El expresidente Andrés Manuel López Obrador ha reaparecido en la esfera pública, no para comentar sobre la coyuntura política actual de México, sino para lanzar una misiva directa a su homólogo estadounidense, Donald Trump. En una carta abierta, AMLO no solo expresa su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante lo que describe como una “embestida” del gobierno de Estados Unidos, sino que también desempolva un episodio clave de su propio sexenio: la intervención para que México pudiera revisar las pruebas contra el exsecretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos.
Este movimiento de López Obrador parece ser una estrategia para desviar la atención de las presiones que, según él, ejerce el gobierno estadounidense sobre México, ahora bajo el pretexto de la migración y el narcotráfico. Al recordar el caso Cienfuegos, AMLO busca pintar un cuadro donde Estados Unidos, y particularmente la DEA, han actuado de manera vengativa y manipuladora contra instituciones mexicanas, y donde él, como presidente, logró interponerse.
El episodio de Salvador Cienfuegos, quien fuera titular de la Defensa Nacional durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, estalló en octubre de 2020 cuando fue detenido en el Aeropuerto de Los Ángeles por agentes de la DEA. Se le acusó de cargos graves relacionados con narcotráfico y lavado de dinero, acusaciones que resonaban con las que ahora pesan sobre políticos de Sinaloa vinculados a "Los Chapitos". La detención generó una crisis diplomática y puso a prueba la soberanía mexicana.
En su carta, López Obrador detalla cómo, ante esta situación, solicitó directamente a Donald Trump la posibilidad de que México revisara las pruebas presentadas por las agencias estadounidenses. Según AMLO, Trump accedió a esta petición, ordenando que el caso fuera radicado en México. Este acto, según el expresidente, demostró la confianza que existía en su gobierno y permitió desmantelar lo que él califica como una "represalia política fraguada para someter a una institución fundamental del Estado mexicano".
La narrativa de AMLO sugiere que la DEA y el Departamento de Justicia de EE. UU. actuaron por venganza contra el Ejército Mexicano, buscando alinear a esta institución a los intereses de Washington, de manera similar a como, según él, se hizo con la Secretaría de Marina durante el sexenio de Felipe Calderón.
El regreso de López Obrador a la escena pública se da en un contexto de supuestas presiones de Estados Unidos. La carta abierta a Trump surge tras la publicación de un reportaje en LA Times que señalaba el retiro de visas a los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, información que ambos mandatarios han desmentido. AMLO aprovecha esta coyuntura para respaldar a la presidenta Sheinbaum, a quien ve como blanco de ataques por parte de "funcionarios de Estados Unidos".
López Obrador lanza una advertencia velada al gobierno actual de Estados Unidos, sugiriendo que algunos de sus funcionarios "están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México". Su temor es que se busque imponer un "gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel", que sea "vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas".
El fundador de Morena atribuye el "sorprendente cambio" de Donald Trump, a quien pide que "vuelva el otro Trump", a la influencia de "falsos amigos y consejeros internos y del exterior". AMLO anhela el regreso de un Trump más personal, que confíe en su propio juicio e instinto, en lugar de delegar decisiones fundamentales.
Este recordatorio de AMLO a Trump sobre el caso Cienfuegos no es casual. Busca establecer un precedente de cooperación y, a la vez, de resistencia frente a lo que percibe como injerencia estadounidense. Al contrastar la actitud de Trump en su momento con la de la administración actual, AMLO intenta legitimar su propia gestión y, de paso, criticar las políticas de la administración Biden, a la que acusa de intervencionismo.
La estrategia de AMLO de invocar a Trump y recordar el caso Cienfuegos es una jugada audaz. Por un lado, busca fortalecer la imagen de Sheinbaum y de su propio movimiento, Morena, presentándolos como defensores de la soberanía nacional frente a presiones externas. Por otro lado, apela a un Donald Trump que, en su visión, era más predecible y con quien se podía dialogar, en contraposición a la actual administración estadounidense.
El expresidente mexicano no oculta su desconfianza hacia las motivaciones de Estados Unidos. La mención de "narcoterrorismo" como pretexto para presionar a México es vista por AMLO como una cortina de humo para encubrir intereses más profundos, posiblemente relacionados con el control político y económico de la región.
La carta de AMLO es, en esencia, un llamado a la reflexión para Trump y una advertencia para el gobierno de Estados Unidos. Busca recordarles que México no es un país sumiso y que, bajo su liderazgo, se defendieron los intereses nacionales. Ahora, al respaldar a Sheinbaum, AMLO proyecta la idea de continuidad en esa defensa de la soberanía.
La mención de la "embestida" contra Sheinbaum y la supuesta intención de debilitar a Morena resalta la percepción de AMLO de una guerra política en curso, donde Estados Unidos juega un papel activo. El caso Cienfuegos se convierte así en un arma retórica para desacreditar las acciones actuales de Washington y para reivindicar su propia política exterior.
Finalmente, la carta de López Obrador es un recordatorio de las complejidades en la relación bilateral México-Estados Unidos. Al evocar el pasado y contrastarlo con el presente, AMLO busca influir en la percepción pública y política, posicionándose como un defensor incansable de la soberanía mexicana, incluso desde su retiro.