición a la medida. Incluso, se han visto protestas en las canchas, con jugadores realizando acciones simbólicas al inicio de los partidos y aficionados expresando su apoyo al ascenso desde las gradas. La apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) por parte de algunos de estos clubes, aunque rechazada en septiembre de 2025, evidencia la persistente demanda por recuperar el sistema.
Implicaciones y el Camino a Seguir
La postura de Emilio Azcárraga Jean, si bien favorable al ascenso y descenso, introduce una capa de complejidad al debate. Su énfasis en la necesidad de una segunda división sólida y en la certificación de infraestructuras sugiere que la reinstauración del sistema no será un simple regreso a las reglas antiguas, sino que requerirá una reestructuración significativa del futbol mexicano. La viabilidad de estas condiciones dependerá de la voluntad de los propietarios de los clubes, de las federaciones y de los organismos rectores del deporte para invertir y comprometerse con un proyecto a largo plazo.
El camino hacia la posible reinstauración del ascenso y descenso parece estar marcado por la necesidad de un consenso que aborde no solo la competencia deportiva, sino también la sostenibilidad económica y la calidad de la infraestructura. La opinión de figuras influyentes como Azcárraga Jean sin duda jugará un papel importante en la configuración de las futuras decisiones que definan el rumbo del futbol en México.