El domicilio de la diputada federal de Morena, Katia Castillo Lozano, fue atacado la madrugada de este lunes con artefactos incendiarios de fabricación casera en El Salto, Jalisco. El incidente, que ocurrió en la colonia Centro, involucró botellas con líquido inflamable y mechas, aunque las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas ni daños materiales de consideración.

La Fiscalía de Jalisco ha iniciado una carpeta de investigación para esclarecer los hechos, aunque hasta el momento la diputada no ha presentado una denuncia formal. El ataque se registró alrededor de la 1:30 de la madrugada, cuando la legisladora solicitó auxilio tras detectar fuego en la azotea de su vivienda.

Elementos de Protección Civil y Policía Municipal acudieron al lugar y aseguraron los artefactos, que aparentemente fueron lanzados sobre una lona en la parte superior del inmueble. Este es el segundo incidente de este tipo que sufre la diputada en menos de una semana.

Antecedentes de Agresiones

La diputada Castillo, quien también ha fungido como senadora, declaró a las autoridades que esta es la segunda agresión similar en un corto periodo. El ataque anterior, ocurrido el domingo previo, consistió en el lanzamiento de una botella de vidrio con gasolina, que tampoco causó daños graves. Estos hechos han generado preocupación por su seguridad y la de su familia.

En el pasado, la diputada también ha sido blanco de ataques. En enero de 2024, la camioneta asignada por Morena para sus traslados oficiales fue incendiada afuera de su domicilio, incidente que denunció ante el Ministerio Público. En su momento, Castillo fue presidenta estatal del partido guinda en Jalisco, cargo que dejó en 2024.

Reacciones y Negativas Oficiales

Morena Jalisco, a través de su presidenta estatal Erika Pérez García, solicitó el refuerzo de la protección para la diputada. Pérez García indicó que se comunicó con Castillo para conocer su versión y espera los resultados de las investigaciones. Respecto a las presuntas acusaciones, la dirigente estatal afirmó no tener conocimiento de que la diputada haya señalado directamente a algún miembro del Ayuntamiento de El Salto.

Por su parte, el gobierno municipal de El Salto emitió un comunicado negando que los artefactos arrojados fueran bombas molotov. Informaron que se localizaron botellas con una sustancia química, posiblemente gasolina, y mechas, pero que los recipientes no llegaron a encenderse. El ayuntamiento señaló que esperará la presentación de una denuncia formal con señalamientos específicos para iniciar las investigaciones correspondientes.

Aclaración de la Diputada

Posteriormente, la diputada Katia Castillo emitió un comunicado para exponer los hechos y destacó que cuenta con videos que presentará a las autoridades. En su comunicado, la legisladora enfatizó que no responsabilizó a ninguna persona, autoridad o institución por los hechos ocurridos, y aclaró: "Es falso que yo haya realizado señalamientos atribuyendo responsabilidad a alguna autoridad".

Contexto Político y de Inseguridad

Este incidente ocurre en un contexto de creciente inseguridad en Jalisco y en el país, donde figuras políticas han sido objeto de ataques y amenazas. La diputada Castillo pertenece a Morena, partido que actualmente gobierna a nivel federal y en varios estados, pero el Ayuntamiento de El Salto, según la información original, también es emanado de Morena, lo que añade una capa de complejidad a las acusaciones y deslindes.

La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de los representantes populares ante la delincuencia organizada o grupos con intenciones de intimidación. La falta de una denuncia formal y las posteriores aclaraciones de la diputada generan incertidumbre sobre el móvil real de los ataques y la identidad de los responsables.

Implicaciones y Análisis

El hecho de que sea la segunda agresión en menos de una semana contra la misma legisladora subraya la gravedad de la situación. La respuesta de las autoridades locales y estatales será crucial para determinar si se trata de actos aislados o de una campaña de intimidación dirigida.

La discrepancia entre las declaraciones iniciales de la diputada y su posterior comunicado, donde niega haber señalado a responsables, podría interpretarse de diversas maneras. Algunos analistas sugieren que podría ser una estrategia para evitar escaladas políticas o para no entorpecer la investigación oficial.

Sin embargo, la percepción pública de inseguridad y la recurrencia de estos ataques generan un clima de desconfianza hacia las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.

El Papel de Morena y el Ayuntamiento

La afiliación de la diputada y del ayuntamiento al mismo partido, Morena, añade un elemento de tensión interna. Las acusaciones iniciales, aunque luego matizadas, apuntaban hacia el ámbito local, lo que podría interpretarse como un reflejo de pugnas políticas o divisiones internas.

La postura del gobierno municipal, negando la naturaleza de los artefactos y esperando una denuncia formal, busca deslindar responsabilidades y mantener un control sobre la narrativa oficial. Sin embargo, la evidencia de los artefactos y el antecedente de ataques previos complican esta estrategia.

Próximos Pasos y Expectativas

La presentación de videos por parte de la diputada podría ser clave para el avance de la investigación. La Fiscalía de Jalisco tendrá la tarea de analizar estas pruebas y contrastarlas con la información recabada en el lugar de los hechos.

La resolución de este caso será importante no solo para la seguridad de la diputada Katia Castillo, sino también como un indicador de la capacidad de las autoridades para enfrentar y resolver actos de violencia y amedrentamiento contra representantes populares en Jalisco.