Almacenes Ánfora, una empresa con profundas raíces en el mercado mexicano desde 1940, ha anunciado una audaz estrategia de expansión que busca diversificar su oferta y consolidar su presencia en el sector de la hospitalidad y la restauración. La compañía, ahora bajo la dirección de su cuarta generación familiar, está reorientando parte de su enfoque para convertirse en un proveedor clave de equipamiento para hoteles, restaurantes, cafeterías y otras instituciones.
Esta maniobra representa una evolución significativa para una marca que construyó su reputación sobre la premisa de ser el destino único para todo lo relacionado con la cocina y el hogar. Desde baterías de cocina para familias hasta cristalería fina para mesas, Almacenes Ánfora se consolidó como un referente para el consumidor doméstico. Sin embargo, la visión actual trasciende estas fronteras, apuntando a satisfacer las exigentes demandas de quienes preparan alimentos a gran escala.
Manuel Quintana, director general de Almacenes Ánfora, detalló en entrevista con Expansión que el mercado institucional ya representa aproximadamente el 20% de sus ventas totales. El 80% restante proviene aún del consumidor final, pero la meta es lograr un crecimiento balanceado entre ambos canales. "Lo que tratamos también es tener un crecimiento equilibrado entre ambos canales", afirmó Quintana, subrayando la importancia de esta dualidad para el futuro de la empresa.
La estrategia de expansión hacia el sector institucional no es un giro abrupto, sino una consolidación gradual de esfuerzos. Hace aproximadamente un año, la compañía dio un paso importante al inaugurar su primera sucursal dedicada exclusivamente al mercado institucional. Este modelo de tienda, que combina showroom y punto de venta de liquidación (cash and carry), permite a los clientes profesionales visualizar el montaje de espacios como mesas de restaurante o buffets, y adquirir de inmediato productos disponibles en inventario.
La oferta para este nuevo segmento es robusta y abarca desde cristalería y porcelana hasta equipos de cocina de uso industrial, como refrigeradores, estufas, hornos y batidoras. Esta diversificación responde a una visión de largo plazo que busca capitalizar la experiencia de 85 años de la empresa, adaptándola a las necesidades cambiantes del mercado.
"Almacenes Ánfora, cuando nació hace 85 años, lo hizo con la vocación de estar muy enfocado al hogar. Con el paso de los años hemos ido incorporando categorías que también nos han dado mayor peso en el mercado institucional", explicó Quintana, enfatizando que esta expansión no implica abandonar sus orígenes, sino complementarlos.
Paralelamente a su incursión en el sector institucional, Almacenes Ánfora mantiene un ritmo de crecimiento físico en sus sucursales tradicionales. Durante el presente año, la empresa prevé la apertura de cuatro nuevas tiendas, de las cuales ya se han inaugurado dos: una en el Centro de la Ciudad de México, especializada en hoteles y restaurantes, y otra en Hidalgo. Se planean además dos aperturas más en Mérida, Yucatán.
Con estas adiciones, la red de Almacenes Ánfora suma 35 sucursales y tres centros de distribución a nivel nacional. Esta infraestructura física, robusta y estratégicamente ubicada, sirve como pilar fundamental para sostener su ambiciosa estrategia omnicanal, que integra de manera fluida su plataforma de comercio electrónico y una aplicación móvil.
El canal digital, que actualmente representa entre el 7% y 8% de las ventas totales, es otro foco clave de la compañía. Almacenes Ánfora tiene la meta de incrementar su participación digital al 10% durante el primer semestre del próximo año. Para lograrlo, se está trabajando en una renovación integral de su página web, con el objetivo de optimizar la experiencia de navegación y agilizar el proceso de compra para todos sus clientes.
La gestión de inventarios es otro frente donde la empresa está innovando. Conscientes de que no todos los productos pueden estar disponibles en todas las tiendas, Almacenes Ánfora está implementando inteligencia artificial para realizar pronósticos de ventas más precisos y optimizar la distribución de mercancía. Los centros de distribución juegan un papel crucial en este esquema, atendiendo tanto a clientes B2B como a clientes de mayoreo.
Los cambios en los hábitos de consumo son un motor constante de innovación para Almacenes Ánfora. La empresa se mantiene atenta a las tendencias del mercado, identificando cómo productos que antes eran populares pueden perder relevancia, mientras que otros, inexistentes hace pocos años, emergen como demandas fuertes. "Una de las cosas que a nosotros nos ha funcionado muy bien es estar muy pendientes en la operación de las tiendas. Estar muy en contacto con nuestros clientes, estar mucho en contacto con lo que nuestros colaboradores absorben de las recomendaciones que nuestros clientes les van dando y mezclar esa información con la tecnología que hemos ido añadiendo en todos nuestros puntos de venta", señaló Quintana.
Esta retroalimentación constante, que combina la inteligencia de mercado con la adopción tecnológica, también impulsa el desarrollo de marcas propias. Cuando se detecta una demanda recurrente por un tipo de producto, Almacenes Ánfora busca desarrollar su propia mercancía para acortar los tiempos de respuesta y ofrecer soluciones innovadoras. Ejemplos de estos desarrollos incluyen ollas de presión eléctricas y nuevos diseños en productos de vidrio, que responden a las necesidades actuales del mercado.
La apuesta de Almacenes Ánfora por el sector institucional, sin descuidar su base de clientes tradicional, refleja una estrategia de crecimiento sólida y adaptativa. La empresa se posiciona así no solo como un proveedor de artículos para el hogar, sino como un socio integral para el sector restaurantero y hotelero, demostrando una vez más su capacidad de evolución y su compromiso con el mercado mexicano.
En el contexto económico actual, esta diversificación es una jugada inteligente que fortalece la resiliencia de la empresa. Al reducir su dependencia de un solo segmento de mercado, Almacenes Ánfora se blinda ante posibles fluctuaciones y aprovecha nuevas oportunidades de negocio. La inversión en tecnología, como la inteligencia artificial para la gestión de inventarios y la mejora de su plataforma digital, subraya una visión de futuro orientada a la eficiencia y la experiencia del cliente.
La longevidad de Almacenes Ánfora, que se extiende por más de ocho décadas, es un testimonio de su capacidad para reinventarse. La transición hacia el equipamiento institucional es un capítulo más en su historia de éxito, demostrando que la tradición y la innovación pueden coexistir para impulsar el crecimiento y la competitividad en un mercado cada vez más dinámico.