La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha lanzado una contundente advertencia contra la administración federal, calificando la reciente propuesta sobre "protección de audiencias" como un intento velado de censura y un ataque directo a la libertad de expresión y a la prensa libre en México.
En un enérgico pronunciamiento difundido a través de sus redes sociales, Campos Galván no se guardó nada al señalar que la iniciativa, disfrazada bajo el pretexto de salvaguardar los derechos de los ciudadanos ante los medios, en realidad otorga al Poder Ejecutivo facultades sin precedentes para dictaminar qué información es considerada veraz y cuál no, abriendo la puerta a la sanción de medios de comunicación.
El Fantasma de la Censura Oficial
La mandataria estatal detalló que la estructura de la reforma propuesta implica la creación de un órgano cuya conformación dependería directamente de la Presidencia de la República. Esto significa, según su análisis, que los integrantes de dicha comisión serían propuestos por la titular del Ejecutivo, lo que generaría un conflicto de interés inherente y una clara inclinación oficialista en las decisiones.
"Desde Chihuahua los exhorto, alcemos la voz, no permitamos que avance este proyecto autoritario del Gobierno Federal. Defendamos la prensa libre, defendamos la libertad de expresión, defendamos el presente y el futuro de todo México", declaró Campos, haciendo un llamado a la unidad nacional para resistir lo que considera una embestida contra los pilares democráticos.
La gobernadora enfatizó que la iniciativa no busca proteger a las audiencias, sino controlar el flujo informativo y, por ende, la opinión pública. Argumentó que permitir que una comisión dependiente del gobierno decida qué contenidos son aptos para la difusión y cuáles deben ser sancionados es un camino directo hacia el autoritarismo, erosionando la pluralidad y el debate público.
Polarización y Descalificación: El Legado de la 4T
Campos Galván no dejó pasar la oportunidad para recordar el contexto político que, a su juicio, ha marcado el sexenio federal. Señaló que durante los últimos ocho años, el poder ha sido utilizado para polarizar al país, etiquetando como "traidores a la patria" a quienes disienten del discurso oficial y dedicando conferencias diarias a descalificar a quienes critican al gobierno.
"Llevamos ya 8 años en los que el poder ha polarizado al país, en los que etiquetan como traidor a la patria a quien piensa distinto, en los que hay una conferencia diaria dedicada a señalar como mentirosos a los que critican al gobierno. Y ahora ellos van a decidir qué es información y qué es opinión, ¿es en serio?", cuestionó la gobernadora, evidenciando su incredulidad ante la pretensión del gobierno de erigirse como árbitro de la verdad.
La mandataria chihuahuense subrayó que la defensa de la democracia no se construye pretendiendo dictar a la ciudadanía qué es verdad y qué es mentira. Por el contrario, la verdadera fortaleza democrática reside en garantizar que una multiplicidad de voces pueda expresarse libremente, incluso cuando sus planteamientos resulten incómodos para el poder establecido.
Un Llamado a la Libertad y la Justicia para Periodistas
En un pasaje particularmente emotivo y crítico, Maru Campos hizo hincapié en la peligrosa realidad que enfrentan los periodistas en México. Recordó que ejercer el periodismo en el país sigue siendo una de las profesiones más riesgosas a nivel mundial, citando los lamentables asesinatos de decenas de comunicadores durante los gobiernos de Morena.
Ante este sombrío panorama, la gobernadora afirmó que la respuesta del Estado no debe ser un mayor control sobre lo que se dice, sino todo lo contrario: más libertad, más protección y más justicia para quienes ejercen la labor informativa. Considera que la iniciativa de "protección de audiencias" va en la dirección opuesta a las necesidades reales del gremio y de la sociedad.
La postura de Maru Campos se alinea con las críticas recurrentes de diversos sectores de la oposición y de organizaciones de la sociedad civil que ven en las acciones del gobierno federal una tendencia hacia el autoritarismo y la restricción de libertades fundamentales. La gobernadora de Chihuahua se erige así como una voz discordante, defendiendo lo que considera los cimientos de una sociedad democrática y plural.
El debate sobre la "protección de audiencias" se intensifica, poniendo de manifiesto las profundas divisiones y desconfianzas existentes en el panorama político mexicano. Mientras el gobierno defiende su iniciativa como un mecanismo necesario para combatir la desinformación, voces como la de Maru Campos alertan sobre el riesgo inminente de un control estatal sobre la narrativa pública, un escenario que, de concretarse, podría tener consecuencias devastadoras para la libertad de expresión en el país.