El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se prepara para una transformación sin precedentes. El almirante José Padilla Olmos, director del AICM, ha desvelado los ambiciosos planes para la tercera etapa de modernización del emblemático aeropuerto Benito Juárez, un proyecto que promete no solo ampliar su capacidad sino también redefinir la experiencia de los viajeros y la conectividad de la capital.
La visión para esta nueva fase es clara y audaz: la construcción de una terminal completamente nueva y una profunda reingeniería de las vialidades de acceso. Este plan, aunque aún en proceso de definición detallada, se perfila como una obra de gran envergadura, diseñada para satisfacer las crecientes demandas del principal nodo aéreo de México y posicionarlo a la altura de los aeropuertos más importantes del mundo.
"La tercera etapa es un proyecto que no se ha terminado de cerrar, pero es el proyecto de un posible aumento de una terminal más", declaró Padilla Olmos en una reciente entrevista, subrayando la magnitud de la inversión y la visión a futuro que impulsa estas obras. La meta es clara: no solo atender las necesidades inmediatas, sino anticipar el crecimiento del tráfico aéreo en las próximas décadas.
Paralelamente a la nueva terminal, el plan contempla una reingeniería estructural de las vialidades que convergen en el aeropuerto. Esto incluye mejoras significativas en las zonas de llegadas, el Eje 1 Norte, el Circuito Interior y la avenida principal que flanquea la Terminal 1. El objetivo es optimizar el flujo vehicular, reducir los tiempos de traslado y mejorar la seguridad y eficiencia del acceso al aeropuerto.
"Es un proyecto muy ambicioso, necesario, pero que requiere de un buen estudio, la integración de un comité interdisciplinario para poder hacer un buen proyecto", enfatizó el almirante, reconociendo la complejidad técnica y la necesidad de un enfoque multidisciplinario para garantizar el éxito de la iniciativa.
Estas revelaciones surgen en un momento clave, tras la reciente inauguración de la primera fase de remodelación del AICM, encabezada por la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. Esta primera etapa, que contó con una inversión de 6 mil 500 millones de pesos, se realizó con recursos autogenerados por el propio aeropuerto, demostrando su rentabilidad y capacidad de reinversión.
Sheinbaum destacó durante el evento que la inversión provino íntegramente de los ingresos del AICM, sin recurrir a presupuesto federal. "Son 6 mil 500 millones de pesos de inversión y esa inversión, es muy importante que sepan, que es de los autogenerados del Aeropuerto, no se dio recurso público para el Aeropuerto, sino que de los propios autogenerados, de lo rentable que es el aeropuerto se invirtió para la mejora", afirmó. La mandataria también señaló que aún restan por desarrollar una segunda y tercera etapa.
La inversión total proyectada para las tres fases de modernización del AICM asciende a 10 mil millones de pesos (aproximadamente 576.2 millones de dólares). La primera fase, que involucró a más de 2 mil trabajadores desde abril de 2025, se considera la más significativa y sienta las bases para las futuras expansiones.
La modernización del AICM no solo se enfoca en la infraestructura física, sino también en la mejora de la experiencia del usuario. En respuesta a la polémica sobre el transporte de pasajeros, el almirante Juan José Padilla reconoció los esfuerzos realizados para regularizar y mejorar las opciones de transporte, incluyendo taxis y servicios de aplicación como Uber. La instalación de bahías específicas fuera de la zona federal busca ofrecer a los pasajeros mayor libertad de elección.
"Queremos no un aeropuerto para un Mundial, queremos un aeropuerto para los mexicanos", sentenció Padilla Olmos, encapsulando la filosofía detrás de esta ambiciosa remodelación. La visión es crear un aeropuerto que sirva a la nación a largo plazo, un orgullo nacional que refleje la capacidad y el dinamismo de México.
La preparación para el Mundial 2026 ha sido un catalizador importante para estas obras, pero la ambición del AICM trasciende el evento deportivo. Se busca consolidar al aeropuerto como un hub internacional de primer nivel, capaz de competir con los mejores del mundo y de ofrecer una puerta de entrada moderna y eficiente al país.
La colaboración entre el gobierno capitalino y la dirección del aeropuerto será crucial para la ejecución exitosa de las siguientes etapas. La coordinación en materia de vialidades, seguridad y servicios será fundamental para integrar la nueva terminal y las mejoras de acceso al tejido urbano de la Ciudad de México.
Este proyecto de modernización no solo impactará a los millones de pasajeros que transitan anualmente por el AICM, sino que también generará empleos y dinamizará la economía local. La inversión en infraestructura aeroportuaria es una apuesta a largo plazo por el desarrollo y la conectividad del país.
El futuro del AICM se vislumbra prometedor, con una infraestructura renovada y ampliada que responderá a los desafíos del siglo XXI. La tercera etapa, con su nueva terminal y la reingeniería vial, marcará un hito en la historia del aeropuerto, consolidándolo como un pilar fundamental para el turismo, los negocios y la movilidad en México.