En un esfuerzo por preservar la imagen urbana y prevenir irregularidades electorales, el alcalde de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, ha hecho un llamado a los partidos políticos para que se abstengan de colocar pintas y propaganda sin la debida autorización.
La solicitud formal se ha dirigido al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Guerrero, con el objetivo de que este organismo notifique a las fuerzas políticas la necesidad de obtener permisos antes de intervenir el espacio público con mensajes proselitistas.
Contaminación Visual y Actos Anticipados
Alarcón Herrera expresó su descontento a través de redes sociales, manifestando que "la imagen de Chilpancingo se respeta. No vamos a permitir la contaminación visual. Las calles, bardas y espacios públicos son de todas y todos, no para convertirse en lugares de propaganda sin autorización". Esta declaración subraya la preocupación del gobierno municipal por el deterioro estético de la ciudad y el uso indebido de sus bienes.
La petición del alcalde surge tras la detección de pintas y mensajes alusivos a aspirantes de Morena en diversos puntos de la capital guerrerense. Estos actos, aunque no constituyen formalmente el inicio del periodo electoral, son interpretados por el gobierno local como una clara señal de actos anticipados de campaña, una práctica que busca influir en el electorado antes de que las contiendas sean oficiales.
En el contexto político actual, la precampaña y la campaña electoral a menudo se difuminan, con actores políticos buscando posicionarse y ganar ventaja desde etapas tempranas. La proliferación de propaganda no autorizada es una manifestación recurrente de esta tendencia, generando un debate constante sobre los límites y la regulación de la comunicación política.
La Postura de Morena y el INE
La situación en Chilpancingo no es un hecho aislado. Se ha observado que figuras vinculadas a Morena, como Andrés Manuel ‘Andy’ López Beltrán, han iniciado recorridos y asambleas informativas, actividades que, si bien la dirigencia del partido, encabezada por Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, ha defendido como "presencia territorial" y no como actos anticipados de campaña, generan controversia y son vistas por opositores como una estrategia para adelantar el proselitismo.
Hernández ha negado que estas actividades constituyan llamados al voto, argumentando que su propósito es el acercamiento con la ciudadanía y la difusión de proyectos. Sin embargo, esta interpretación ha sido cuestionada por otros actores políticos y por observadores electorales, quienes ven en estas acciones una clara intención de precampaña.
Paralelamente, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha sido señalado por su postura ante la regulación de los actos anticipados de campaña. Recientemente, el INE rechazó discutir lineamientos específicos para regular estas prácticas, una decisión que ha sido criticada por diversos sectores, quienes consideran que el organismo electoral está siendo omiso en su deber de garantizar equidad en los procesos electorales venideros.
La negativa del INE a entablar un diálogo sobre estos lineamientos, a poco más de un mes de que inicie formalmente el periodo electoral, genera incertidumbre y abre la puerta a interpretaciones diversas sobre lo que constituye o no una falta electoral.
Implicaciones y Próximos Pasos
La solicitud del alcalde Alarcón Herrera busca establecer un precedente en Chilpancingo, exigiendo que cualquier tipo de propaganda partidista, ya sean pintas, bardas o pancartas, deba contar con el permiso correspondiente. Esta medida pretende no solo ordenar el paisaje urbano, sino también asegurar un piso parejo para todos los contendientes una vez que inicien las campañas oficiales.
"Mi compromiso es claro: cuidar la imagen de nuestra ciudad, hacer valer la ley y mantener un Chilpancingo ordenado para todas y todos", reiteró el edil, enfatizando su determinación para aplicar la normativa vigente y proteger el patrimonio público.
La efectividad de esta medida dependerá en gran medida de la respuesta del IEPC de Guerrero y de la voluntad de los partidos políticos para acatar las disposiciones. Históricamente, la regulación de la propaganda electoral y los actos anticipados de campaña ha sido un desafío constante para las autoridades electorales, dada la creatividad y las estrategias a menudo ambiguas de los actores políticos.
El contexto de las próximas elecciones, donde Morena busca mantener su hegemonía y la oposición intenta consolidar su fuerza, hace que estas disputas por el control del espacio público y el tiempo político sean aún más relevantes. La forma en que se maneje esta situación en Chilpancingo podría sentar un precedente para otras localidades del país que enfrentan desafíos similares.
La ciudadanía, por su parte, observa con atención estas dinámicas, esperando que las autoridades electorales actúen con imparcialidad y que los procesos se desarrollen dentro del marco legal, garantizando elecciones limpias y equitativas. La contaminación visual y la propaganda anticipada son, para muchos, síntomas de una falta de respeto hacia las normas y hacia el electorado.