La creciente ola de mensajes no solicitados, comúnmente conocidos como spam, se ha consolidado como la principal herramienta para perpetrar engaños y fraudes cibernéticos. Ante esta alarmante realidad, la regulación que se encuentra en fase de preparación por parte de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) adquiere una relevancia capital para la protección de los consumidores.
Este preocupante fenómeno fue el eje central de un reciente foro organizado por la Global Anti-Scam Alliance, cuya representación en México recae en Sissi de la Peña. Durante el encuentro, se encendieron las alarmas sobre la vertiginosa expansión de estas amenazas digitales que ponen en jaque la seguridad de los usuarios.
El diseño de la nueva normativa se enfrenta a una disyuntiva fundamental: ¿debería el cliente otorgar un aval previo al contenido publicitario, o debería tener la opción de solicitar su baja posteriormente? Las versiones preliminares del proyecto sugieren una inclinación hacia los esquemas que facilitan la cancelación. Sin embargo, esto plantea una interrogante crucial: ¿por qué un individuo debería emprender un proceso para rechazar publicidad que jamás solicitó?
Un factor adicional que podría complicar la efectividad de la regulación es la asignación de responsabilidades técnicas. Según el modelo que se contempla, la carga de procesar las solicitudes de baja recaería en la empresa de telefonía móvil que entrega el mensaje final. Esto contrasta con la lógica de exigir a la compañía que introduce el mensaje a la red que detenga las emisiones desde su origen.
Especialistas del sector han señalado consistentemente que, de implementarse un mecanismo de salida, la responsabilidad operativa debería recaer en el operador fijo que origina el tráfico de datos. Esta perspectiva busca asegurar que la fuente del problema sea la que asuma la carga de la solución, en lugar de delegarla a eslabones posteriores de la cadena de distribución.
Ante este panorama, la autoridad reguladora tiene una ventana de oportunidad crucial para ajustar los lineamientos propuestos y garantizar una protección más robusta y efectiva para los usuarios. La clave reside en definir un marco que no solo sancione, sino que prevenga activamente la proliferación de estos mensajes engañosos.
En un frente distinto pero relacionado con la optimización de procesos, la plataforma Toku, fundada por Cristina Etcheberry, anunció una alianza estratégica con Grupo SICREA. Esta colaboración tiene como objetivo automatizar la infraestructura de cobranza a nivel nacional, proyectando beneficios superiores a los 7 millones de pesos anuales para la firma automotriz. La sinergia se traducirá en una reducción del 30 por ciento en costos operativos.
La integración tecnológica permitirá optimizar la gestión de más de 15 mil cuentas. Toku desplegará agentes de inteligencia artificial que se conectarán en tiempo real a los sistemas de SICREA. Esta conexión permitirá identificar rechazos de pago y aplicar cobros de manera autónoma, incrementando la recaudación por encima del 50 por ciento y multiplicando por cuatro la capacidad de respuesta del equipo de cobranza.
Con esta alianza, SICREA consolida la digitalización completa de sus servicios, abarcando desde la originación de créditos hasta la etapa final de cobranza. Este paso representa un avance significativo en la eficiencia operativa y la capacidad de recuperación de cartera.
Por otro lado, en el sector automotriz, Geely México presentó oficialmente su nueva SUV híbrida enchufable, la Monjaro EM-i. Con este lanzamiento, la compañía busca fortalecer su presencia en el segmento premium y expandir su oferta de vehículos electrificados en el mercado nacional.
La estrategia de Geely en México ha mostrado resultados positivos. Su modelo de entrada, el EX2, ha logrado posicionarse como el segundo vehículo eléctrico de batería más vendido en el país. Durante agosto, la marca comercializó 4,282 unidades, ubicándose dentro del Top 10 de las marcas con mayor volumen de ventas.
A nivel global, Geely Auto Group reportó la comercialización de 1,422,958 vehículos en el primer semestre de 2026. De esta cifra, un significativo 56 por ciento correspondió a unidades electrificadas, lo que subraya el compromiso de la compañía con el impulso de la movilidad sostenible y las nuevas energías.