El inicio del ciclo escolar 2026-2027/1 en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) marca el comienzo de un desafío mayúsculo: la retención de sus nuevos alumnos. Expertos advierten que hasta un 30% de los estudiantes de nuevo ingreso podrían abandonar sus estudios antes de concluir la licenciatura, una cifra alarmante que pone de manifiesto las profundas grietas en el sistema de educación superior mexicano.
La doctora en pedagogía e investigadora de la UNAM, Irma Villalpando, señala que la complejidad de ciertas carreras es un factor determinante. Las licenciaturas en el área de fisico-matemáticas, por su exigencia académica, suelen ser un filtro importante. Sin embargo, en otras áreas como las humanidades, la deserción no se debe tanto a la dificultad de las materias, sino a la precariedad económica que obliga a los estudiantes a trabajar, comprometiendo su dedicación a los estudios o llevándolos a abandonar la universidad por completo.
El Panorama Nacional de la Deserción
Las estadísticas oficiales pintan un panorama preocupante. Según las cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en su reporte ‘Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025’, la tasa de abandono escolar en la modalidad escolarizada de nivel superior se ubicó en un 7.1% durante el ciclo escolar 2023-2024. Si bien esto representa una leve mejora respecto al ciclo anterior (7.2%), la cifra sigue siendo significativa.
El Programa Nacional de Educación Superior (PRONES) 2026-2030 de la SEP profundiza en la problemática, revelando que "tres de cada 10 jóvenes abandonan sus estudios en el primer año". Esta tendencia se ha mantenido a lo largo de la última década, resultando en la interrupción de la formación profesional de más de tres millones de estudiantes, lo que constituye una pérdida considerable tanto para el sistema educativo como para el desarrollo económico y social del país.
Seis Factores Clave del Abandono
El informe de la SEP identifica seis factores principales que contribuyen de manera significativa al abandono de estudios universitarios:
- Esfuerzo académico: La carga de trabajo, la dificultad de las materias y la exigencia de los planes de estudio.
- Factores socioemocionales: Problemas de salud mental, estrés, ansiedad y dificultades para adaptarse al entorno universitario.
- Problemas económicos: Falta de recursos para cubrir colegiaturas, materiales, transporte y manutención, obligando a los estudiantes a buscar empleo.
- Falta de orientación vocacional: Elección de carreras sin una clara vocación o conocimiento de las mismas, lo que lleva a la desmotivación.
- Barreras pedagógicas: Métodos de enseñanza poco efectivos, falta de actualización en los planes de estudio o deficiencias en la preparación previa de los alumnos.
- Falta de acompañamiento de las universidades: Insuficiente apoyo académico, tutorías, asesoría psicológica y programas de integración estudiantil.
La disparidad regional en la tasa de abandono es notable. Mientras estados como Morelos y Sonora registran tasas del 19%, entidades como Baja California superan el 50%, evidenciando desigualdades estructurales en el acceso y permanencia en la educación superior.
Propuestas para Combatir la Deserción
Ante este panorama, el PRONES 2026-2030 propone una serie de estrategias para mitigar el abandono escolar. Entre ellas, se destaca el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana para identificar a los estudiantes en riesgo, así como la implementación de un acompañamiento académico personalizado y la flexibilización de las trayectorias académicas para adaptarse a las necesidades individuales.
Asimismo, se subraya la importancia de garantizar el acceso a apoyos psicosociales, becas y una orientación vocacional continua que ayude a los jóvenes a tomar decisiones informadas sobre su futuro profesional. La revisión y flexibilización de los planes de estudio para hacerlos más pertinentes y accesibles, considerando la diversidad de contextos estudiantiles, es otra medida crucial.
El impulso al desarrollo integral de los estudiantes a través de actividades culturales, deportivas y de participación social se presenta como un componente esencial para promover la salud física, el bienestar emocional y el fortalecimiento de habilidades socioemocionales, creando un sentido de comunidad y pertenencia.
El Caso de la UNAM
Un estudio realizado en la Facultad de Ciencias de la UNAM, que incluyó la participación de la ahora secretaria de Ciencias, Humanidades y Tecnología, Rosaura Ruiz Gutiérrez, arrojó luz sobre los factores académicos, individuales y sociales que inciden en la deserción y el rezago educativo. La investigación, que encuestó a 263 profesores, reveló que un alto porcentaje (66.7%) calificó como insuficiente la preparación académica de los estudiantes provenientes del bachillerato en una escala del 1 al 10.
Este hallazgo subraya la necesidad de una mayor articulación entre los niveles educativos y de reforzar los programas de nivelación académica para asegurar que los estudiantes ingresen a la universidad con las bases necesarias para enfrentar los retos de la educación superior. La UNAM, como institución líder, enfrenta el reto de implementar medidas efectivas para asegurar que el acceso a la educación de calidad se traduzca en la culminación exitosa de las trayectorias académicas de sus estudiantes.