A pocos días de que ruede el balón en la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en suelo mexicano, el estratega de la Selección Nacional, Javier Aguirre, ha dejado claro su estado de ánimo: “a toda madre”. El timonel del combinado azteca se mostró más ilusionado que nunca ante los medios de comunicación, en una conferencia de prensa previa al último encuentro amistoso contra Serbia, previo al debut oficial ante Sudáfrica.
Aguirre, quien vive su quinto Mundial en distintas facetas –tres como jugador, uno como auxiliar y ahora dos como director técnico principal–, confesó que esta experiencia es única. "Le decía a mi esposa: es el quinto Mundial en el que participo; estuve con el micrófono otros tres; de aficionado, otros dos... diez, doce Mundiales llevo y como ninguno estoy... ya son 67 años", compartió con una sonrisa, evidenciando la magnitud del momento.
Su trayectoria mundialista es vasta y llena de experiencias. Como jugador, formó parte del histórico Mundial de México 1986. Posteriormente, fungió como auxiliar técnico de Miguel Mejía Barón en Estados Unidos 1994. Su debut como estratega principal llegó en Corea-Japón 2002, seguido por su participación en Sudáfrica 2010. Ahora, regresa a la dirección técnica en un Mundial celebrado en su país natal, un hecho que, según sus palabras, lo llena de un orgullo incomparable.
El sentimiento de euforia y preparación no es exclusivo del entrenador. Aguirre destacó que el cuerpo técnico y los 26 jugadores convocados comparten esta misma energía. "Veo a mi grupo de trabajo, a mis jugadores. Estoy muy agradecido porque es increíble que esté yo aquí y en la antesala previa, a nada, unos días, del gran evento mundial en mi casa", afirmó, subrayando la unidad y el compromiso del equipo.
Uno de los temas que más ha generado debate entre la afición y los analistas deportivos es la posible alineación titular que presentará México en el torneo. Ante la pregunta sobre si el partido contra Serbia serviría para definir el once ideal, Aguirre fue cauto. Explicó que, si bien existía la intención de probar un equipo más consolidado, las circunstancias físicas de algunos jugadores han obligado a replantear la estrategia.
"Yo había pensado eso previo a (México vs.) Australia, pero tengo un cuerpo técnico que me trae cortito y me dan minutajes. Dicen: ‘no, pues está o no está para 90 porque todavía trae arrastrando no sé qué’. Entonces, tendré que sentarme con ellos y te diría que hoy no lo sé", admitió el estratega, dejando abierta la posibilidad de rotaciones y ajustes de último momento.
Sin embargo, el ‘Vasco’ Aguirre se mostró confiado en la capacidad de adaptación de sus futbolistas y en la solidez del sistema de juego implementado. "El sistema de juego, juegue quien juegue, debe ser el mismo. Deben prevalecer la salida de balón, los movimientos ofensivos, la recuperación de la pelota, la presión alta, el bloque medio, el bloque bajo y el balón detenido; juegue quien juegue, creo que ya ha permeado en el grupo", presumió con seguridad.
Aguirre también abordó la condición física del equipo, asegurando que, a pesar de algunas lesiones que han mermado la participación de ciertos jugadores en el último semestre, el plantel llega en su punto óptimo. "El equipo llega en muy buen momento físico. Estamos en nuestro mejor momento físico-atlético y hasta mental; están muy ilusionados", declaró, anticipando un desempeño competitivo.
La ilusión colectiva es palpable. "Estamos con ganas de que ya llegue el momento y que empiece la fiesta", añadió el técnico, reflejando el sentir general de un país que espera con ansias el inicio de la justa mundialista.
El orgullo de representar a México en un Mundial, y más aún en casa, es un sentimiento que Aguirre ha manifestado en repetidas ocasiones. "Para mí, como mexicano, no hay mayor goce o disfrute que representar, en algo, en lo que sea. Me dediqué al futbol y tengo esta posibilidad de representar a mi país, mi bandera y mi gente contra otro país en una competencia internacional; ese es el mayor goce que puede tener mi trabajo", expresó con profunda emoción.
Finalmente, el entrenador aclaró una declaración previa sobre el grupo de México en el Mundial, que había sido interpretada como una subestimación. "Cuando dije que el grupo de México en el Mundial estaba ‘de pechito’, únicamente estaba bromeando en un ambiente informal", sentenció, buscando disipar cualquier malentendido y reafirmar el respeto por todos los rivales.
La confianza de Javier Aguirre y la ilusión del equipo mexicano son los pilares sobre los que se construye la esperanza de una actuación histórica en el Mundial 2026, un evento que promete ser una verdadera fiesta del fútbol en suelo azteca.