La Secretaría de Salud ha encendido las alarmas ante un repunte sostenido del COVID-19, un fenómeno que llama la atención por ocurrir en pleno periodo de calor y cuando muchos pensaban que la pandemia había quedado atrás. Los indicadores epidemiológicos muestran una tendencia al alza en las últimas seis semanas, reviviendo la preocupación por la circulación del virus SARS-CoV-2.

El Virus Resurge en Temporada de Calor

Lo que parecía una amenaza controlada ha vuelto a manifestarse con fuerza. La positividad de las pruebas de COVID-19 ha experimentado un incremento drástico, pasando de un modesto 1.6% a un alarmante 17.8% entre las semanas epidemiológicas 20 y 26 de este año. Este aumento, que representa un crecimiento de más de once veces en apenas seis semanas, subraya la persistencia del virus y su capacidad para resurgir incluso en condiciones climáticas que antes no se asociaban directamente con su propagación.

Cifras Preocupantes y Vigilancia Centinela

Hasta la semana epidemiológica 26, que abarca del 28 de junio al 4 de julio, se han confirmado 709 casos y 21 defunciones por COVID-19 en lo que va del año. Es crucial entender que estas cifras provienen del sistema de vigilancia centinela, específicamente de las pruebas RT-PCR realizadas en las Unidades de Salud Monitoras de Enfermedad Respiratoria Viral (USMER). Por lo tanto, no representan el total de contagios que podrían estar ocurriendo a nivel nacional, sino una muestra representativa de los casos más graves o aquellos que requieren atención médica formal.

La evolución semanal de la positividad es un reflejo claro de esta tendencia ascendente:

  • Semana 20: 1.6%
  • Semana 21: 3.7%
  • Semana 22: 6.3%
  • Semana 23: 7.6%
  • Semana 24: 8.5%
  • Semana 25: 13.8%
  • Semana 26: 17.8%

La autoridad sanitaria ha advertido que los datos de las dos semanas más recientes aún son preliminares y podrían sufrir modificaciones a medida que concluyan los procesos de confirmación de laboratorio. Esta cautela es fundamental para mantener la precisión de los reportes epidemiológicos.

La Ciudad de México, Epicentro del Repunte

La Ciudad de México se consolida como la entidad con el mayor número de casos confirmados de COVID-19, sumando 265 contagios, lo que representa un significativo 37.4% del total nacional. Esta concentración de casos en la capital del país es un foco rojo que requiere atención especial por parte de las autoridades sanitarias locales y federales.

Le siguen en la lista el Estado de México con 73 casos y la entidad de Hidalgo con 72. Jalisco y Zacatecas también registran cifras importantes, con 40 y 37 casos respectivamente. En conjunto, estas cinco entidades acumulan 487 casos, lo que significa que casi siete de cada diez contagios reportados provienen de estas regiones. En contraste, estados como Baja California, Campeche y Tamaulipas no han registrado casos confirmados en el mismo periodo.

Además de liderar en número de contagios, la Ciudad de México también presenta la tasa de positividad más alta a nivel estatal, con un 2.4%. Le siguen de cerca Hidalgo (2.2%), Zacatecas (1.9%), Jalisco y Tabasco (1.5% cada uno), el Estado de México (1.4%) y Morelos (1.1%). El promedio nacional de positividad se sitúa en 1%, tras la notificación de 709 casos entre 69,558 pacientes con síntomas de enfermedad tipo influenza o infección respiratoria aguda grave.

Hidalgo, con Mayor Letalidad

En cuanto a las defunciones, Hidalgo se posiciona como la entidad con el mayor número de fallecimientos confirmados por COVID-19, registrando seis decesos, lo que equivale al 28.6% del total nacional. La Ciudad de México reporta tres muertes, mientras que Chihuahua y Guanajuato notifican dos cada una. Otras entidades como Aguascalientes, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Veracruz y Zacatecas han registrado una defunción respectivamente.

La letalidad observada dentro del sistema centinela es del 3%. Sin embargo, la Secretaría de Salud aclara que este porcentaje no refleja la mortalidad real de todos los contagios en el país, dado que el modelo de vigilancia no está diseñado para contabilizar cada infección comunitaria. Es importante destacar que el 52.9% de los casos confirmados corresponden a pacientes hospitalizados, lo que sugiere que el sistema centinela tiende a concentrar los cuadros de mayor gravedad.

Grupos Vulnerables y Perfil de los Contagiados

El informe epidemiológico también arroja luz sobre los grupos de edad más afectados por el COVID-19 durante este año. Las tasas de incidencia más altas se observan en personas de 90 a 94 años, mayores de 95 años, niños de uno a cuatro años, menores de un año y adultos de 80 a 84 años. Esto indica una vulnerabilidad particular en los extremos de la vida, tanto en adultos mayores con comorbilidades como en los recién nacidos y lactantes.

En cuanto a la distribución por género, el 56.3% de los casos confirmados corresponde a mujeres, lo que podría estar relacionado con diversos factores, incluyendo patrones de cuidado y exposición social.

Perspectiva Comparativa: Menos Casos que Años Anteriores

A pesar del repunte actual, la Secretaría de Salud enfatiza que el número acumulado de casos en las primeras 26 semanas de 2026 representa una reducción del 87% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Tras la conclusión de la emergencia sanitaria, México ha modificado su estrategia de conteo de contagios, enfocándose en un esquema de vigilancia centinela para monitorear la evolución del virus y su impacto en los sistemas de salud.

Este enfoque permite mantener un seguimiento de las tendencias sin la necesidad de contabilizar masivamente cada caso, priorizando la detección de brotes significativos y la monitorización de la gravedad de la enfermedad. La situación actual, aunque preocupante por el repunte, se mantiene en un contexto de menor incidencia generalizada en comparación con los picos pandémicos anteriores.