Un juez de Control del Distrito Judicial de Toluca ha vinculado a proceso a Fernando Flores, presidente municipal de Metepec, Estado de México, por su presunta participación en el delito de abuso de autoridad. La decisión judicial se deriva de hechos ocurridos el pasado 4 de junio en el Club Deportivo La Asunción, donde el edil habría intervenido en un conflicto familiar.
Durante la audiencia celebrada en la Torre de Control y Juicios Orales II, en Almoloya de Juárez, el juzgador determinó que existen pruebas suficientes para iniciar la siguiente etapa del proceso penal contra Flores. A pesar de la vinculación, el alcalde ha declarado enfáticamente que no solicitará licencia y continuará al frente del Ayuntamiento de Metepec.
"Sigo siendo alcalde", afirmó el edil al concluir la diligencia, dejando claro su intención de permanecer en el cargo mientras avanza la investigación. El juez fijó un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria, que concluirá el próximo 3 de septiembre. Durante este periodo, tanto la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) como la defensa del alcalde tendrán la oportunidad de presentar nuevas pruebas.
Fernando Flores enfrentará el proceso penal en libertad, según determinó el juez. Las medidas cautelares impuestas durante la audiencia inicial se mantuvieron, incluyendo la prohibición de acercarse al Club Deportivo La Asunción y la obligación de presentarse a firmar ante la autoridad judicial los primeros cinco días de cada mes. La defensa del edil había cuestionado previamente la validez de los videos presentados como prueba, argumentando falta de cadena de custodia y autenticidad, pero el Ministerio Público defendió que la acusación se sustenta también en la denuncia de la presunta víctima, entrevistas y testimonios.
La investigación se originó tras los hechos del 4 de junio en el Club Deportivo La Asunción. Según la Fiscalía mexiquense, Fernando Flores ingresó al lugar acompañado de escoltas adscritos a la Dirección de Seguridad Pública municipal para intervenir en un altercado familiar. Se expuso que el alcalde acudió al inmueble tras recibir un mensaje de auxilio de uno de sus hermanos, presuntamente involucrado en el pleito.
Los datos presentados por la Fiscalía detallan que el presidente municipal llegó al club alrededor de las 08:55 horas, identificándose como autoridad municipal y acompañado por elementos de seguridad pública. Al resolver la vinculación a proceso, el juez señaló indicios de que Flores habría ordenado a dos de sus escoltas abrir la puerta del inmueble, utilizando recursos humanos y materiales del Ayuntamiento de Metepec. "Lo acompañaban dos elementos, a quienes les ordena abrir la puerta, utilizando recursos materiales y humanos del Ayuntamiento; los escoltas pertenecen a la Policía Municipal", expuso el juzgador.
En respuesta a la resolución judicial, Fernando Flores emitió un posicionamiento horas después de la audiencia. Aseguró que respetará la decisión judicial y ejercerá su derecho a la defensa. "Este proceso no modifica mi responsabilidad ni mi compromiso con las y los habitantes de Metepec. Continuaré desempeñando el cargo de presidente municipal con la misma entrega, cercanía y responsabilidad con la que he trabajado desde el primer día de esta administración", declaró.
El edil reiteró que el gobierno municipal continuará operando con normalidad, garantizando que las obras, programas y servicios públicos seguirán en marcha mientras se desarrolla el procedimiento legal. Asimismo, expresó su confianza en las instituciones y agradeció el respaldo recibido por parte de los habitantes del municipio. La situación pone de relieve la tensión entre el proceso legal y la continuidad administrativa en los gobiernos locales, un escenario recurrente en la política mexicana.
En el contexto político del Estado de México, este tipo de vinculaciones a proceso para ediles pueden generar inestabilidad y cuestionamientos sobre la gobernabilidad. Históricamente, los casos de abuso de autoridad han sido objeto de escrutinio público y judicial, buscando garantizar la rendición de cuentas de los funcionarios públicos. La decisión del juez de permitir que Flores continúe en su cargo mientras se desarrolla la investigación subraya la presunción de inocencia, pero también abre la puerta a posibles debates sobre la idoneidad de un servidor público bajo escrutinio legal para ejercer sus funciones.
La defensa del alcalde ha manifestado su intención de presentar pruebas adicionales durante el periodo de investigación complementaria. Se espera que en los próximos meses se esclarezcan los hechos y se determine la responsabilidad final del presidente municipal. La ciudadanía de Metepec estará atenta a los desarrollos de este caso, que sin duda impactará la dinámica política local.
El delito de abuso de autoridad, según el Código Penal del Estado de México, implica el ejercicio indebido de una función pública, extralimitándose en las facultades o atribuciones conferidas. Las sanciones pueden variar dependiendo de la gravedad de los actos y las consecuencias. En este caso, la intervención de escoltas municipales y el uso de recursos del ayuntamiento para ingresar a un inmueble privado son los puntos centrales de la acusación.
La postura del alcalde de no renunciar, a pesar de la vinculación a proceso, refleja una estrategia de defensa que busca mantener el control político y administrativo mientras se defiende legalmente. Esta táctica es común entre funcionarios públicos que enfrentan acusaciones, buscando proyectar fortaleza y continuidad ante la opinión pública y sus gobernados.
Analistas políticos señalan que la resolución final de este caso podría sentar un precedente sobre cómo se manejan las acusaciones de abuso de autoridad contra alcaldes en el Estado de México, especialmente en lo referente a la permanencia en el cargo durante el proceso judicial. La FGJEM, por su parte, continuará con la recolección de pruebas para robustecer su acusación y buscar una sentencia condenatoria si así lo considera el juez.
La situación en Metepec se suma a otros casos de funcionarios públicos bajo investigación en el país, evidenciando los desafíos en materia de transparencia y rendición de cuentas. La ciudadanía espera que la justicia prevalezca y que se garantice el correcto ejercicio de la función pública, independientemente de la posición política de los involucrados.